Para Ti

Qué pasa

Julio 2017

Agustín Sullivan, en la piel de Sandro

Tiene 27 años y le acaba de llegar una gran oportunidad en su carrera de actor: encarnará a Roberto Sánchez durante su primera juventud en Sandro de América, el unitario dirigido por Adrián Caetano. Una newface que promete.
  • Agustín interpreta a Sandro en su juventud

¡Ya era hora de actualizar el repertorio de galanes! Y Agustín Sullivan (27) cumple con todos los requisitos: tiene una sonrisa matadora, es talentoso, humilde, soltero y promete ser la revelación actoral de 2017. Es que después de audicionar en cuanto casting se enteró que había y trabajar en proyectos menos resonantes, este porteño de ojos café consiguió el papel que lo hará famoso: nada más y nada menos que inter- pretar a Roberto Sánchez cuando era joven en el unitario Sandro de América que saldrá por Telefe a partir de septiembre. “Mi sueño desde chiquito era trabajar en cine, tele y teatro. Yo miraba las películas y me imaginaba las escenas actuadas por mí”, confiesa con una sonrisa de oreja a oreja en su primera entrevista para Para Ti. Si bien Sandro hay uno solo, en la serie dirigida por Adrián Caetano habrá tres hombres para interpretar diferentes momentos de su vida: Sullivan desde los 16 a 32 años, Marco Antonio Caponi durante la madurez y Antonio Grimau en la tercera edad. El elenco se completa con un staff de alto perfil: Calu Rivero, La China Suárez, Lali Espósito, Isabel Macedo y Gastón Soffritti. Y hasta Susana Giménez está cerrando una participación especial. “Creer o reventar, pero hace cinco años una profesora de teatro que se llama Mónica Bruni me dijo que me parecía a Sandro. De hecho, ¡siempre me dijo Sandrito! (risas). Cuando quedé para el papel, le mandé un mail diciéndole que había sido una visionaria. Está feliz”, cuenta emocionado en la previa de su debut.

¿Te ves parecido a Sandro? La verdad que sí. Cuando me veo en las escenas de la serie me da impresión. ¡Es un shock! Porque además me lookean idéntico, me ponen patillas y pelo en el pecho.

¿Tuviste que cambiar físicamente para el papel? No mucho. Antes tenía un peinado más moderno, pero me lo cortaron como se usaba en la época. Lo demás fue todo trabajo actoral e investigación.

¿Cómo lograste imitar a Sandro? El director nos pidió que no lo imitáramos, sino que captáramos su esencia y energía para después poder armar un personaje. Lo analicé y practiqué muchísimo mirando videos de YouTube en mi casa. Él era fanático de Elvis, hacía todos sus pasos. Entonces yo también pienso en Elvis cuando tengo que grabar (risas).

¿Hablaste con alguien de su entorno? Pedí charlar con Olga, pero todavía no se dio. Hasta ahora sólo conocí a la hija de Anderle, que era su representante y como un segundo papá. También conocí a Las Nenas –sus fans– que son lo más.

¿Cómo son Las Nenas hoy en día? Son señoras normales, podrían ser la abuela de cualquiera de nosotros. La fan number one se llama Mabel, es una genia. Ellas se emocionan cada vez que me ven o me escuchan hablar. Es fuerte verlas en el set emocionadas conmigo al verme lookeado como su ídolo.

¿Ya te tiraron bombachas? Todavía no (risas). Son muy respetuosas. Eso lo hacían porque, cuando eran adolescentes, la intimidad era un tema muy tabú. Y Sandro, justamente, era sexo. El tipo aparecía en el escenario con toda la camisa desabrochada, moviendo la pelvis y sacudiendo el micrófono. ¡Las chicas no aguantaban más! Era un transgresor a morir.

¿Vos también te considerás un seductor nato? (N. de la R.: se pone colorado). Me dicen que soy seductor, pero yo soy medio tímido, no lo hago conscientemente. Puertas adentro y con la chica que me gusta puede ser.

Cuando uno actúa de galán se convierte en galán para el público, ¿estás preparado para ser codiciado por las mujeres? Sí, es un juego que me divierte. Recibiré a las chicas con los brazos abiertos y el corazón disponible (risas). Igual todavía no lo había pensado. Pensá que mis primeros trabajos fueron en Los Padrinos Mágicos y Hi-5 de Discovery Kids en el teatro.

GALÁN DE AMÉRICA. Si bien Agustín Sullivan está en su mejor momento profesional, su vida sentimental está freezada hace cuatro años. “Estoy soltero hace mil, es que me cuesta engancharme. Soy muy enamoradizo, pero se me pasa rápido. Ahora, el día que me enamore, ¡me caso! Soy así. Una vez estuve súper enamorado de una chica que me llamaba a las 2 de la mañana y yo estaba para ella, fi el como un perrito. Finalmente me dijo que no era su estilo y sufrí muchísimo”, confiesa con una honestidad difícil de encontrar hoy en día (más aún en el show business) mientras toma una gaseosa en el hotel Anselmo en pleno San Telmo.

¿Qué tiene que tener una chica para enamorarte? Más allá de tener piel y que físicamente me guste, tenemos que reírnos mucho juntos. La vida es un juego, estamos para divertirnos y pasarla bien.

En la serie estás con tres de las mujeres más lindas de la Argentina: La China Suárez, Isabel Macedo y Calu Rivero, ¿cuál es más tu estilo? Son tres bombas. Pero tal vez La China es más mi estilo. Tipo modelito, angelical, princesa… pero que de golpe le salta la guarra y me divierte. Igual, ojo, que no quede como que me gusta Euge porque es una amiga, ¡nada que ver!

¿Te interesa la fama? No busco ser famoso, lo que quiero es trabajar sin parar de lo que me gusta. Pero la realidad es que, cuanto más conocido, más fácil es conseguir trabajo. Además, es lindo que te reconozcan por lo que hacés. Soy consciente de que cuando sos famoso perdés un poco la intimidad y te inventan rumores.

¿Creés que vas a poder mantener los pies sobre la tierra? Espero que sí. Tengo una familia que me contiene mucho, voy al psicólogo, le rezo a Dios y medito quince minutos todos los días. Igual, si llego a ser famoso te cuento (risas).

¿Se puede triunfar en el mundo del espectáculo sin tener ningún “padrino”? Sí, aunque es más difícil. Yo no tengo ningún contacto y, hasta el año pasado, siempre trabajé de actor. Pasé por Señores papis, Amar después de amar y Fronteras. El 2016 fue complicado económi- camente, así que me metí a laburar en la inmobiliaria de mi vieja mostrando departamentos. Fui a todos los castings que se te puedan ocurrir, pero por una cosa u otra, no quedaba. O porque no era famoso, porque no tenía seguidores o no daba con la edad.

¿Pensaste en bajar los brazos y dedicarte de lleno a la inmobiliaria de tu mamá? No, nunca. Perseveré hasta lograrlo. No tenía dudas de que se me iba a dar. Y gracias a Dios este año volví a vivir de mi trabajo con un personaje increíble como el de Sandro. Nunca me lo voy a olvidar. Ahora se está cumpliendo mi sueño.

textos AGUSTINA D’ANDRAIA (adandraia@ atlantida.com.ar) fotos CLAUDIA MARTÍNEZ

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Julio 2017
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