"En esta vida me morí mil veces y siempre resucité más fuerte": Grace Gold, la referente +60 que rompió todos los moldes - Revista Para Ti
 

"En esta vida me morí mil veces y siempre resucité más fuerte": Grace Gold, la referente +60 que rompió todos los moldes

GRACE GOLD
Sin olvidarse lo que vivió, Grace Gold disfruta de la vida, del día a día sin perderse nada de lo que todavía le queda por vivir. Una mujer que se ríe de todo, incluso de ella misma, y que utiliza la muletilla “brutal” que aplica incluso para ella misma.
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Grace Gold tiene más de 120.000 seguidores en Instagram con apenas un poco más de 60 posteos en menos de un año y medio. Digamos las cosas por su nombre: con la palabra influencer gastada y vapuleada @gracegoldok se ubica de manera genuina como una verdadera referente en y de las redes sociales. ¿Qué hace que una mujer que, además de ser madre y abuela, llegue a ese lugar? Sin dudas su manera de ser, una combinación sin fórmulas, sin poses ni postureos y sin prejuicios. Estamos frente a una mujer real con una vida vivida y una personal y particular manera de contarla.  

En una época donde existen personajes famosos huecos como un tronco muerto, Grace está más viva que nunca. Y cada día más dispuesta a disfrutar la vida que tiene. En realidad a seguir disfrutándola porque si hay algo que no quiere ni desea es dejar de saborear el día a día y los días por venir sin olvidarse todo lo que vivió. Momentos lindos y no tan lindos arman años que para ella no quedaron atrás, marchan a su lado con una riqueza extraordinaria, graciosa y única en la manera de contarlos. Allí no hay añoranzas, hay humor, diversión, malas palabras y también mucho respeto. 

El día de la entrevista y las fotos llegó del brazo de Cami, su comunity manager, una mini “Grace Gold” según sus propias palabras, dispuesta a divertirse y a disfrutar, a posar y dejarse llevar por lo que sucediera. No se privó de piropear al filmaker, ni de proponer sacarse la blusa para tener la foto perfecta sin antes haberle preguntado, en broma al fotógrafo, con su habitual desparpajo, si quería verle las tetas. Con sus anteojos cat eye traslúcidos siempre puestos que permiten ver su mirada, con sus movimientos elegantes y sensuales y con la risa espontánea con carraspera, se dejó llevar y guiar en cada uno de los tres looks propuestos y meterse en otros personajes para que las fotos tuvieran el allure necesario. Todo fue “brutal”, esa palabra que usa y que podemos decir que definió a una dama desde el principio hasta el final durante su tarde en el estudio.  

Grace Gold.
Grace Gold.

Grace Gold en Para ti

Grace Gold
"En esta vida me morí mil veces, un millón de veces. Sentí que me moría, me moría, me moría. El dolor me salía por los poros y después de esa muerte, la resurrección era maravillosa, como el ave Fénix".

- ¿En qué se parecen María Elena, tu nombre real y Grace Gold?  

- Yo creo que Grace es todo lo que tengo adentro que en mi posición de María Elena no lo exteriorizaba tanto. Un poquito sí, me cuidaba un poquito más las formas. Ahora con Grace me permito ¡tac! tirar la chancleta.  

- ¿Puedo decir que eso es una señora paqueta?  

- Qué sé yo, ¿viste? uhmm, no sé si es la palabra que más me cierra.  

- Tuviste muchas vidas dentro de tu vida ¿Crees que sos una sibarita de la vida?  

- Totalmente, totalmente sibarita de todo. Con la comida, con las texturas que me pongo, con los aromas, con la gente que tengo alrededor, las energías que hay alrededor. Muy sibarita.  

- Y esto de ser sibarita y tener varias vidas te hacen una mujer muy ecléctica. 

- Totalmente ecléctica. En esta vida me morí mil veces, un millón de veces. Sentí que me moría, me moría, me moría. El dolor me salía por los poros y después de esa muerte, la resurrección era maravillosa, como el ave Fénix. Salía fortalecida, agradecida del aprendizaje divino. La verdad que vale la pena.  

grace Gold
Grace Gold.

- ¿Sos una agradecida de la vida que tenés? 

- Totalmente agradecida.  

