Con la llegada de las bajas temperaturas y el mayor uso de estufas y calefacción, aumentan los riesgos de intoxicación por monóxido de carbono, un gas altamente tóxico que cada año provoca miles de casos en la Argentina.
Conocido como el “asesino invisible”, el monóxido de carbono no tiene olor, color ni sabor, por lo que muchas veces resulta difícil detectarlo a tiempo.
“Anualmente, en la Argentina, se reportan unos 40 mil casos y entre 200 y 250 muertes por intoxicación con monóxido de carbono (CO). Se trata de un gas altamente tóxico, sin olor, color ni sabor, capaz de provocar cuadros graves e incluso la muerte”, explicó Ramiro Heredia (MN 117.882), médico clínico y especialista en medicina interna del Hospital de Clínicas.
El especialista detalló que este gas puede generarse en distintos artefactos de uso cotidiano cuando hay una combustión incompleta y poca ventilación.
“Cualquier artefacto que funcione con combustible puede generarlo cuando la combustión es incompleta y hay poca ventilación. Entre las fuentes más frecuentes, se encuentran las estufas, cocinas, calefones, salamandras, hornos, braseros y motores a combustión”, señaló.
Según explicó el médico, el principal problema es que el gas impide que el oxígeno llegue correctamente a los órganos y tejidos.
“El monóxido de carbono ingresa al organismo a través de la respiración y se une a la hemoglobina con una afinidad mucho mayor que el oxígeno. Esto impide que los tejidos reciban el oxígeno necesario para funcionar correctamente”, afirmó.
Por eso, una intoxicación puede avanzar rápidamente y provocar consecuencias graves si no se actúa a tiempo.
Cuáles son los síntomas más frecuentes por intoxicación de monóxido de carbono
Uno de los mayores riesgos es que los síntomas pueden confundirse fácilmente con otras afecciones comunes.
“Los síntomas suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con otras afecciones. Los más comunes son dolor de cabeza, mareos, debilidad, cansancio, náuseas, vómitos, somnolencia, pérdida de conciencia, convulsiones, palpitaciones y dolor de pecho”, explicó Heredia.
De acuerdo con el especialista, hay ciertos grupos que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones.
“Los niños, adultos mayores, embarazadas, fumadores y personas con enfermedades cardíacas o respiratorias tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones”, indicó.
Ante cualquier síntoma o sospecha, actuar rápido puede ser fundamental.
“Lo primero es ventilar inmediatamente el ambiente abriendo puertas y ventanas. Luego, retirar a las personas y mascotas del lugar y llamar a emergencias. El tratamiento médico consiste en administrar oxígeno y controlar al paciente en un centro de salud”, explicó el médico clínico.
Cómo prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono
Heredia compartió además algunas medidas clave para evitar accidentes en el hogar durante el invierno.
- Mantener los ambientes bien ventilados.
- No usar hornallas ni el horno para calefaccionar.
- Revisar periódicamente estufas, calefones y sistemas de calefacción con un gasista matriculado.
- No dejar autos encendidos dentro de garajes.
- Nunca utilizar parrillas o braseros en ambientes cerrados.
- Controlar que la llama de los artefactos sea siempre azul y uniforme.



