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Salud

Mayo 2002

"Con las agujas alivio el dolor del cuerpo y del alma"

Es médico y se dedica a tratar el dolor físico y psíquico. Por medio de la acupuntura alivia jaquecas, conjuntivitis, dolores por malas posturas tanto como depresiones y angustias. En esta entrevista, el secreto de su éxito y los mitos y verdades de una técnica milenaria que, en pleno tercer milenio, sigue ganando seguidores.

Texto: Silvina Ocampo Fotos: Ezequiel Escalante

  • 1. Trastornos de las emociones: angustia, ataques de pánico y ansiedad.
    2. Trastornos digestivos: gastritis y hernia hiatal.
    3. Difunciones sexuales y dolor menstrual.
  • 1. Trastornos de los afectos y emociones: estrés, insomnio y depresión.
    2. Trastornos de la función respiratoria: asma y bronquitis.
    3. Trastornos de la columna dorsal.
    4. Trastornos de la columna lumbar.
    5. Trastornos de la función sexual y urinaria.
  • El doctor Loe dice: "La medicina tradicional y la acupuntura no son excluyentes. Muy por el contrario, si se las integra los resultados pueden ser sorprendentes."
El dolor no sólo tiene que ver con lo corporal sino más bien con lo espiritual,” asegura el especialista en acupuntura Alejandro Loe (37). Fue su padre chino, Wei-Han, quien comenzó a transmitirle el arte de las agujas. Tal vez por eso, los más de 7.000 pacientes que ya pasaron por su consultorio no sólo piden una cura a los problemas del cuerpo sino también para los del alma. "La medicina tradicional y la acupuntura no son excluyentes –continúa–. Muy por el contrario, si se las integra los resultados pueden ser sorprendentes." Teniendo en cuenta esta premisa, Loe estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires y se especializó en traumatol ogía. Así pudo unir la medicina alopática con la acupuntura, más precisamente con la moxibustión, su técnica favorita. "Esta técnica ancestral utiliza una planta, llamada moxa, que se coloca en la cabeza de la aguja y luego se enciende. Esto permite que el calor se transmita a través de la aguja directamente hacia el punto a tratar."
- ¿Por qué decidió dedicarse al tratamiento del dolor?
- Creo que atenuar el dolor es uno de los grandes desafíos de la ciencia. Está demostrado que la acupuntura tiene excelentes resultados en este campo. Y hablo del dolor en sentido amplio. Del corporal y también del psíquico producido por la muerte de un familiar, o el mismo estrés.
- ¿Es realmente posible tratar la depresión con acupuntura?
- Absolutamente. El dolor, en la mayoría de los casos es un síntoma, pero al volverse crónico se transforma en el eje del problema a tratar. En estos casos puede producirse una desestructuración de la personalidad del paciente, para reestructurarse sobre la base del dolor.
- Tiemblan los psicólogos... Entonces, si uno está angustiado, ¿puede consultar a un acupunturista?
- Sí y no. La acupuntura no es excluyente de ninguna otra terapia. Es más, en mi equipo cuento con psicólogos, psiquiatras, nutricionistas y médicos clínicos. Las agujas ayudan muchísimo en casos de angustias severas.
- ¿Hay alguna diferencia entre un acupunturista y un médico acupunturista?
- La acupuntura es una herramienta que necesita un soporte más amplio y fuerte, como la medicina. Uno puede practicar la técnica sin ser médico, pero creo que es fundamental un conocimiento mayor para lograr mejores resultados. Lo ideal es, como me enseñó mi padre, integrar la medicina tradicional o alopática con la acupuntura.
- ¿Qué fue lo que más admiró de él?
- Él tenía una filosofía ancestral envidiable que, en gran parte, me pudo transmitir. La filosofía es mucho más importante que la técnica. Con práctica, uno puede llegar a aplicar agujas, pero lo más difícil es conseguir un motor filosófico. Además, él era de una paciencia infinita. Imaginate que me hizo practicar en su cuerpo antes de dejarme tratar a otros pacientes. Sin dudas, tuve el mejor maestro.
- ¿Se puede curar todo con agujas?
- Se pueden curar muchísimas enfermedades, como por ejemplo los dolores de cabeza crónicos, el asma bronquial, la conjuntivitis, el vértigo, los dolores producidos por malas posturas y los malestares menstruales, entre muchas otras dolencias. Sin embargo, también es fundamental saber cuáles son los límites de la acupuntura. Entender que no sirve para todo y saber decir a un paciente: "Hasta acá llegamos" o bien "la acupuntura no lo va a curar, pero le va a mejorar su calidad de vida."
- Es común escuchar que la gente tiene pánico a las agujas y piensa que es un tratamiento doloroso. ¿Cuáles son los miedos más frecuentes al hablar de acupuntura?
- El primer mito que hay que derribar es el tema de las agujas. Nosotros trabajamos con material descartable, completamente seguro. Otro temor común y completamente falso es pensar que a través de las agujas se inyecta algo. También están los que piensan que es muy doloroso: pero es bueno aclarar que la técnica bien aplicada es casi imperceptible.
- ¿Usted recomienda este tratamiento para todas las edades?
- La acupuntura se puede aplicar a todas las personas en la medida en que no la tomen como una agresión. Chicos muy pequeños y personas muy ancianas pueden ver al tratamiento como una agresión, en lugar de sentir que es un alivio para sus problemas; en estos casos no sirve. También se puede aplicar en mascotas, y debo decir que es muy útil.
- Si le preguntara por el momento más feliz en su profesión, ¿qué me diría?
- Los casos que, gracias a esta técnica, se han curado. Ver que el paciente mejora y sana por completo es una alegría indescriptible. Y en mi caso, yo siento una doble satisfacción porque - en genera- los pacientes que llegan a mi consultorio ya transitaron un largo camino entre tratamientos convencionales y alternativos que los frustraron mucho. Entonces, darme cuenta de que la acupuntura soluciona problemas que otras técnicas no, es maravilloso.
- Entre nosotros, ¿no le da un poco de bronca ver que las personas primero prueban con otros tratamientos y, “de última”, recurren a la acupuntura?
- Es una realidad: muchos asocian a la acupuntura con una terapia a la que se acude cuando todo lo demás fracasó. Es así, se la ve como el plan B. En cambio, para mí es el plan A y la felicidad es mayor cuando veo tan buenos resultados.

¿Que es la acupuntura?
Es un método terapéutico milenario que nació en China y consiste en un reordenamiento interno a nivel energético. Lo que se hace a través de agujas metálicas, es potenciar y canalizar los mecanismos de autocuración propios del ser humano. La acupuntura no agrega ni inyecta ningún tipo de sustancia. Se practica hace más de 2.500 años y hoy sigue siendo tan efectiva como antes. En la actualidad, la técnica es la misma pero con términos aggiornados. En lugar de energía se habla de componentes bioquímicos o endorfinas. Nombres más científicos para la misma medicina curativa. Por supuesto que la acupuntura no sirve en todos los casos. En enfermedades como el cáncer y el HIV sólo actúa como paliativo del dolor, mejora la calidad de vida y reduce la angustia del paciente y sus familiares. En otros, como enfermedades respiratorias, gastrointestinales, neurológicas y las derivadas del estrés, es altamente recomendable.

Dr. Alejandro Loe. Tel.: 4867-1000, Loria 520, Capital.
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