- ¿De todo lo que pasó? 

- ¡De todo lo que pasó! Todas las mañanas abro un ojo y lo primero que digo es gracias y cuando no lo hago, todo se me encarajina (risas). Así que aprendí que el gracias es clave en esta vida. La gratitud para mí es la clave.  

- Vivís mitad en la ciudad y mitad en el campo. ¿En cuánto te modifica el ambiente en el que estás viviendo? ¿Cómo son tus días en el campo y cómo son tus días en la ciudad? 

- (suspira) Bueno, en el campo resucito, me lleno de energía, me conecto con la tierra, hago grounding, estoy todo el día en patas. El grounding es muy cool, pero yo estoy en patas. Estoy en la tierra en patas, en casa en patas. Medito, tengo tiempo para dedicarme a las plantas que me encanta. Me gusta cocinar, así que cocino también. Y bueno, ¡me reseteo toda!. Después llego a la ciudad, me pongo al primer día, ¡tac! me golpea el ruido, todas las bocinas, la gente enojada… Y después me adapto un poquito y vuelvo a huir al campo a reponerme nuevamente. Yo creo que todos necesitamos. Aun los que están en la ciudad hay que hacer pata en la tierra. ¡Les pido por favor a todos que pongan patas en la tierra!  

"El campo resucito, me lleno de energía, me conecto con la tierra, hago grounding, estoy todo el día en patas".

- Allí tenés tu huerta orgánica. ¿Por qué decidiste darle tanta importancia a lo orgánico o en qué momento dejaste que lo orgánico se apodere de vos? 

- Bueno, porque empecé a buscar calidad de vida. Primero por uno de mis hijos que eyectó (en mí) empezar a investigar. Entonces, empecé a investigar, investigar. Nació mi cuarto hijo con una parálisis cerebral y comía muy poquitito y sabía que en ese poquitito le tenía que dar toda la nutrición posible, porque lo que quería era darle eso, calidad de vida. Y a partir de ahí descubrí que él estaba mucho mejor y dije, "bueno, ahora todos vamos por esto." Entonces, el resto de mis hijos también, no le voy a dar a uno orgánico y a los otros no. Con lo cual lo orgánico no está pestizado, todo lo que es con pesticidas tienen metales pesados que van adentro del cuerpo, con lo cual no nos hace bien a la salud. Es como ir tomando venenito en microdósis muy chiquititas, pero no nos vamos dando cuenta, pero a lo largo de la vida eso lo vamos sintiendo. Entonces, además, tener una huerta no es tan complicado. Y si no tenés una huerta, en una macetita, primero probá con un tomate, qué sé yo, con un perejil, un romero, algo. Porque además te voy a decir algo que por ahí me lo cortan, pero para mí ir a la huerta es como un orgasmo. Encontrarme con la huerta, con esos olores cuando corto, para mí es una reverencia cortar. Corto las hojas justas que necesito para comer. No me vengo con un coso… Es un placer, ¡es un placer!.  

¿Pones la palabra orgasmo en Para ti? Es una palabra normal de vocabulario. Yo la digo todo el tiempo lo mismo. Vos fíjate algo, la palabra guerra está normalizada. Entonces podemos hablar de guerra en la mesa, verla en la televisión, en las noticias, hablarlo con nuestros hijos. Ahora, decís la palabra coger y orgasmo y se te caen muertos todos. ¿Cómo puede ser que esté naturalizada la guerra y no algo que da placer? ¡Es una locura! ¿O no? Estamos en el mundo del revés. 

Grace trabajó en Sex, la obra de José María Muscari.

- Tenés seis hijos.  

- Seis hijos, seis hijos que parí y un montón que adopto. A lo largo de mi vida he adoptado un montón de hijos.  

- Y tenés 12 nietos.  

- 12 nietos.  

- ¿Cómo haces para para juntar a toda la familia? 

Bueno, es un tema. Es un tema porque algunos no viven en la Argentina, entonces cuando nos logramos juntar todos es maravilloso ¡es brutal! Igual siempre mínimo somos 20, veinte y pico porque entre los maridos y las mujeres, que se yo, siempre somos un grupete importante, pero para mí es un placer. Yo soy la madre de la gallina con los pollitos, me divierte. Todos son mis bebitos aunque tengan 50 pirulos.  

