Lifestyle

La historia de la medallista olímpica Jennifer Dahlgren: superó el bullying, sanó heridas y ahora enseña

Jennifer Dahlgren en Pinamar. Foto: Andres D’Elia Gentileza JD.

“La frustración es útil y necesaria” es una frase que escuchamos decir a los que trabajan con la psicología positiva o la autoayuda. La atleta olímpica Jennifer Dahlgren le dan un sentido cabal a ese concepto. Su historia tiene los condimentos de superación, aprendizaje y aceptación que valizaron su camino para ser medallista olímpica en lanzamiento de martillo y convertirse en un referente de los derechos de la mujer y el movimiento Body Positive.

Hoy además de una deportista de alto rendimiento, Jenny tiene una voz propia y potente: “Todo lo que soy hoy es gracias a mi cuerpo y no me refiero a los logros deportivos. Hoy soy la mujer que pudo superar el bullying, la que trabaja constantemente para mejorar su autoestima y la que soltó viejas heridas que eran un lastre emocional”

-Sufriste bullying en tu adolescencia ¿Cómo te sentís hoy con respecto a eso?

-Cuando empecé a hacer lanzamiento de martillo a los catorce años, tenía un autoestima muy baja. Me hacían bullying en el colegio por ser tan grandota o porque me gustaba jugar al fútbol. Me potenciaron las inseguridades. Por muchos años de mi vida odié mi cuerpo por no ser más como el de mis compañeras de colegio o como los cuerpos que veía en los medios. Nunca encontraba talle de ropa para vestirme a la moda. Sentía que todo eso me marcaba constantemente, que no encajaba.

-¿Cómo lograste correrte de ahí?

-El lanzamiento de martillo fue mi escape, donde pude empezar a canalizar las cosas que me estaban pasando. Sentía que mi cuerpo era horrible, pero por lo menos me permitía destacarme en esto. Fue la primera cura para poder sanar. Ese primer paso fue tratar de perdonar a mi cuerpo por ser como era. Pasaron muchos años más hasta que entendí que no había nada que perdonar.  

Jennifer Dahlgren durante una competencia

-¿Cómo es la relación con tu cuerpo ahora?

-Hoy siento que tengo una relación mucho más sana con mi cuerpo. Ha sido un proceso muy largo hasta llegar acá. Soy más deliberada con mis pensamientos, trato de filtrarlos. El diálogo interno es muy importante para ver cómo nos construimos y cómo elegimos vivir.

Su apoyo al movimiento #BodyPositive

“El movimiento Body positive busca que cada uno acepte su cuerpo tal cual es. No se trata de las talle XL exclusivamente ya que pretende que todas las personas adopten una actitud positiva sobre su cuerpo. En un mundo lleno de fotos con filtro, mucho maquillaje y Photoshop, este movimiento inspira a que nos aceptemos naturalmente. Busca alejarse del ‘odio del cuerpo’ y el fat o skinny shaming (criticar a alguien por ser gordo o flaco) porque la negatividad y la crítica, sólo genera más negatividad, ansiedad, depresión y eso, a su vez. nos lleva a tomar malas decisiones y hasta trastornos alimenticios”, explica Jenny sobre su activismo en referencia a este movimiento.

“El body positive busca que nos aceptemos y que nos queramos tal cual somos y que, desde esa aceptación, trabajemos desde un lugar de amor propio a vivir una vida sana y ser nuestra mejor versión“, dice Jenny.

Jennifer Dahlgren en la gala de G 20, con un vestido de Sanrtiago Artemis que se hizo eco de la angustia de la atleta al por no poder conseguir un vestido para el evento.

-¿Hoy está más naturalizado ser curvy ?

-Sí. El mundo tiene cada vez menos etiquetas. Los juguetes ya son juguetes, no juguetes para niño o niña. La ropa es cada vez menos género específico, hay hombres que usan maquillaje. Creo que también nos estamos liberando de prejuicios y nos animamos cada vez más a desafiar los paradigmas de belleza. Las Kardshian pusieron de moda  las curvas, el Crossfit puso de moda los músculos. Cada cuerpo es único, irrepetible y cada uno es igual de válido. Ser curvy está más naturalizado sí, pero falta. Tenemos una idea muy limitada en cuanto a los estándares de belleza y eso tiene que cambiar. Argentina es el segundo país con mas trastornos alimenticios en el mundo. Eso significa que no solo tenemos que trabajar para que los talles XL estén mas normalizados en nuestra sociedad, sino que todas las personas se sientan mas cómodos en su piel.

Su lucha por la ley de talles

Otro de los temas en los que Jenny decidió tomar una posición y defenderla es la ley de talles. “Siempre me costó conseguir ropa acá. Pensé que era la única que lloraba frustrada en los cambiadores, pero hoy sé que no estoy sola en esto”, cuenta.

-¿Se cumple la ley de talles?

-Hay catorce leyes de talles distintas vigentes. Es imposible que un fabricante cumpla con catorce leyes distintas, así que no cumplen con ninguna. La Ley de Talles Nacional logró media sanción en Diputados y ahora está esperando su día en el Congreso.

A muchas personas les cuesta conseguir ropa, más del 65%. Por suerte viajo mucho y me voy comprando algunas cosas cuando estoy afuera. Pero es horrible ir de shopping con tus amigas y ni siquiera mirar las prendas porque sabés que no van a tener tu talle. Te quita algo sentir siempre eso.

Este año Jennifer debutó en las charlas #VamosAZoomar

-¿Encontrás alguna explicación para que no se cumpla la ley de talles?

-He escuchado a algunos diseñadores decir que es por un tema de costos. Más tela, mayor costo. Pero creo que si realmente fuera así, cada talle de prenda tendría un costo diferencial y no es el caso. Es discriminación directa. No quieren que ciertos cuerpos vistan su ropa. Es tan simple y cruel como eso.

El año pasado cuando se viralizó mi historia llorando porque no encontraba vestido por la Gala del G20, me llegaron cientos de mensajes. Uno de ellos de una mamá cuya hija era fanática de una marca de ropa y, como no tenían talle que le entrara, empezó a tener trastornos alimenticios y al poco tiempo murió.

La Ley de Talles no se trata de la vanidad. Se trata de la inclusión y de la salud física y mental de todos.

Te puede interesar: Ley de Talles: por qué es tan necesaria

-Debutaste como oradora sobre la Ley de Talles en las charlas de Vamosazoomar ¿Cómo te sentiste en ese rol?

-El 2019 no me fue un año fácil ni en lo deportivo ni en lo personal, de hecho escribo estas líneas recién operada del pie con yeso y muletas por seis semanas. Pero participar del ciclo de charlas de Vamosazoomar, iniciativa de Techo y Familia Bercomat, fue una de las cosas más lindas que hice en el año. Mi charla fue profundamente personal, por ende no fácil de compartir, pero el equipo de VAZ me ayudó a trabajar el texto y sacaron lo mejor de mí. Estoy muy agradecida por la experiencia.

Notas relacionadas