i uno buscara una imagen del enamoramiento tal vez podría recurrir a Katie
Holmes y Tom Cruise. Contra todos los pronósticos agoreros, el ex de Nicole
Kidman y de Penélope Cruz anunció -a sólo un mes y medio de salir con Katie- que
ella es la mujer de su vida y le propuso matrimonio frente a la torre Eiffel.
Como dote la actriz, dieciséis años menor que él, recibió una impresionante
alianza de diamantes y un pasaporte a la espiritualidad: su ingreso a la
Iglesia de la Cientología (también conocida como Cienciología en algunos
países de habla hispana). Es que si algo define a Tom, además de su sonrisa
ganadora, es su fervor incondicional por este culto al que le atribuye el
haberse curado de la dislexia y el haberse convertido en un mejor hombre. Nada
mejor que compartir la fe con su novia, quien dejó su educación católica para
sumarse a las huestes de famosos que son adeptos a esta religión, por demás
controversial.
¿Qué es realmente la Cientología? Sus seguidores aseguran que esta iglesia
cambió sus vidas y sus detractores la consideran una organización peligrosa y
paranoica. El hecho es que no se parece a ninguna religión: el judaísmo, el
cristianismo y el islam establecen que hay un Dios creador, en cambio la
Cientología pone en primer plano al individuo y dispone de una filosofía
religiosa aplicada para conocerse a sí mismo y al prójimo. Fundada en 1953 por
el escritor de ciencia ficción Lafayette Ronald Hubbard (ver recuadro), provee a
sus miembros un conocimiento a través de una serie de programas consecutivos
que, mediante una técnica de autoayuda llamada Dianética, van a aliviar
problemas de relación, de negocios y adicciones, mientras conectan a sus fieles
con su espiritualidad. "El hombre es un ser espiritual dotado con habilidades
más allá de las que normalmente conoce. No sólo puede resolver sus propios
problemas, lograr sus metas y alcanzar la felicidad, sino que también puede
conseguir estados de conocimiento que nunca habría considerado posible",
explica la página oficial.
Mediante sesiones llamadas "audiciones", los cientólogos cuentan sus
problemas e intentan -con la ayuda de un consejero- superar las imágenes
mentales negativas que arrastran desde vidas pasadas, llamadas engrams.
Estas serían barreras no deseadas que inhiben o detienen sus habilidades
naturales. En las audiciones, con la ayuda de un e-meter, un instrumento muy
parecido al detector de mentiras, al superar los engrams la persona se
libraría de comportamientos incorrectos y enfermedades psicosomáticas, al tiempo
que incrementaría su felicidad e inteligencia. El camino a la iluminación está
estructurado en una progresión de audiciones conocida como "el puente a la
libertad total", una sucesión de cursos cada uno más costoso que el
anterior. Es que recién luego de 38 pasos se llega a la primera meta: el estado
de "claridad". Los más comprometidos cientólogos continuarán con 20
cursos más hasta alcanzar los misteriosos niveles superiores y llegar al estado
"OT" (Operating Thetan) que garantiza estar libre de engrams.
Para los más críticos, atravesar el puente puede demandar toda una vida y hasta
300 mil dólares.
La Cientología dice contar con millones de fieles en sus iglesias, misiones y
grupos localizados en 125 países. Sus detractores, que tienen una fuerte
presencia en Internet en sitios como www.scientology-lies.com. y
www.scientologywatch.org, afirman que la organización cuenta sólo con 50.000
miembros y que su popularidad se basa en haber sido adoptada por estrellas como
John Travolta, cuya devoción lo llevó hasta dedicarle una olvidable película, "Batalla
final: Tierra" y a atribuirle su éxito. "Cuando tenía 21 años escuché por
primera vez hablar de Cientología, y encontré gente que estaba muy segura y
feliz. Tomé un curso y mi vida nunca volvió a ser la misma", confesó en una
oportunidad a la periodista Barbara Walters. Fue allí donde Travolta conoció a
su esposa Kelly Preston, quien hasta el día de hoy es una fiel seguidora de la
doctrina de Hubbard. Son muchas las figuras de Hollywood que se convirtieron,
como Lisa Marie Presley, Juliette Lewis y Kirstie Alley. Antes de hacerse famosa
en la popular serie de televisión Cheers, Alley vivía inmersa en las drogas: "tuve
una sesión de audición en la Iglesia de la Cientología y nunca más sentí la
necesidad de tomar drogas, la Dianética te dice cómo podés sacarte de encima las
emociones dolorosas y el dolor físico del pasado, y pensé que eso era lo que
quería: librarme del dolor". En la misma línea se inscribe la estrella de la
serie Dharma & Greg, Jenna Elfman, quien explica: "mientras vas por la vida
vivís traiciones y pérdidas y las cosas se empiezan a poblar de nubes. Y la
Cientología te ayuda a liberar esas cosas para que puedas seguir siendo vos".