- ¿Tuviste cuatro matrimonios?  

- Sí, dos casados y dos no.  

- Cada uno de ellos tuvo una peculiaridad. A cada uno lo ubicaste en un lugar. El griego. 

- El primero, sí.  

Grace Gold
Una abuela todo terreno, tiene 6 hijos y doce nietos.

- El espía peronista.  

El espía.  

- El espía, perdón.  

- El griego primero con el que te casaste.  

- El griego con el que me casé, que acá le dicen Caradonti pero es Caradontis. Soy la madre de las Caradontis que son unas capas, grosas decoradoras, top, brutales, divinas, espectaculares. Con él tuve tres hijas.  

- Perfecto. Después vino el espía. 

- Después con el espía tuve un hijo que se llama Ramón, que es el que nació con parálisis cerebral y hoy está en el mundo espiritual protegiéndonos a todos. Después el tercero, el abogado, ex ministro radical, o sea, un poquito de peronismo, un poquito de radicalismo, con lo cual pude ver las dos caras de la moneda que es la misma.  

- ¿Y hoy? 

- Y hoy con Pedro tuve dos hijos varones, Rómulo y Arturo que son bárbaros, también, espectaculares. Hoy hace 22 años estoy casada con un bacán. Oligarca, como le decíamos.  

- Y en esto de tantas vidas y matrimonios, ¿te animarías a escribir tus memorias?  

- ¡Sí! las estoy escribiendo. Hay cosas que voy a… no, ¿viste? porque la política tiene mucho…  

Grace Gold
"Soy una mujer liberal".

- A veces la realidad supera la ficción.  

- Sí, yo te digo que sí. Te digo que sí. Yo no podía creerlo, mi vida, porque hasta que llegué al segundo, al espía, yo era Heidi, una especie de Barbie donde mi vida era todo impecable con mis tres hijitas. Bueno, tuve una separación un poco turbulenta, pero dentro de todo mi mundito estaba reducido. Cuando me empecé a meter y dije, ¡Wow, Dios mío! ¡Es bravo!  

- O sea, que podemos decir que vamos a esperar tus memorias.  

- Esperen, espérenlas (risas) 

- Sos una mujer liberada. 

- ¿Sabes que? no sé si la palabra es liberal.  

- ¿Sin prejuicios? 

- Sí, no tengo prejuicios. Por supuesto, como hablábamos por ahí, pregunto, mis límites son mis hijos. Cuando, por ejemplo, estuve en Sex (4 funciones en 2025 en la obra de José María Muscari), cuando arranqué con Yayo (en el streaming de Olga también en el 2025) lo primero que hice es consultarle a mis hijos, "chicos, ustedes se van a morir de espanto si yo abro la boquita y tiro… Mamá cero, tranquila, ¡divertite! Y después lo de Sex también, cuando me habla Muscari dije, ¡wow! ¿me voy a atrever a estar? y fue una experiencia maravillosa. ¡Maravillosa! Aprendí. No tenés idea, lo que respeto a estos chicos que trabajan el esfuerzo físico, lo que entregan, su despojo con el cuerpo, la mirada de Muscari de cómo aborda la sexualidad, es bárbaro. Es bárbaro. 

Grace Gold
"Si algo me da vergüenza no lo hago".

- Lo consultaste con tus hijos.  

- Sí, uno dijo “bueno, me da un poco de miedo”. Sí, el más chico de los varones. Todo el resto dijo ok, o sea que por mayoría dije, ok. Pero fueron a verme todos.  

- ¿Te dio mucha vergüenza?  

- No, vergüenza no. Si algo me da vergüenza no lo hago. A mí me gusta, qué sé yo, ser genuina fundamentalmente. Pero por supuesto me dio un poquito de estrés pensar ¿haré un papelón? ¿me voy a caer por las escaleras? ¿de pronto me quedo en blanco y no puedo hablar? Le pedí a José (Muscari) que no me haga recitar, que me haga preguntas porque me sentía más cómoda. Respetó todos los tiempos, me mimaron, me cuidaban.  

- ¿Te sentías una mujer privilegiada de estar a tu edad haciendo eso?  

- ¡Imaginate a este edad poder ponerme en pelotas en Sex! 

