Embarazo

Marzo 2017

Preparate para el parto

Te contamos cómo conectarte con tu cuerpo y con tu bebé para lograr de esta manera que su nacimiento sea el que siempre soñaste.
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Al imaginar un parto, nuestro parto, siempre pensamos en un equipo formado por el obstetra, la partera y el personal del centro médico donde vamos a tener nuestro hijo. Pero los tiempos cambian y con ellos, ciertas costumbres, ciertos abordajes. En la actualidad se habla cada vez más de la doula, otra profesional que acompaña a la embarazada desde un lugar diferente.  Vicky Seguí, nuestra asesora, es mucho más que una doula, las mamas la llaman “Madre de madres”, porque su propuesta es más amplia y abarcativa: “Ofrezco un programa de acompañamiento integral, que empieza desde que se entera de que está embarazada, durante toda la gestación, el parto e incluso el posparto”.

PRIMEROS PASOS. Este acompañamiento desde el día uno, es fundamental para prepararnos para el parto. Para ese parto que queremos, que soñamos. Así lo explica Vicky: “Cuando una mamá viene por primera vez, lo primero que hago es mostrarle qué es lo que va a pasar en su cuerpo y cómo son los primeros cambios físicos, para que tome conciencia y pueda empezar a conectarse con su cuerpo en plena transformación".

FRASE PARA EMPODERARSE: “El dolor no es más grande que yo porque viene de mí”
–¿Cuál es la mejor manera de prepararnos física y mentalmente para nuestro parto? –Lo ideal es un programa integral para el embarazo, el parto y el posparto, en el que la mamá prepara el cuerpo para el nacimiento y continúa con los vínculos que hizo en este camino. Así surgen las tribus, como les dicen ahora, al principio acá y luego en sus casas, ya con sus bebés. La tribu funciona como sostén. Trato de que los grupos sean pequeños. En los dos primeros trimestres del embarazo trabajamos sobre todo el movimiento, para ayudar al organismo a prepararse para el parto, con mucho estiramiento. También para conocer mejor el cuerpo y entender las modificaciones que va teniendo y así llegar al parto con dominio del propio físico. Las futuras mamás vienen a tocarse la panza, a estirarse, a dar lugar y a cumplir ciertos objetivos con una serie de movimientos que están pensados para el embarazo. En el tercer trimestre, además, agregamos todo lo referente al parto propiamente dicho, al posparto y a la lactancia.

MOVIMIENTO Y CONEXIÓN

–¿Cómo son esos ejercicios que preparan para el parto? – Los movimientos tienen el objetivo de que se conecte con su cuerpo y el bebé, que vaya preparándolo para ir atravesando los meses venideros. El bebito va a ocupar mucho lugar, crece junto con el útero que habita, lo que provoca que todos los órganos se trasladen hacia arriba, como sucede con el diafragma, las costillas… Por eso, a partir del tercer mes es necesario que la mamá haga mucho ejercicio de estiramiento, de abrir, para que cuando el contenido del abdomen empuje, se encuentre con un tórax amigable que le permita respirar mejor. Esto es para aplicarlo durante todo el embarazo y vivirlo bien. Obviamente también la va a ayudar en el parto, dado que si durante nueve meses estuvo trabajando con su caja torácica y desarrolló plasticidad y elasticidad, va a poder respirar mejor porque no tiene el cuerpo ni entumecido ni tenso. 

PARTO DESEADO

“Para mí, lo ideal es que la mamá vaya construyendo el vínculo con su bebé dentro suyo. Cuando llegamos al último trimestre, empezamos a pensar en desalojarlo, no antes. Trato de no hablarles del parto en el primer trimestre porque todavía ni saben lo que es sentir al bebé. Primero que disfruten de estar embarazadas y del parto recién hablamos al final. Obviamente hay mamás que van cambiando de idea a medida que van interiorizándose, informándose… Acá van construyendo lo que quieren vivir. Al informarse, tienen letra, recursos para después poder consultar en su equipo médico. Trato de darles la seguridad y la tranquilidad necesaria para no tomar decisiones apuradas sino desde la base de la conciencia y la información”, señala Vicky.

