En su reciente paso por “La noche de Mirtha”, Mercedes Morán abrió su corazón y habló de la compleja relación que mantuvo con su mamá, fallecida en 2020 tras luchar contra el COVID-19 y permanecer internada durante 15 días.
El relato de la protagonista de “Elena sabe” se dio en el marco de la presentación de “Madre mía”, su libro de cuentos breves en el que recorre distintos momentos de su vida, desde su infancia en San Luis hasta el presente, abordando recuerdos, emociones y reflexiones vinculadas a la maternidad, la crianza y los vínculos familiares.
“Cuento pequeños relatos que van desde mi infancia hasta ahora, distintos momentos que de alguna manera expresan cómo era mi madre”, explicó la actriz.
Cuando Horacio Pagani, también invitado a la mesa, le preguntó si el libro retrataba a su madre desde un lugar negativo o positivo, Morán respondió con sinceridad: “Nada es a favor o en contra, yo hice todo un proceso con mi madre. De adolescente obviamente me rebelé, estuve muchas veces enfrentada con ella, nos reconciliamos por supuesto”.
La actriz también recordó el tiempo en que debió acompañarla durante su vejez. “Cuando fue mayor, yo fui la que la atendí durante muchos años, fue muy longeva”, expresó sobre su mamá, que vivió hasta los 94 años.
“Hablo sobre todo de la maternidad. Creo que todos somos hijos, todos somos madres, padres. También hablo de mi maternidad”, agregó, dejando en claro que el libro funciona como una reflexión más amplia sobre los vínculos familiares.
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llegó cuando Morán habló sobre la dureza con la que fue criada. “Mi madre era un poco violenta conmigo. También era una época en la que un buen chirlo en el momento apropiado era un correctivo ideal”, dijo, contextualizando aquellas conductas dentro de otra generación y de una época con formas de crianza muy distintas a las actuales.
Luego, la actriz reconoció que el paso del tiempo y ciertas revelaciones familiares le permitieron resignificar la historia con su madre. “Me enteré que ella había sufrido algún tipo de abuso en su niñez, y eso terminó de echar un manto de piedad”, contó.
Según explicó, esa información llegó después de la muerte de su mamá y transformó completamente su mirada sobre el vínculo que habían tenido. “Ella fue muy dura conmigo, pero terminé de perdonarla a ella y empecé a no perdonarme a mí por no haberme dado cuenta”, confesó con emoción.
Además, Mercedes señaló que en otras épocas este tipo de situaciones no solían hablarse abiertamente. Incluso, consideró que probablemente su madre nunca se lo hubiera contado si ella se lo preguntaba directamente.
La actriz también compartió una anécdota de los últimos años de vida de su mamá, marcada por el deterioro de su lucidez. “En los últimos años, cuando yo la sacaba a pasear y se acercaba gente a saludarme, me decía ‘¿Por qué te saludan?’”, recordó.
Con una mirada madura, introspectiva y sensible, Mercedes reflexionó sobre el perdón, las heridas familiares y el largo proceso emocional que atravesó para reconstruir el vínculo con su madre, una experiencia que hoy transformó en literatura.


