Un look que no se queda en la superficie: es el reflejo de una pasión que quema por dentro y se nota en la piel.

Por qué el "efecto febril" es el nuevo objeto de deseo
El maquillaje de la película, diseñado por la experta Siân Miller, no es casualidad. Responde a una necesidad de mostrar cómo el clima y las emociones impactan directamente en el cuerpo. El frío del norte de Inglaterra, la niebla y la humedad se traducen en pieles que parecen brillar por el sudor o el rocío, y mejillas que se tiñen de rojo por el viento.

Olvidate de las bases pesadas o el contorno marcado. Acá el mito que cae es el de la perfección mate: la tendencia busca una piel desnuda que deje ver la textura real, donde el rubor no se usa para esculpir, sino para transmitir una salud vibrante o una emoción contenida.
Dominá la tendencia pomegranate girl en tus mejillas
Para lograr ese tono exacto de la granada que luce Margot, tenés que trabajar por capas. La clave de Siân Miller para recrear este efecto en las escenas de la Thrushcross Grange fue la mezcla de texturas líquidas y en crema.

- Mezclá y difuminá: Usá rubores líquidos en tonos rosados y durazno. No los apliques solo en el centro del pómulo; llevalos también hacia los párpados y el puente de la nariz para lograr ese aspecto de "rostro enrojecido por el frío".
- Sumá intensidad: Arriba del producto líquido, aplicá un rubor en crema o un stick multiuso en tonos más intensos, como bordó o uva. Esto le da profundidad al color y hace que parezca que el rubor sale desde adentro de la piel.
- Buscá el acabado húmedo: Si querés ese efecto de piel perlada, evitá el polvo volátil. Dejá que el brillo natural de los productos en crema actúe o sumá un bálsamo transparente en los puntos altos del rostro.
Del campo a la sofisticación: cómo adaptar el look
A medida que el personaje de Catherine evoluciona y se muda a la finca, su imagen se vuelve más pulida. Las mejillas explosivas dan paso a una tez más uniforme pero siempre vital. Vos podés hacer lo mismo: para un evento de día, mantené la piel fresca con un bálsamo labial con color que también puedas usar en los pómulos.

Si te sentís audaz, sumá el toque de fantasía que propone la película. Inspirada en los desfiles icónicos de los años 90 y en Pinterest, la estética incluye sombras metalizadas, estrellas y gemas en los pómulos. No le temas al brillo; aplicá un poco de glitter fino en el lagrimal o jugá con un delineado que rompa la estructura clásica.


Para el pelo, dejá de lado la planchita: buscá volumen, texturizá con spray de sal y permití que el encrespado natural cuente tu propia historia.
Un regreso a la belleza orgánica
Esta propuesta es una invitación a amigarte con tu versión más auténtica. El maquillaje emocional no tapa, sino que resalta lo que te pasa. Ya sea que elijas el look sonrojado para una tarde de paseo o los destellos brillantes para una noche especial, lo importante es que el producto trabaje a favor de tu expresión. Probá, jugá con los pigmentos y permití que tu piel respire. Al final del día, la belleza más atractiva es la que parece haber sido despeinada por el viento y encendida por una emoción real.