- ¿Es verdad que llegaste al topless?  

- Sí, un poquito. Un poquito velado, pero sí. ¡Son tetas! ¡Le di mamar a seis con estas! Me las vio en medio mundo durante… bueno, cuando das la teta, sacás la teta.  

- Cuando estuviste en el streaming de Olga la gente te conoció mucho más y las redes sociales pasaron a ser parte fuerte de tu vida.  

- Si, este no era mi medio. Ni soy modelo ni soy actriz. Soy una caradura Como decía mi padre que era un español maravilloso. Me decía “!ay, gorda, sos una caradura!” Y sí, me di cuenta que sí. 

Grace Gold
Estuvo participando el streaming de Olga con Yayo.

- Está bueno seguir el propio instinto. 

- Totalmente. Porque por ejemplo con lo de Olga, con (el programa) Hablemos sin saber, un montón me decía, "pero estás loca, no podés hacer ese papel, pero es un horror ¿Cómo vas a hacer esto?" Y yo dije, hablé con mis hijos, les pareció bien, a mí me divertía la cosa y dije: lo hago, no me van a decir que no. Y lo mismo pasó con la obra de Sex. Por ahí me decía un montón de gente "!Estás loca!". Un poquito loca soy.  

- ¿Un poquito loca? 

- Un poquito me gusta. 

- Está bueno ser un poquito loco.  

- Está bueno, muy bueno. No, no, la gente que no está un poquito loca, pobre… 

- Y con esto de las redes sociales y tanta exposición, ¿cómo te llevas con la vanidad?  

- Al principio no era una cuestión de vanidad. Claro, la exposición, ¿viste? … El primer año no quise tener redes sociales, le decía a los chicos de Olga. Mi Instagram era solamente para ver a mis hijos, amigos, que sé yo, chusmear algunas cosas, pero no tenía Instagram, no tenía levantada una foto mía. Entonces, durante el primer año, no, no, no, no, no. Y después dije, sí porque empecé a ver a ver lo lúdico de todo esto, todo lo que se puede transmitir. Cuando empecé a ver la devolución de la gente que me decía, "!gracias!" y yo decía, ¿me dicen gracias por decir estas barbaridades? No lo podía creer, ¿me entendés?. “¡Te amo! ¡Gracias!” El amor, la devolución de amor que he sentido es impresionante. Entonces dije: bueno, quiero ir por ahí, quiero poder comunicar esto de la resiliencia, de poder ser feliz, de disfrutar, de que el amor es más importante, que no es un cliché. Es verdad, es lo único que nos pasa de moda. El amor, ¿me entendés? Todo lo demás puede pasar de moda, pero el amor no. Y es lo que tenemos que… es lo que yo quiero seguir sembrando, que sembremos amor.  

Grace Gold
"Me gusta el diseño en todas sus formas"

- O sea que en tu vida, en este tiempo nuevo, no existe el ego.  

- No. Un poquito me quedará ¿Viste? Un poquito siempre hay que domesticarlo, porque si no… Obvio quiero estar regia, espléndida, brutal y qué sé yo. No tuve haters, entonces eso fue, también, algo muy lindo. Una vez tiré, no sé qué que corno de la pastillita azul y ligué con Monique (su hermana) como loca. Ligamos las dos. Y yo creo que la clave es no jorobar al otro, dedicarte a criticar al otro. ¡A mí eso no me interesa! 

- Dijiste de poner de moda el amor. Hablemos de moda.   

- Dale. ¿Quién sabe más que vos? Yo no te voy a  poder dar clases de moda (risas) 

- Siempre tuviste un estilo muy particular para vestir. ¿En qué lo basas? Porque no hay tendencias en tu forma de vestir.  

- En lo que me gusta a mí, en cómo me queda, qué sé yo. Por ahí si se usan los pantalones, no sé, anchos, tiro bajo, y a mí me queda como el “cul” y, no me lo pongo, ¿viste? No me gusta eso. Siempre me gustó hacer diseño y a los 17 años, por ejemplo, diseñé. Me gusta el diseño en todas sus formas. Entonces siempre me gustó armarme mi ropa, mezclar marcas, qué sé yo.  

- Y eso del diseño se ve también en que estuviste muy involucrada con el tema de la ambientación y la decoración. 

