Hay veranos que se recuerdan por los atardeceres, otros por la música y otros por esos espacios que logran convertirse en punto de encuentro obligado. Este verano Maybelline New York desembarcó en Playa Grande con una propuesta que combinó belleza, aprendizaje y entretenimiento. Del 15 al 31 de enero, el truck de la marca se transformó en una parada obligatoria frente al mar.

El camión de la marca invita a sumergirse en el universo Maybelline New York a través de sus últimos lanzamientos, estaciones de prueba de producto y asesoramiento personalizado. Además, dos veces al día se dictaron clases de maquillaje a cargo de expertos de la marca. En las que se compartieron técnicas clave como el contouring, la elección del labial según la colorimetría y el paso a paso del clásico beach makeup. En total, se realizaron más de 30 encuentros que reforzaron una tendencia en alza, el maquillaje como forma de expresión personal.

Los productos también fueron protagonistas. Entre los más buscados se destacaron la Super Stay Teddy Tint, el rubor Sunkisser por su efecto bronceado natural y el Lifter Stix, un stick multiuso que se agotó. Además del asesoramiento profesional, quienes visitaron accedieron a beneficios exclusivos, descuentos especiales. También hubieron dinámicas lúdicas que reforzaron el espíritu festivo de la experiencia, con regalos por compra y merchandising exclusivo que premió a los fanáticos de la marca.

La experiencia beauty también se vivió de noche
El cierre llegó de noche y al ritmo de la música. En la fiesta Bresh, uno de los eventos más convocantes del verano marplatense. Maybelline New York dijo presente con un espacio exclusivo para retoques, desafíos interactivos y asesoramiento beauty, reafirmando su apuesta por estar donde el público se divierte y se expresa.

Frente al mar, en un fiesta, con música, color y actitud, Maybelline New York convierte una simple tarde de verano en una experiencia beauty que invita a descubrir, probar y jugar. Un plan que confirma que, esta temporada, el maquillaje también se vive al aire libre.