Tu piel ya no se trata solo de lo que ves, sino de cómo funciona.
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Cuando lo externo ya no alcanza
Durante años, el cuidado de la piel estuvo enfocado en corregir: arrugas, manchas, líneas de expresión. Resultados visibles, rápidos, pero muchas veces superficiales.
Esa lógica empieza a quedar atrás. Como explica la especialista Sabrina Alberti, la piel ya no se piensa solo desde afuera. Tampoco la nutrición trabaja aislada: suplementos y nutricosmética aportan colágeno, antioxidantes y nutrientes que acompañan la regeneración celular desde adentro.

Hoy, señala, esas fronteras se diluyen. Cosmética y suplementación convergen en un mismo objetivo: nutrir, proteger y regenerar la piel de forma integral. El foco ya no está solo en cómo se ve, sino en cómo funciona y se sostiene en el tiempo.
Una nueva forma de cuidar tu piel, desde adentro y desde afuera
El enfoque Longevity propone un cambio de mirada. Como detalla Alberti, no se trata solo de mejorar la apariencia temporal, sino de prolongar la salud y funcionalidad de la piel a largo plazo.
Para eso, lo interno y lo externo trabajan en conjunto:
- Desde adentro, los suplementos acompañan la regeneración celular, la defensa antioxidante y el equilibrio inflamatorio.
- Desde afuera, los cosméticos refuerzan la barrera cutánea, la hidratación, la reparación y la respuesta frente a la inflamación.
El resultado, según explica, es un cuidado más completo, eficaz y sostenible. No se trata de sumar productos sin sentido, sino de integrar estrategias que dialoguen entre sí.

En este contexto, también aparece un concepto clave: el inflammaging. Como señala la especialista, el envejecimiento no es solo desgaste celular, sino inflamación crónica de bajo grado.
Esa microinflamación constante impacta directamente en la piel:
- Acelera la degradación de colágeno y elastina
- Genera estrés oxidativo sostenido
- Debilita la barrera cutánea y aumenta la sensibilidad
Por eso, controlar la inflamación no es solo calmar la piel, sino intervenir en uno de los mecanismos centrales del envejecimiento.
Qué activos empezar a mirar (y cómo sumarlos a tu rutina)
Si querés empezar a incorporar este enfoque, hay ciertos activos que, como explica Alberti, son clave dentro de la lógica Longevity:
- Activadores celulares: moléculas como NAD+, glutatión y sirtuinas que impulsan la energía y reparación celular.
- Péptidos y biomoléculas: estimulan la producción de colágeno y elastina y mejoran la estructura de la piel.
- Antioxidantes: vitamina C, resveratrol, té verde o omega-3 ayudan a neutralizar el estrés oxidativo y modular la inflamación.
- Activos de barrera: ácido hialurónico, ceramidas y niacinamida fortalecen la piel y mejoran su resistencia.
Estos activos, señala, pueden encontrarse tanto en suplementos como en fórmulas tópicas, y es justamente esa combinación la que potencia los resultados.
Además, este enfoque está profundamente influenciado por la medicina estética regenerativa. Como explica la especialista, tratamientos como el plasma rico en plaquetas o las terapias bioestimulantes demostraron que la piel puede regenerarse desde adentro, y esa lógica hoy atraviesa tanto la cosmética como la suplementación.
Un cambio de mirada que ya está pasando
El mensaje es claro: no se trata de elegir entre cosmética o suplementación, sino de integrarlas. Como remarca Alberti, la estrategia apunta a combinar nutrición, acción tópica y control inflamatorio para lograr un cuidado más completo.
En este nuevo escenario, la piel deja de ser un “lienzo” superficial y pasa a entenderse como un organismo vivo, que responde a múltiples factores.
La diferencia es profunda: el enfoque anti-age corregía. Longevity, en cambio, fortalece. Y en ese cambio de mirada está, según la especialista, la verdadera innovación en belleza.
Fuente: Sabrina S. Alberti, Especialista en Marketing Cosmético, Innovación y Desarrollo de producto.