- Sí, me dediqué a eso. Y me brota del alma.  

Grace Gold
"Me encantaría ser un icono para que los otros sientan este amor o esta placidez que siento yo después de haber transitado todos los dolores que sentí."

- Siempre fuiste culo inquieto.  

- Siempre fui culo inquieto.  

- Sos culo inquieto.  

- ¡Re!, re culo inquieto, te lo retruco (risas). 

- Me hablaste de Sex. ¿Qué lugar ocupó el sexo en tu vida?  

- Y bueno ¿viste? por lo menos, de pique, parí seis hijos, así que te voy a decir que hubo. Yo decía: pasa una espermatozoide y quedo embarazada. No sé, yo lo veo como normal. Ni tan ni pum. Por ahí, a veces digo: podría haberme tirado unos tiritos más, pero bue...  

- ¿Estás a tiempo?  

- Siempre se está a tiempo (risas). 

- ¿Te sentís un icono?  

- ¿Un icono? A ver, no me siento un icono. Me encantaría ser un icono para que los otros sientan este amor o esta placidez que siento yo después de haber transitado todos los dolores que sentí. Entonces me encantaría ser un icono de eso, de esto, del amor, de la buena onda, de que nos dejemos de joder criticando al otro, dar una mano cuando podés. 

- Eso de mirar para los costados para cruzar la calle para que no te pise un auto 

- Esa (frase) tuya encantó. Esa, exactamente eso.  

- Mirar para adelante.  

- Mirar para adelante y cuando mirás al otro y le sentís una debilidad, ahí lo acompañás. En vez de a ver cómo le meto el dedo en donde le duele, ¡no, esa es tu debilidad!, yo te tiendo la mano y vos tendeme tu mano en la mía. 

- ¿Sos feliz?  

- Yo sí, soy re feliz. Re feliz y re agradecida. Imaginate, fíjate todas estas posibilidades, descubrir todo este mundo nuevo. A esta altura que decís: bueno, ya estoy para, no sé, jubilarme. Esa es una palabra que no me gusta.  

"Soy re feliz y re agradecida"

- Me olvidé preguntarte sobre la ropa interior de bambú que usás. 

- (esperá que voy a toser) Si, no me gusta el nylon en ninguna de sus formas y menos al lado de la “cachuflet”. Entonces me gusta la ropa de bambú, me encanta. La de cáñamo, que acá no encuentro. Y es importante porque todo afecta a nuestros campos electromagnéticos, porque somos frecuencia y vibración. Entonces, si “ahí” te pones los materiales como el algodón, el bambú, el lino, la seda tienen unos hercios de vibración. Todo lo que es sintético no la tiene y te la bloquea. Entonces, como somos seres vibrantes, si tenemos algo, una coraza que es la joggineta de nylon y, bueno, te interfieren tus campos electromagnéticos. En el dormir también: no es una tilingada que me guste dormir en las sábanas de algodón. Es que no me gusta dormir en nylon porque interfieren los campos electromagnéticos.  

- Sos creyente y estás a favor de esta esta forma de ver la vida. 

- Totalmente, totalmente. Estoy convencida porque además lo transité, lo experimenté, lo vi. No es que hablo porque lo leí en un libro y me gusta esto ¡no, lo tengo que pasar por el cuerpo! 

- Porque tenés muchas vidas.  

- Muchas vidas. Todos tenemos muchas vidas.  

- ¿Te faltan muchas vidas todavía?  

- ¿En esta encarnación? En esta encarnación dije, "Basta de… ya está. ¡Ya di exámenes! En esta no quiero dar más exámenes. En la próxima no sé lo que me tocará. Creo que no sé si volveré a reencarnar en la tierra. Veremos. 

- Bueno, nos veremos en otra reencarnación.  

- Siempre nos encontramos, todos los que nos cruzamos nos vamos reencontrando.  

- Muchas gracias.  

- Gracias a vos, mi amor.  

Fotos @chrisbeliera 

Vídeo @ramapalais 

Maquillaje y peinado @nastalipomasoncco para @sebastiasncorreaestudio 

Agradecemos a @claraibarguren @jasaiach @portsaidoficial @lachicadelosstilettos @pulidshoes @lunagarzonaccesorios.

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

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