Arte en todas partes: 5 obras argentinas se exponen en supermercados – Revista Para Ti
 

Arte en todas partes: 5 obras argentinas se exponen en supermercados

Las obras reproducidas pertenecen a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes y en los próximos meses serán exhibidas en distintas tiendas del país.
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Con la idea de expandir el arte hacia nuevos públicos y difundir el acervo del Museo Nacional de Bellas Artes fuera de sus instalaciones se presentó "Más arte en todas partes", un ciclo que tomando la localidad mendocina de Maipú como primera escala de una muestra itinerante, exhibirá gigantografías de reconocidos artistas nacionales en espacios pertenecientes a una cadena de supermercados.

El lanzamiento de la iniciativa se realizó este viernes en Maipú y consistió en un recorrido guiado por las trabajadoras y trabajadores de un supermercado a través de los distintos tótems, soportes donde están reproducidas las obras seleccionadas que pertenecen a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes y que en los próximos meses serán exhibidas en distintas tiendas que la cadena de retail tiene en el país.

Las obras que integran "Más arte en todas partes" estarán expuesta hasta el 30 de agosto.

Las obras expuestas, representantivas del arte argentino del siglo XIX y de la geografía de las distintas regiones del país, están acompañadas por un código QR desarrollado por la Asociación Amigos del Bellas Artes que permite el acceso a información ampliada con datos técnicos y biográficos de sus creadores.

Las obras que integran "Más arte en todas partes"

La primera parada del recorrido es "Atardeciendo" (1920), del pintor Atilio Terragni, quien además fue director de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Tucumán, fundada a partir de su inspiración. En la obra se aprecia una figura masculina en primer plano, que descansa bajo la sombra mientras contempla el paisaje que lo rodea. La paleta de colores es vibrante y variada, los tonos son cálidos, rojizos y terrosos: una gama que transporta al espectador al norte argentino, lugar que Terragni recorrió con entusiasmo y donde encontró su hogar.

En segundo lugar irrumpe la reproducción de un cuadro de Américo Panozzi titulado "Quietud del lago" (1922). En este caso el artista, egresado de la Academia Nacional de Bellas Artes, desarrolla, en contraposición con la pintura de Terragni, una paleta en tonos azules y sus derivados para mostrar la geografía y flora del sur argentino, su lugar de residencia.

"Más arte en todas partes", muestra itinerante que exhibirá gigantografías de reconocidos artistas nacionales.

Luego, es el turno de Prilidiano Pueyrredón y su pintura "Un alto en el campo" (1861). El artista realizó sus estudios como ingeniero en la École Polytechnique de París, Francia, y complementó su formación con estudios de pintura. Cuando regresó a Buenos Aires, a fines de 1849, se dedicó al oficio de la pintura realizando encargos para la elite porteña. Además, trabajó en las obras de restauración y ampliación de varios monumentos, entre ellos la capilla de la Recoleta, la Pirámide de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada; como urbanista, diseñó la Plaza de la Victoria y el puente del barrio de Barracas y fue autor de los planos para la mansión que Miguel de Azcuénaga levantó en Olivos, más tarde denominada Quinta de Olivos.

La obra exhibida en esta oportunidad permite contemplar la llanura pampeana a partir de las costumbres de la sociedad porteña del siglo XIX a través de una exploración de la identidad nacional con elementos como la ruta por la que los viajeros atraviesan el campo, el ombú -considerado símbolo patrio-, la pava o la figura de los gauchos.

La cuarta obra elegida para esta primera parte del ciclo es "La vuelta de Rocha" (1929) de Víctor Cúnsolo, quien empezó sus estudios de pintura en 1918 en la Academia de la Unione e Benevolenza y más tarde ingresó al taller “El Bermellón” donde pintó junto a artistas como Juan Del Prete, Víctor Pissarro, Salvador Calí y Guillermo Bottaro. En esta pieza se ve en primer plano una serie de barcos que se reflejan en el agua del emblemático barrio de La Boca, en la Ciudad de Buenos Aires. Es una obra de trazos simples y geométricos coronada por un cielo nublado que crea un clima misterioso.

El recorrido finaliza con el artista Augusto Ballerini, cuya obra "La cascada del Iguazú" (1892) recrea el paisaje tropical del norte misionero. “Generalmente las pinturas se hacían estudiando y acá se empieza a ver todo un movimiento de artistas que empiezan, a partir de fines del siglo pasado, a recorrer distintas partes del país justamente para encontrar la esencia de esa pintura argentina”, señala durante la recorrida el periodista Juan Batalla. 

Fuente: Télam.

Más información en parati.com.ar

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