¿Qué tiene que ver la caída del pelo con la alimentación?

Una especialista en nutrición y obesidad analiza la relación entre la pérdida de cabello y lo que comemos, y especialmente la relación entre alopecia y sobrepreso.

La caída del pelo aumenta en tiempos de ansiedad y estrés. Foto: Archivo Atlántida.

La pérdida del cabello o alopecia es la disminución o pérdida del cabello que puede presentarse de forma generalizada o local y de forma temporal o definitiva. Según un estudio europeo reciente, afecta al 40.7% de los hombres y el 34.4% de las mujeres.

Así comienza su columna exclusiva de Para Ti la Dra Romina Renner, especialista en nutrición y obesidad (MN157351).

Se la considera una de las situaciones que más preocupa a nivel estético a la población. Y en la actualidad, la pandemia, el estrés y la ansiedad son uno de los principales factores que favorecen a la caída del mismo.

La pérdida del pelo puede responder a diferentes motivos. Foto: pixabay.

Obesidad y caída del pelo

La pérdida del cabello se produce cuando el ciclo de crecimiento y caída del cabello se ve alterado o cuando el folículo piloso se destruye y es reemplazado con tejido cicatrizal.

¿Y por qué las personas con obesidad y sobrepeso son más propensas a la alopecia? La obesidad es una epidemia global con alrededor de 300 millones de personas obesas en el mundo. Existe incidencia creciente que asegura que la obesidad se relaciona con la caída del cabello.

Las pacientes sometidas a cirugía bariátrica que presentan una mayor caída del pelo al sexto mes postoperatorio, presentan una menor ingesta de zinc y hierro, y un mayor compromiso del estado nutricional de ambos minerales.

La hiperinsulinemia incrementa la producción de andrógenos ováricos, lo que representa un efecto virilizante en mujeres obesas y ocasiona hirsutismo, acné, y patrón de alopecía masculina.

Cuando no realizamos una dieta adecuada, o recurrimos a dietas milagrosas y estrictas sin supervisión medica, no obtenemos la cantidad de vitaminas, minerales y otros nutrientes, provocando perdida inusual de cabello. Por ejemplo, muy poca proteína en tu dieta, inhibimos la formación de nuevos folículos capilares.

La alimentación saludable es clave para evitar la caída del cabello. Foto: Archivo Atlántida.

Por eso, minerales como el azufre, cobre, hierro, magnesio, silicio, yodo y zinc, junto a las vitaminas A, B6 y B12, proteínas, biotina y ácido fólico son los nutrientes más comunes que deben incluirse en la dieta saludable para lograr un cabello fuerte y con un buen aspecto y el cuero cabelludo sano. 

Entre los alimentos requeridos para prevenir la alopecia podemos mencionar la palta, muy rica en grasas poliinsaturadas y oligoelementos que restauran las fibras de queratina; calabaza rica en vitaminas A y C, estimulando la producción de sebo, esencial para un cabello sano y brillante; cítricos, kiwi y frutos rojos ricos en vitamina C, fortaleciendo y disminuyendo la sequedad; banana rica en zinc, vitaminas A, C y E, otorgando hidratación y fortaleza al mismo.

Es importante asegurarse de que el origen del problema no sea una enfermedad del cuero cabelludo, como hongos o problemas de salud del tipo ansiedad o depresión.

Además de estas medidas, en ocasiones, existe déficit de vitaminas y minerales de manera permanente, debido a que no se ingieren, por una razón u otra, en las cantidades recomendadas a través de la dieta. En estas circunstancias, resulta útil recurrir a complementos vitamínicos y aminoácidos que contribuyen de forma natural a un mantenimiento óptimo de cabello

Para prevenir la pérdida de cabello es importante tener una dieta equilibrada. Una alimentación, escasa en micro y macronutrientes, puede conllevar alteraciones que se ven reflejadas en el cabello.

Para fortalecer el cabello, será necesario incluir en la dieta verduras, frutas, carnes y pescados de manera cotidiana, así como vitaminas, proteínas de origen animal y vegetal y minerales.

Algunas de las causas de la caída del cabello

Predisposición Genética:  Es la causa más frecuente que tiende a aparecer de forma gradual a medida que se envejece y en patrones predecibles.

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Cambios hormonales: Producidos por el embarazo, el parto, la menopausia y los problemas de tiroides.

Los trastornos médicos incluyen la alopecia areata, que causa la caída del cabello en parches, las infecciones del cuero cabelludo como la tiña, el hipotiroidismo produce un pelo más fino y quebradizo, frecuentemente seco, de crecimiento lento y con alopecia difusa que es más apreciable en la línea de implantación de la frente. Estos cambios del cabello son reversibles cuando se normalizan los valores de tiroxina.

Medicamentos y suplementos. La pérdida del cabello puede ser un efecto secundario de algunos medicamentos, como aquellos usados para tratar el cáncer, la artritis, la depresión, los problemas cardíacos, la gota y la hipertension.

Estrés/Ansiedad: En situación continua de estrés el organismo produce radicales libres que degeneran los tejidos, y hay un desequilibrio en el sistema nervioso provocando  vasoconstricción, con la posterior disminución del aporte sanguíneo de oxígeno, oligoelementos, vitaminas y aminoácidos que ralentiza el crecimiento del cabello y puede atrofiar el bulbo piloso. Este tipo de pérdida del cabello es temporal.

Obesidad y la perdida de peso excesiva. Y en el caso de la diabetes existe un crecimiento mas lento.

La autora. La doctora Romina Renner es especialista en nutrición y obesidad (MN157351) de  @Bionut_obesidad.

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