Seguramente notaste que, a veces, el pelo prolijo o una simple colita pueden sentirse un poco aburridos o demasiado cotidianos. Esto pasa porque el foco de atención se queda en la prolijidad, pero le falta personalidad. La moda europea, siempre atenta a los detalles, encontró la respuesta: sumar un elemento de diseño.

Desterremos el mito de que los accesorios de pelo son solo para looks infantiles o de noche. Hoy, piezas como hebillas, lazos o vinchas están diseñadas para complementar tu outfit de día, para ir a trabajar o para una salida casual. Si elegís bien el material, el accesorio le va a dar ese toque intencional a tu peinado que lo saca de la rutina.
Elegí el accesorio perfecto para cada look
La clave está en la intención y el equilibrio. Si bien la libertad es total, podés guiarte por el tipo de peinado que vas a hacer y el evento al que vas a asistir. Recordá que el objetivo es elevar, no sobrecargar.

Para rodetes y colas de caballo: Un rodete bajo, que es un peinado comodín, se vuelve chic al instante si le sumás un lazo de terciopelo o una scrunchie de seda. Si preferís algo más estructurado, una pinza geométrica de carey en tonos neutros le da ese aire minimalista y pulido que tanto se ve en el street style.

Pelo suelto o semirrecogidos: Si te gusta llevar el pelo suelto, pero querés enmarcar la cara, podés usar dos o tres hebillas pequeñas con detalles en perlas o strass a un costado. Si tenés flequillo, usá una vincha fina (tipo diadema) de metal o con textura que lo mantenga en su lugar.

Materiales que suman valor: Dejá de lado el plástico simple. Invertí en accesorios de calidad: las perlas, los apliques de cristal, las cintas de satén o los materiales metálicos (dorado o plateado) son los que te van a asegurar un acabado sofisticado y de alto impacto, incluso si solo usaste la planchita.

El arte de colocarlos sin esfuerzo
El truco de estilismo que las europeas aplican es que la colocación parezca intencional, pero no forzada. La idea es que el accesorio se fusione con el peinado, dándole estructura.

Acá tenés tres tips sencillos para lograrlo:
- Integración sutil: Si usás hebillas, asegurate de que sujeten mechones estratégicos (cerca de la oreja o justo donde comienza la ponytail). No las escondas, pero tampoco dejes que el peinado sea solo el accesorio.
- Doble función: Elegí accesorios que, además de decorar, cumplan una función de sujeción. Por ejemplo, una pinza grande y con glamour que reemplace a la simple gomita de pelo en un semirrecogido.
- El factor "despeinado": Si tu accesorio es muy lujoso o brillante, lográ un contraste con un peinado que no esté perfectamente tirante. Dejá algunos mechones sueltos o dale un poco de volumen a la parte superior de la cabeza antes de colocarlo. Este equilibrio entre lo glam y lo casual es lo que realmente funciona.

Los accesorios son herramientas fantásticas que te permiten experimentar sin comprometerte con un corte o un color. Probá, jugá con las texturas y los brillos, y descubrí cómo ese pequeño detalle te da la confianza de tener un look completamente renovado. Buscá ese broche o vincha que tenés guardados y animate a sumarlos a tus peinados.

Fotos: IG/ Pinterest
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