Antes de dejarte llevar por el packaging lindo, dale una vuelta al envase y buscá estos datos que te aseguran que tu piel está en buenas manos.
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eguro te pasó de ver un producto increíble en redes a un precio regalado. El tema es que la regulación no es un capricho: es lo que nos asegura que ese producto no nos va a arruinar la piel. Según nos explicaba Andrés Rodríguez, director de la Cámara Argentina de la Industria de Productos de Higiene Personal, Cosmética y Perfumería (CAPA), "los productos cosméticos cuentan en todo el mundo con normas de fabricación y de uso de ingredientes para asegurar su seguridad y eficacia".
Un mito muy común es que las reacciones alérgicas son "mala suerte". En realidad, muchas veces vienen de usar productos que no pasaron por ANMAT. Como advierte Rodríguez, al elegir productos irregulares "el consumidor se expone a ingredientes prohibidos o en dosificaciones superiores a las permitidas" que pueden provocar desde dermatitis hasta trastornos hormonales. Elegir lo seguro es, básicamente, querernos un poco más.
El "chequeo de etiqueta" que tenés que hacer siempre
No importa si el envase es gigante o miniatura, hay datos que tienen que estar sí o sí y en castellano. Lo primero es identificar quién es el responsable: buscá la Razón Social del elaborador o importador, junto con su número de Legajo ante la ANMAT y la mención a la Resolución 155/98. Ese es el sello de garantía de que el producto cumple con la normativa vigente.
Además de eso, fijate siempre que tenga el número de lote y la fecha de vencimiento bien claritos. Un detalle que quizás te confunda es el listado de ingredientes: vas a ver que están en un código raro llamado INCI. Rodríguez nos aclara que se trata de una "nomenclatura internacional para identificar fórmulas" que no se traduce para ser válida en todo el mundo. Por último, chequeá que tengan un contacto (mail o teléfono) por si necesitás preguntar algo

Lo que nos jugamos cuando compramos apuradas
A veces, por ahorrar unos pesos o probar lo último que salió, nos exponemos a riesgos innecesarios. Por ejemplo, hay productos para alisar el pelo que no están inscriptos y pueden contener formol, una sustancia prohibida porque "puede provocar problemas respiratorios y es potencialmente cancerígena".
Si hablamos de protectores solares o repelentes, el riesgo es que directamente no funcionen. Según el director de CAPA, podrías quedar "desprotegida ante rayos UV con el consecuente peligro de quemaduras o ante la picadura de insectos". Esto es especialmente importante si tenés piel sensible o si estás comprando algo para adolescentes o chicos, ya que "su piel aún está en desarrollo y es más propensa a verse afectada por los componentes nocivos".
Elegir bien es parte de tu rutina
Armar tu neceser con conciencia es el primer paso para una piel espectacular. Al final, ninguna tendencia "low cost" vale más que tu tranquilidad y tu bienestar. Tal como concluye Andrés Rodríguez, "en el cuidado de la salud no hay duda posible, siempre debemos adquirir productos que se encuentren inscriptos y con su debido control". Tomarte esos diez segundos en la farmacia para girar el envase te hace una consumidora mucho más canchera. Tu rutina tiene que ser un placer, y saber que usás productos seguros es la mejor forma de disfrutarlo.
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