No es gratuito que voces famosas sean sus principales predicadores. Las
celebridades marcan tendencia y le dan proyección internacional a la
organización. Hubbard lo reconoció a tiempo y les dedicó el Scientology
Celebrity Centre International, que ofrece counseling y guía para los
artistas. El centro es frecuentado por Anne Archer, Nancy Cartwright (la voz de
Bart Simpson) y el músico Chick Corea.
Del otro lado de la vereda, sus detractores creen que es un fraude. Según una
investigación de la revista Time, "los psiquiatras aducen que las sesiones de
audición pueden producir una euforia mental similar a la que inducen las drogas
que hace que los clientes vuelvan por más". Kirstie Alley -quien atribuye a
la Cientología el valor para iniciar una dieta y librarse de 25 kilos de
sobrepeso- dice: "cuando salgo de una sesión me siento feliz y exuberante,
porque resuelvo algo". Algo distinto debe haber percibido Nicole Kidman, ya
que cuando se divorció de Cruise dejó la organización. Siguieron sus pasos Demi
Moore, Emilio Estevez, Brad Pitt y Oliver Stone.
En nuestro país son pocos los seguidores de la Cientología. "En la Argentina
no es un grupo importante, porque no hay tanto dinero como en Europa o Estados
Unidos. Es un grupo sectario con una estructura de poder autoritaria. Se dedican
a reclutar a las personas y hay una presión para que hagas los cursos y lleves
más gente. Además se consideran elegidos con un plan especial y se vinculan a
los extraterrestres", explica Alfredo Silletta, periodista de investigación
y especialista en sectas (www.sectas.org.ar), quien además explica que "los
adeptos a la Cientología están convencidos de los delirios de Ronald Hubbard,
quien dice que hace 75 millones de años un soberano galáctico llamado Xenu
confinó en la Tierra a los 'thétanos', malvados espíritus que hasta nuestros
días infectan las psiques de los hombres, causando males que sólo pueden curarse
con mucho dinero y sesiones de 'clarificación'." Por su parte Pepe
Rodríguez, director del Equipo Multidisciplinario para el Asesoramiento y
Asistencia en Problemas Sectarios de España, explicó desde Barcelona a Para Ti:
"La Cientología no tiene nada que ver con nada que sea mínimamente
científico, es una mezcla muy paranoide de una diversidad de conceptos mal
digeridos procedentes del psicoanálisis, orientalismo, esoterismo y
ciencia-ficción. Su sistema no resiste el menor análisis crítico serio aunque
algunos de sus clientes, en caso de que puedan pagar el precio excesivo, abusivo
y no justificado de la mayoría de sus cursos, pueden llegar sentir que les ha
ayudado en algo". Y Tom Cruise es sin dudas uno de ellos, quien como un
verdadero cruzado predica su fe por doquier. En plena filmación de "La guerra
de los mundos" instaló una controvertida carpa de Cientología y los voceros
de los estudios Universal exigieron que no fuera usada para reclutar nuevos
adherentes. Tom continuó su prédica y a principios de año invitó a los
distribuidores de la película a un tour cientológico de cuatro horas por Los
Angeles. Su principal blanco es su novia, a quien monitorea con la ayuda de
Jessica, una consejera de la iglesia que la sigue a sol y a sombra. Los padres
de ella están preocupados por la influencia que la doctrina de Hubbard está
teniendo sobre la joven actriz, quien parece haber olvidado sus declaraciones de
meses atrás cuando decía "fui criada católica y siempre creí en Dios, eso me
da seguridad".