#BookDeLaSemana María Vazquez: «Hay que tomar de las tendencias lo que a una le queda bien» – Para Ti
 

#BookDeLaSemana María Vazquez: "Hay que tomar de las tendencias lo que a una le queda bien"

Su estilo a la hora de lookearse es inigualable. María Vazquez sabe cómo adaptar las tendencias a su estilo. En esta nota nos habla de su relación con el mundo de la moda, sus proyecto, la relación con Adolfo Cambiasso (el amor de su vida), sus hijos y la vida en el campo.
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Los looks de María Vazquez son uno de los preferidos por las argentinas. Creativa por naturaleza y dueña de un estilo único, ella sabe cómo sumar las tendencias a sus outfit clásicos y les dan una impronta exquisita. Casada con el polista Adolfo Cambiasso desde los 26, juntos son padres de Mía, Adolfo "Poroto" que sigue los pasos de su papá en el polo y Myla. Hicimos la nota en su casa, en el campo, en Cañuelas, el lugar que aprendió a amar cuando nacieron sus hijos.

-¿Qué planes tienen para este verano?

-No nos vamos de vacaciones. Generalmente no nos vamos mucho de vacaciones: nos vamos una semana a Uruguay donde vive el padre de Adolfo para cortar un poco de campo y caballos... A la familia le hace bien y le gusta mucho el mar. Así que siempre coordinamos de poder irnos estos últimos años.

Si no nos vamos a Córdoba a seguir trabajando que es donde mi marido tiene la cría. Pasamos veinte días ahí antes de viajar y comenzar en enero con la temporada en Palm Beach, en Inglaterra, en agosto en el destino donde nos toque, y después volvemos a la Argentina.

Generalmente tenemos un bache muy cortito de vacaciones que terminamos haciendo todo lo que hay que hacer fuera de la temporada pero sin jugar. Es el lado B que no se ve del trabajo, que está puesto en la cancha todo el año.

-Hablemos de tus proyectos...

-Hice una cápsula para Lanhtropy, es una marca uruguaya de una amiga mía. Preparé una colección mía para ella. Es atemporal, con prendas de lino, materiales nobles, todo totalmente ecológico, con diseños alucinantes. La idea es poder llegar desde afuera hacia acá. Así que estoy laburando en el día a día en este proyecto que es super lindo también.

Lo de las joyas, Rokkus, es otro de mis proyectos. Empecé como fan de la marca, generamos un vínculo con mi amiga socia y encaramos esto que me permite desarrollar todo un lado mío creativo que me gusta.

Son proyectos más chicos y esto me da la posibilidad de viajar y seguir a la familia, y con mi vida sin perderme en el proceso, y hacer cosas que me contactan con el lado genuino mío que tiene que ver con la moda. Me permite seguir conectada con eso desde otro lugar, desde la creatividad, desde el lado más empresarial que no es lo más me gusta, pero hay que hacerlo cuando uno se embarca en estos proyectos. Estoy aprendiendo, soy una constante alumna y curiosa de la vida, dispuesta a generar nuevas cosas. Lo necesito.

-¿Desde siempre te gustó la moda?

-Sí, desde que chiquita estuve muy conectada con la moda. En mi casa, mi familia era muy intelectual y lo mío tenía que ver más con lo artístico. Vino del lado del modelaje en principio, después derivó en la conducción y hoy me animo a jugar en un montón de áreas pero siempre relacionado con el arte, no solo con la moda.

No soy de seguir tendencia puntualmente porque uno tiene que tomar de las tendencias lo que a uno le queda bien. Soy bastante clásica. Tomo cosas que me gustan para asimilarlo a mis looks, a mi estilo de vida.

-Hace 26 años que estás con tu marido, Adolfo Cambiasso. ¿Cuál es la receta para durar tanto tiempo en la pareja?¿Tuvieron alguna crisis?

-Estoy desde los 19 años con mi marido. Me casé a los 26 y sí, son muchos años juntos. Hemos tenido crisis, como todos, pero nada imposible de sortear. Son cosas que uno va manejando en distintas etapas. El crecimiento a veces individual y de la pareja no siempre coincide en los mismos tiempos y formas.

