Fit

La importancia del calentamiento a la hora de ejercitarse

El calentamiento deportivo es fundamental en la prevención de lesiones, 7 minutos bastan para cuidarte más: tus músculos y articulaciones estarán agradecidos.

No importa la intensidad de la actividad que vayas a realizar, siempre que el movimiento previo forme parte de tu rutina de entrenamientoDe lo contrario, posiblemente, tendrás muchos problemas musculares, de tendones y articulaciones debido a las exigencias en frío a la que sometes tu cuerpo.

Lógicamente, cada deporte exige una preparación concreta y dependerá de las partes del cuerpo que se usen.

¿Querés saltarte el calentamiento? ¡Por favor, no lo hagas! 

El objetivo de esta puesta a punto es que los músculos, tendones y articulaciones adquieran temperatura, y pongan en marcha sus vías metabólicas para lograr un funcionamiento adecuado durante la práctica.

Lo más importante: ayudar a la salud y no generar daños, estamos hablando de lesiones tales como: desgarros, esguinces, torceduras o fracturas.

Vale aclarar que además:

  • Aumenta la resistencia: el calentamiento aumenta la degradación de la oxihemoglobina, proceso que se conoce como la oxigenación del cuerpo. Los ejercicios previos ayudan a descomponer el complejo químico del oxígeno, permitiendo que el nivel del elemento aumente en la sangre. En paralelo, el músculo al recibir mayores cantidades a través de la sangre, mejora su rendimiento.
  • Mejora la flexibilidad: Otra ventaja es que se incrementa la elasticidad de los músculos, el tejido conectivo, los tendones y los ligamentos gracias a la saturación arterial. El estiramiento dentro del calentamiento disminuye la viscosidad muscular, sí, como el motor de un auto. 
  • Reduce el dolor: entre más largo sea el entrenamiento, más energía. Esto provoca una mayor fatiga en el cuerpo. El estiramiento relaja los músculos y tendones, lo cual alivia el desgaste muscular porque aumenta el flujo sanguíneo.
     

Esta preparación genera cambios en los diferentes sistemas del organismo, para que estos puedan adaptarse de manera paulatina a la actividad que se vaya a realizar:

  • Sistema respiratorio: se incorpora más aire por minuto adaptándose al esfuerzo que se está llevando a cabo.
  • Sistema cardiovascular: el corazón bombea mayor cantidad de sangre, esto provoca una mayor oxigenación en los músculos y mejora la circulación sanguínea.
  • Sistema muscular: los músculos aumentan de temperatura, de esta manera incrementan su fuerza, velocidad y resistencia para mejorar la elasticidad de estos.
  • Sistema nervioso: hay un aumento de la capacidad de respuesta ante un estímulo. Es decir, la persona podrá responder con mayor rapidez los ejercicios.
  • Sistema dérmico – sudoral: se elimina sudor a través de los poros, permitiendo que la temperatura corporal no llegue a niveles excesivos. El sudor actúa como regulador.

Notas relacionadas

Bitnami