Embarazo

Febrero 2013

Plan anti-ansiedad

Te damos las claves para que no te alteres en el primer trimestre –cuando no te animás ni a contar la noticia–, y tampoco en el último, cuando se acerca el momento del parto. ¡Viví el embarazo con placer!
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Por Ángeles Alemandi Asesoró: Dr. Rodolfo Fregonese, obstetra subjefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Universitario Austral, M.N. 75.922, Lic. Ivana Moyano, psicóloga especialista en Puerperio del CEMIC, M.N. 37.057; y Lic. Nora Viergue, Jefa de Obstétricas del CEMIC, M.N. 6.231.

El test de embarazo dio positivo. Fue una sorpresa. Cuando Cintia asimiló la noticia, la emoción se empezó a mezclar con preocupación. Se puso a pensar que en esas últimas semanas había ayudado a unos amigos a mudarse, viajó en avión, cargó valijas… “¿Estará todo bien con el bebé?”, se preguntó.

Muchos de los temores que flotan en el aire tienen que ver con la historia personal de cada mujer: algunas tienen una herida abierta, una marca que las condiciona y la carga afectiva es mucha. Pero la ansiedad se controla con los primeros estudios. “Antes se trabajaba fundamentalmente en el final del embarazo, sin embargo hoy la tendencia es poner toda la atención en el comienzo, para hacer un diagnóstico precoz. Análisis de sangre y ecografías que se piden entre la semana 10 y 11 traen tranquilidad”, asegura el Dr. Rodolfo Fregonese, obstetra subjefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Universitario Austral.

Espantando los fantasmas de la pérdida

Durante el primer trimestre “los síntomas que aparecen están relacionados con náuseas y vómitos. Algunas futuras mamás se angustian pensando que será todo el embarazo así, pero no: después de la semana 14 esto prácticamente desaparece”, dice el obstetra. También es posible que haya “alguna pequeña pérdida o flujo rosado. Siempre lo prudente en estos casos es consultar al médico, aunque no existe mayor tratamiento y se recomienda llevar vida tranquila”. También puede pasar que en esas primeras ecografías se detecten hematomas uterinos. ¿Debemos preocuparnos? ¡Tampoco! El especialista explica que se diagnostican en un 15% de mujeres y que básicamente tiene que ver con que hoy los ecógrafos son de alta resolución, lo que hace que se vean mucho más que antes.

Para bajar algunos cambios, en el curso de preparación integral para la maternidad del CEMIC, la licenciada en obstetricia Nora Viergue les cuenta a las futuras mamás cómo ir armando el bolso de internación, qué documentación es importante no olvidarse y cuáles son los tips claves en la etapa del preparto: “Las contracciones son irregulares, variables y por lo general no son dolorosas. Pueden venir acompañadas de la pérdida del tapón mucoso, que es como un flujo transparente o traslúcido que varía de coloración. Se puede perder 2 o 3 semanas antes del parto. Ante la duda, conviene llamar al obstetra o a la partera, pero que esto no las paralice porque no pasa nada”.

Ahora sí

Hay señales en esta recta final que no podemos pasar por alto. Si tenemos alguno de estos síntomas, el Dr. Fregonese aconseja la consulta inmediata:

• Sentimos un dolor intenso, brusco, que hace que la panza se ponga dura y no se relaje nunca.

• Tenemos pérdida de líquido o pérdida de sangre.

• El bebé no se está moviendo. Ellos son igual que nosotros: si nos sentimos mal, suena el despertador y nos tapamos hasta la nariz y faltamos al trabajo. Si nuestro hijo no se siente bien, se queda quieto. A veces las madres están muy ocupadas y creen que el bebé no se movió en varias horas, pero es simplemente que no lo notaron. En estos casos la recomendación es sentarse tranquila y controlarlo. Si detectamos al menos cinco movimientos en una hora, está perfecto.

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