Cada vez es más frecuente en mi consultorio. Llega un paciente y me dice: "Doctora, yo nunca fui alérgico, nunca me pasó esto de estar estornudando tantas veces, es la primera vez en mi vida, que de un tiempo a esta parte, empiezo con los estornudos, agüita en la nariz, me pican los ojos, la garganta, la nariz, tengo un bloqueo en la nariz y hasta creo que comienzo a roncar".
Son pacientes que quizás siempre tuvieron la condición genética, heredada de sus padres o hermanos y tienen esta condición, la cual hasta ahora nunca se había manifestado. Y esto no es casualidad: tiene mucho que ver con algo a lo que, creo, todavía no le estamos dando la importancia que realmente merece: el cambio climático.
La alergia en números
- Hoy, entre 400 y 600 millones de personas en el mundo tienen algún tipo de alergia.
- Para 2050, la mitad de la población mundial será alérgica (OMS).
- La polinización de árboles, que antes arrancaba en septiembre, hoy comienza en agosto.Se adelanta y se prolonga en el tiempo.
Un fenómeno que ya no se puede subestimar
Este aumento se explica por la combinación de la carga genética, esa herencia de padres o familiares con antecedentes alérgicos, y los cambios en el ambiente y en nuestro estilo de vida.
El cambio climático tiene un rol central en este crecimiento, y es algo que como médica quiero remarcar con todas las letras.
Con temperaturas más altas, la fotosíntesis de árboles y plantas se vuelve mucho más intensa, y eso adelanta la polinización. Y con el viento, ese polen de árboles, pastos y malezas se transporta con muchísima más facilidad. El resultado: temporadas de alergia más largas y más intensas.
Por qué no hay que subestimarla
El mayor error que veo es que la gente se automedica. Y quiero ser clara en esto: la alergia respiratoria no debe subestimarse. Pues afecta directamente la calidad de vida y el bienestar de quien la padece. Cuando no se trata a tiempo, esta enfermedad puede alterar el bienestar de la persona que la padece y su calidad de vida, produciendo mal humor, agotamiento físico, alteraciones cognitivas y también falta de concentración.
Lo vemos mucho en los chicos: después de pasar el día estornudando, congestionados, sin poder respirar bien, no están en condiciones de sentarse a hacer la tarea. También impacta en el descanso: la obstrucción nasal lleva a dormir mal, y eso se traduce en cansancio y bajo rendimiento al día siguiente, produciendo muchas veces ausentismo laboral o escolar.
Respirar bien empieza por la nariz
Algo que subrayo siempre en la consulta: el aire debe entrar siempre por la nariz y no por la boca. ¿Por qué? Porque al pasar por las fosas nasales, el aire se calienta hasta unos 32 grados, se humidifica a un 80% y, además, se filtran las partículas del ambiente que lo enrarecen.
Cuando esto no ocurre correctamente, con el tiempo se genera irritación, que deriva en congestión, obstrucción nasal y una voz nasal característica (lo que llamamos rinolalia), además el aire al ingresar el aire por la boca, por la obstrucción nasal tiene otra calidad y eso lleva además al ronquido y la mala calidad del sueño.
Mitos y verdades sobre la alergia
"Si nunca fui alérgico, esto no repetirá" Falso. Como médica lo veo todo el tiempo: la predisposición genética puede estar presente desde siempre, pero antes no lo manifestaste quizá ahora justamente por el cambio climático, gatillada por los cambios ambientales. "Es solo cuestión de aguantar unos días con antihistamínicos que tengo en casa." Falso, y es el error más común.
Automedicarse sin diagnóstico puede retrasar el tratamiento adecuado y dejar avanzar una enfermedad que, sin control, afecta el sueño, la concentración y el rendimiento diario. "Las alergias son solo un tema de primavera o del Otoño ¿ actualmente debemos hablar de Alergias Intermitentes o Persistentes y del grado Leve- Moderado - Severo
Mis recomendaciones para prevenir complicaciones
- Identificar con precisión cuál es el alérgeno que nos afecta, en tal caso de tener precisión.
- Mantener los ambientes ventilados y limpios, y controlar la humedad del hogar.
- Evitar el humo de cigarrillo.
- Sostener hábitos higiénico-dietéticos saludables.
- Limpiar con trapos húmedos.
- Evitar desodorantes u odorantes.
- Nunca automedicarse.
La consulta marca la diferencia
Hoy por hoy es importante realizar la Interconsulta con el especialista en Alergia. Para el diagnóstico precoz, y para iniciar el tratamiento adecuado, para ello contamos con un arsenal terapéutico muy amplio para que el paciente recupere su calidad de vida, evite el ausentismo laboral y escolar, y no cargue con los efectos de una enfermedad mal controlada. Respirar bien no es un lujo: es salud, es descanso, es concentración. Y esta vez, escuchar al cuerpo puede ser tan simple como no subestimar un estornudo.
Fuente: Dra. Stella Maris Cuevas, médica otorrinolaringóloga (MN: 81701) experta en olfato y alergista. Expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires (AOCBA).