El diálogo, la comunicación, el cariño, el amor... Sin amor no se rema nada pero me parece que eso es lo que nos mantiene tantos años. Aprendiendo a conocernos, reconocer nuestros límites, bancarnos en todos nuestros momentos.

Hay etapas en las parejas y el crecimiento a veces es distinto en cada uno, hay que verlo, observarlo, estar y el amor y el respeto me parece que es lo que prevalece en toda relación.

-¿Sos celosa?

-No soy celosa. Cuando era más chica sí. Calculo que tiene que ver con inseguridades propia de la edad y con lugares que uno no tiene tan claro. No tengo motivos, no siento que pase por ahí. Hoy tengo muy claro quien soy, que tengo, cómo lo tengo. Estoy muy segura de lo que tengo. Así que no me gusta perseguir fantasmas. Creo que todo lo que tiene que ser es, y así es como voy por la vida.

-¿Se mantiene el romanticismo después de tantos años de matrimonio?

-A lo largo de tantos años tratamos de mantener algunas cuestiones que uno se va reinventando todo el tiempo sino es imposible estar tanto tiempo con alguien. No somos extremadamente románticos, pero hemos aprendido a ser muy compañeros.

Mi marido está aprendiendo todos los días a ser el gran compañero que es. Ambos trabajando para eso con todo lo que eso implica. A veces nos sale mejor que otras veces. Estamos más conectados. Nunca nos perdemos de vista. Estamos chequeando y reseteando todo el tiempo y tenemos un proyecto de familia que es lindo. Y eso nos ayuda. La vida que tenemos al estar tanto tiempo juntos, nos permite estar a todos muy conectados. Nosotros buscamos nuestros momentos. En general disfrutamos mucho en familia. Funcionamos así, como un todo.

-¿Te gusta la vida en el campo?

-Aprendí a querer el campo a partir del nacmiento de mis hijos, del estilo de vida que llevamos. Yo soy más de ciudad, si bien siempre me gustó la naturaleza, siempre fui bastante más urbana.

Aprendí a quererlo cuando mis hijos nacieron, tengo una vida linda para ellos. La posibilidad de tener ambas cosas porque también viajamos mucho y están acostumbrados un poco a todo. Eso es importante: la capacidad de adaptación que tenemos.

Y el campo en particular me parece que a ellos les brinda algo que los conecta que es maravilloso. En ellos es natural y mejor no lo pueden tener. A partir de ellos aprendí a querer aún mas, mi vida acá tiene mucho más sentido. Es lo que aprendimos y ellos aprendieron a mamarlo a través nuestro.

-¿Te irías a vivir a otro país?

-Siempre elegimos Argentina para vivir y estar. Es el lugar donde nacimos, donde crecimos, donde nacieron mis hijos, donde tenemos todo lo que nos permite desarrollar la actividad que tenemos y es lo que nos gusta.

Por la profesión de mi papá (Jorge Vazquez) que fue embajador de la Nación y es diplomatico, he tenido la posibilidad de viajar. Viví en República Dominicana, en Nueva York, me recibí ahí, así que los viajes han sido una constante en mi vida. Me casé con un hombre que viaja por su profesión cada tres meses. Siempre mis afectos están acá, mis actividades, lo que me gusta... Todo. Me gustaría que algunas cosas mejoren...

Y sé que hemos tenido años muy difíciles. Desde nuestro lugar seguimos apostando por nuestro país. Y nos consideramos argentinos en el mundo por nuestra circunstancia pero Argentina es nuestro lugar de pertenencia.

-¿Cómo te manejás con los viajes y la educación de tus hijos?

-Mis hijos estudian en Argentina, cuando estamos acá van a un colegio en Cañuelas. Durante el resto del año hacen educación a distancia y tienen una tutora que nos acompaña para que ellos puedan seguir su calendario escolar. En ese aspecto estamos súper organizados.

Producción: Marité Rizzo

Fotos: Gentileza Sol Levinas (@sollevinasphotography).


Maquilló y peinó: Mechi Miqueo (@mechimiqueostudio)


Ropa: Marcelo Giacobe, EL Camarín.


Zapatos: Ricky Sarkany

Más información en parati.com.ar

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