Depilarte forma parte de la rutina de muchas mujeres. Pero también puede convertirse en un verdadero ritual de autocuidado. Ese momento para vos, para bajar un cambio y sentir la piel suave, luminosa y fresca.
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El problema aparece cuando lo hacemos en piloto automático. Pequeños errores, casi imperceptibles, pueden alterar la barrera cutánea, provocar irritación o favorecer los temidos vellos encarnados.
El dermatólogo y creador de contenido Simón Scarano compartió cuáles son las fallas más comunes al rasurarse en casa y cómo evitarlas. Tomá nota y transformá tu rutina en una experiencia más saludable.
1. Pasar la maquinita varias veces por la misma zona
Insistir una y otra vez en el mismo lugar no mejora el resultado. Al contrario: aumenta la fricción y genera microlesiones que pueden terminar en irritación visible.
Lo ideal es realizar una pasada firme y precisa. Si necesitás retocar, hacelo con suavidad y sin presionar de más.
2. Rasurarte en contra del crecimiento del vello
Puede parecer que el acabado es más al ras, pero depilarte en sentido contrario al crecimiento del pelo incrementa las probabilidades de que el vello se encarne.

La recomendación profesional es hacerlo a favor del crecimiento.
3. Depilarte en seco
Rasurarte sin ningún producto que facilite el deslizamiento es uno de los errores más agresivos. La cuchilla necesita una base que reduzca la fricción.
Usá gel, crema de afeitar o incluso un limpiador cremoso. Esa barrera lubricante ayuda a prevenir cortes, ardor e irritación posterior.
4. Exfoliar justo antes del rasurado
Según explica el dermatólogo, el rasurado ya implica una exfoliación física. Si sumás otra inmediatamente antes, podés debilitar la barrera protectora de la piel y provocar una grave irritación.
Esto aumenta la sensibilidad y la resequedad. Si querés exfoliar, hacelo uno o dos días antes, no en el mismo momento.
5. No hidratar la piel después
Finalizar el rasurado y no aplicar nada es un error frecuente, la piel necesita recuperarse. Aplicá una crema hidratante después de cada sesión.

6. Usar maquinitas viejas o sin filo
Una cuchilla desgastada no corta de forma uniforme y obliga a ejercer más presión. Eso se traduce en mayor irritación y riesgo de lastimaduras.
Además, si no se higieniza correctamente, puede acumular bacterias. Cambiá la maquinita con frecuencia y guardala en un lugar seco.
Depilarte correctamente no es solo una cuestión estética, también es salud cutánea. Ajustando estos hábitos simples vas a notar la diferencia: menos irritación, menos vellos encarnados y una piel más luminosa.
Fotos: Pinterest