HACIA EL PARTO

–¿Cómo es la preparación para el parto cuando ya están cerca de él? –En todos los encuentros les brindo herramientas de visualización y relajación, para que se entreguen y el parto fluya. No es algo que se compra, hay que aprenderlo, entrenarlo. Les enseño qué son las contracciones, para qué sirven, cómo actúa la relajación en el cuello del útero. Así la mamá se hace a la idea. Al visualizarlo puede entenderlo. Francamente, es difícil acompañar al cuerpo desde la ignorancia. También les hablo de la importancia de la relajación. El método que yo utilizo combina eutonía, con técnicas de relajación de Jacobson y de Schultz. Se acuestan en una posición cómoda y mediante un speech, las voy induciendo a que se conecten con diferentes partes del cuerpo. Visualizamos la pelvis, el útero, y cuando logramos ese estado de relajación, las hago imaginar las contracciones con diferentes tipos de respiración. Siempre termino la clase con un simulacro del período expulsivo, con los pujos. Esto es preparación para el parto. Un curso preparto más abarcativo.

–¿Cómo tratan el dolor? –Trabajamos el concepto de la pelvis libre, de parir en movimiento. La idea es que a través del movimiento se disminuya el dolor. La técnica del parto en movimiento es de la española Nuria Vives, que habla de cómo va cambiando la configuración interna de la pelvis según los movimientos que se hacen. Además, señala cuáles son las posiciones que le dan mayor libertad. Nuria habla de las posiciones estrella, en las que la pelvis tiene absoluta libertad. Nos basamos en esas posiciones estrella de la pelvis para sacar el dolor durante el trabajo de parto. Si a la mamá le duele la cintura y la acuestan boca arriba, le va a doler más. En cambio si la sentamos sobre la pelota, le damos la posibilidad de mover la pelvis. Por eso esa primera etapa del trabajo de parto la hacemos con la pelota. Así la mamá transita las contracciones, siempre cambiando de posición. Si no tenemos herramientas para atravesar la sensación que produce la contracción, el dolor te supera. En cambio, si aprendés cuáles son las funciones que tiene el dolor, te permite aceptarlo de otra manera. El dolor tiene una función positiva, que es llegar al encuentro con el bebé.

–Ya en pleno trabajo de parto ¿qué hace la mamá? –Si bien trabajamos sobre la relajación y la respiración, lo ideal es que se mueva. Si viene la contracción, se puede poner en cuclillas, o aflojar la pelvis, o ponerse en cuatro patas. Que vaya buscando posiciones que las alivie. Es decir, que no se quede quieta, inmóvil, acostada boca arriba. Porque además tiene que ayudar al descenso de la cabeza del bebé y la única manera de que estos ángulos se modifiquen es en función del movimiento. 

–¿Cuál es el ambiente ideal para hacerlo? –La oxitocina es una hormona tímida. Para que fluya se necesita un clima, sino le cuesta mucho más. El clima lo lográs bajando las luces, prendiendo velas, poniendo una música suave, con aromas como lavanda o melisa. Lo que sea que te transporte, mientras visualizás cómo querés que sea el parto. Es fundamental vivir las contracciones de a una, sin pensar en las que faltan, hasta que llega un momento en que son de ciertas características y ya es momento de ir a la sala de parto. La mamá está relajada, tranquila, tomó las riendas de su parto y no delegó en el otro para que le saquen el dolor. Se hace cargo ella. Al no poner resistencia, lo atraviesa mejor. Siempre les digo que al dolor no hay que enfrentarlo sino que hay que acompañarlo. Algunas pueden atravesarlo con más facilidad que otras, pero esto tiene que ver con qué recursos y herramientas cuenta cada una para darle sentido.

Por Paula Labonia y Florencia Romeo - Asesoró: Vicky Seguí, profesora de Educación física, especialista en embarazo y maternidad.

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Publicada en revista
PARA TI MAMA 70
Diciembre 2015
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