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Julio 2017

Eva de Dominici: "Elegí ser actriz de tevé y cine, no de teatro under"

A los 22 años y después de años de trabajar en silencio, su actuación en La fragilidad de los cuerpos puso todas las miradas sobre ella. Talentosa, linda y decidida, hace un año y medio que la actriz está en pareja con Joaquín Furriel. Aquí, una charla en la que asegura que los chismes no le quitan el sueño.
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Hace un par de años el nombre de Eva De Dominici era casi desconocido para la mayoría. La misma chica que en el último mes se convirtió en trending topic más de una vez durante la emisión de La fragilidad de los cuerpos era hasta hace poco solamente conocida entre los adolescentes que la habían visto en Patito feo o Chiquititas, cuando todavía se llamaba Carolina Quattrocchi. “En casa siempre fui Eva porque mi nombre es Eva Carolina; lo que pasó fue que alguien en Chiquititas me empezó a decir Caro y en ese momento quedó así. El apellido sí me lo cambié porque no me gustaba como sonaba”, explica sin vueltas. Decidida y pragmática, con su belleza exótica y 22 años, Eva De Dominici es la chica del momento: la actriz de la que todos hablan y la que todas las marcas quieren en sus campañas. “Yo no debería comer esta medialuna: esta semana tengo fotos para una campaña”, confiesa mientras la maquillan. Es sábado a la mañana y con gran voluntad logró abrirse un hueco en el rodaje de No dormirás (la película que la tiene filmando entre Buenos Aires y España) para hacer la nota y acompañar a su pareja, Joaquín Furriel, en un compromiso. Hace un año y medio que Eva está de novia con el actor veinte años mayor que ella: uno de los pocos puntos que la unen con el personaje que interpreta en la ficción de Canal 13. “Tuve muchos personajes que me encantaron, pero estar a la cabeza de un proyecto es distinto. Sobre todo con un personaje como Verónica”, reflexiona.

El año pasado la vimos en la piel de Josefina, la villana de Los ricos no piden permiso y antes de eso participó de varias novelas, como Dulce amor y Camino al amor. El desafío del primer protagónico en televisión incluyó un romance furtivo con Lucio Valrossa, el personaje que interpreta Germán Palacios (54), un maquinista de tren que está casado.

El tema de la edad aparece en todos los hombres en tu vida... Sí, totalmente. De hecho, antes de hacer Sangre en la boca (N. de la R.: la película que protagonizó el año pasado con Leonardo Sbaraglia) y La fragilidad de los cuerpos, ya había filmado El encuentro de Guayaquil con Pablo Echarri. Casualidad no puede ser… yo supongo que tendrá que ver con que me vinculo bien con los hombres de esa edad. ¡Por algo me eligen!

Esta última serie incluye escenas de sexo fuertes, ¿fue una traba a la hora de aceptarlo? No, la verdad es que desde que me llegó el libro quise hacerlo. El tema de las escenas es algo que no sabés cómo va a ser hasta que no estás en la situación: uno puede ver en el contrato y las condiciones, pero recién estando en el set entendés qué implica. La primera vez que me tocó hacer una escena erótica fue en Sangre en la boca y en el momento, me costó menos de lo que hubiera pensado. Te da un poco de vergüenza, obviamente, pero la verdad es que a la hora de actuar yo no tengo mucho pudor. El tema es el después...

¿Por qué? Me cuesta verme. En el momento estás ahí y pasa: la realidad no se parece en nada a eso que uno ve después. Cuando lo vi dije: “¡ah, bueno!”. A mí me impactó mucho, al punto de que hoy lo tengo mucho más presente.

Además, las dos veces te tocó hacerlas con hombres que podrían ser tu padre. Podrían serlo, pero no lo son. (N. de la R.: se ríe).

Las escenas de sexo dan un poco de vergüenza, pero la verdad es que a la hora de actuar yo no tengo mucho pudor. El tema es el después...

¿No te inhibe? No, la verdad que no. Desde muy chica estoy acostumbrada a trabajar con gente más grande, y también tengo un novio más grande que yo, así que estoy acostumbrada. Además, son gente superprofesional que te transmite una tranquilidad que no sé si alguien más joven te podría llegar a transmitir.

 

¿Joaquín es celoso? No, no es celoso. Menos en cuanto al trabajo.

¿Y vos? Yo sí soy celosa, pero no en eso. Lo tomo como el trabajo que es.

EN LA MIRA. Eva De Dominici y Joaquín Furriel se conocieron durante los ensayos de Red carpet, una obra de teatro que no se llegó a estrenar a causa del ACV que sufrió el actor. “Nos conocimos ahí, pero en ese momento no pasó nada, empezamos a salir mucho después”, cuenta ella. En su primer año y medio juntos, la pareja de actores ha logrado mantener el perfil bajo lejos de los flashes. “Yo trato de no hablar mucho de nosotros porque no me gusta mezclar y porque además después se lo banaliza mucho. Mil veces abrí la boca al cuete y después veo unas frases sueltas que terminan en algo horrible”, advierte.

¿La edad es un tema con Joaquín? Eso es algo que me preguntan siempre y la verdad que lo hablé y leí tantas veces que no quiero hablarlo más. Porque además, cada vez que lo respondo termina en una textual mía diciendo “entre nosotros no hay diferencias” y no me gusta. No quiero que se tome a mal, pero es un tema que me cansa, ¡siempre se convierte en centro!

¿Alguna vez te pasó hablar de más una entrevista y que él te haya querido matar? No, nunca. Nunca dije nada que no dé, tampoco: nunca hablaría de su hija, por ejemplo. Igual no son cosas que hayamos tenido que aclarar: te sale naturalmente, es una cuestión de respeto.

En un momento te inventaron un romance con Sbaraglia… Sí, en el momento en que estaba con la película. Igual duró muy poco, justamente porque no tenía sustento.

Ya viste lo que dicen: no existe la mala publicidad. No, yo no estoy de acuerdo. No creo que el chimento malo sirva… Por lo menos, no en la carrera que yo hago.

Supongo que un poco se aprende a manejar ¿no? Sí, aprendés de la situación, pero no es algo muy manejable. Uno puede cambiar el modo en que se lo toma, pero no que se hable o se inventen cosas. Igual, tampoco soy alguien que tenga una vida muy expuesta, no es un lugar en el que me sienta cómoda. Trato de preservar la vida privada y separarla del resto: cuando algo está muy expuesto, se puede terminar arruinando.

texto LUCÍA BENEGAS fotos CLAUDIA MARTÍNEZ producción PAOLA REYES

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