Relajantes, prácticas y listas para usar, las mascarillas faciales de tela se convirtieron en un básico de cualquier rutina beauty. Son ideales para esos días en los que querés regalarte un momento de spa en casa y mimar tu piel sin complicaciones.
Sin embargo, para que realmente funcionen y dejen resultados visibles, hay ciertos detalles que no podés pasar por alto. Desde la limpieza previa hasta el sellado final con crema, estos tips te van a ayudar a aprovechar al máximo cada aplicación.
1. Aplicala siempre sobre la piel limpia
Nunca coloques la mascarilla sin limpiar tu rostro antes. Desmaquillate con agua micelar y continuá con un gel de limpieza adecuado para tu tipo de piel.

Este paso elimina suciedad, grasa, maquillaje y células muertas, permitiendo que los activos penetren mejor. Si aplicás la mascarilla sobre piel sucia, podés obstruir poros, generar irritación y reducir la eficacia del tratamiento.
2. Masajeá para potenciar los efectos
Aunque muchas veces evitamos tocar el rostro, un masaje suave puede marcar la diferencia. Podés usar un rodillo facial o simplemente las yemas de los dedos.
Masajear durante o después de retirar la mascarilla ayuda a que el sérum se absorba mejor, estimula la circulación, desinflama y favorece la producción de colágeno. El resultado: una piel más luminosa y revitalizada.
3. Aprovechá el excedente de producto
Al abrir el sobre suele quedar bastante líquido en el envase. No lo tires. Ese sérum extra es perfecto para aplicar en el cuello, el escote y las manos.
De esta manera, extendés los beneficios hidratantes y nutritivos a otras zonas que también necesitan cuidado.
4. Respetá el tiempo indicado
Dejar la mascarilla más tiempo no significa mejores resultados. Cada producto está formulado para actuar durante un período específico, que suele rondar entre 10 y 20 minutos.

Si la dejás más de lo recomendado, la tela puede comenzar a secarse y provocar el efecto contrario, absorbiendo la humedad de la piel y generando irritación o picazón.
5. No enjuagues (salvo indicación)
En la mayoría de los casos no es necesario enjuagar el rostro después de retirarla. Simplemente masajeá el excedente hasta que se absorba por completo.
Solo enjuagá si el envase lo indica expresamente. De lo contrario, estarías eliminando activos que todavía pueden seguir actuando.
6. Sellá con crema hidratante
El paso final es clave: aplicá tu crema hidratante habitual para sellar el tratamiento. Esto ayuda a retener la humedad, prolongar los efectos del sérum y dejar la piel más suave y fresca. Es el complemento ideal para potenciar los resultados de la mascarilla.
Incorporar mascarillas de tela a tu rutina es una excelente forma de sumar hidratación y luminosidad, pero la diferencia está en cómo las usás. Con estos consejos simples, tu piel va a verse mucho más saludable y radiante.


