Hay fachadas que impactan. Y hay otras que, además, cuentan una historia. La casa de tapa de la última edición impresa de para ti DECO pertenece a esa segunda categoría.
Es una imponente pared de piedra natural que parece ancestral, casi excavada en el paisaje, pero que en realidad esconde uno de los gestos proyectuales más inteligentes y sensibles de la arquitectura contemporánea local.
Más allá de la fachada y la tapa de para ti DECO

“Casa al Este”, sueño y proyecto personal de la arquitecta Paula Biglieri, fue concebida para ella y su familia como un refugio donde los materiales nobles y las formas curvas construyen una atmósfera mediterránea, cálida y profundamente humana.
Piedra, madera rústica, arcos, nichos y textiles naturales conviven en una composición que respira serenidad.
El gran “secreto” arquitectónico es esa fachada revestida íntegramente en piedra natural.
Texturada, poderosa, casi escultórica, aporta presencia material y carácter. Pero su razón de ser va más allá de lo estético.


“El hecho de que el lote tuviera pocos metros de frente llevó a la necesidad de desplazar la construcción hacia atrás para lograr que los ambientes hacia la calle consiguieran el ancho adecuado, y generó la necesidad de un muro contundente que unificara la fachada y le diera importancia y jerarquía”, explica Paula a para ti DECP.
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Piedra, madera... y el secreto detrás de la puerta

Ese muro no solo ordena y jerarquiza: crea un patio de acceso contenido, íntimo, que anticipa el clima de la casa. El ingreso, marcado por una puerta de madera maciza, genera un contraste elegante y cálido frente a la rusticidad mineral de la piedra.
“El estilo de la casa es mediterráneo con influencia de la arquitectura mexicana y la simpleza de la arquitectura esteña”, la describe su creadora.

En su imaginario aparecen postales de Ibiza, Mallorca, Menorca, Mykonos, Tulum y José Ignacio. Referencias que se traducen en planos blancos, volúmenes claros y una búsqueda constante de luz y aire.
La casa se abre al exterior con una volumetría moderna y precisa. Los planos blancos dialogan con la calidez de la piedra y la madera.
Grandes ventanales enmarcan visuales hacia el verde y favorecen la entrada de luz natural, mientras pérgolas y aleros aportan sombra y profundidad.

El paisajismo, de impronta silvestre y relajada, acompaña las líneas puras del proyecto y refuerza una estética serena y luminosa, siempre en contacto con el entorno.
Estilo mediterráneo y materialidad con identidad

Detrás del muro se genera un patio de acceso donde aparece otro hallazgo: un revestimiento bicomponente inspirado en el chukum mexicano.
“No encontraba nada similar a un estucado para exterior, pero Llana (@somosllana) me acompañó muy generosamente con el desarrollo de este revestimiento, y juntos logramos amalgamar con el travertino”, cuenta Paula.
La selección de materiales profundiza el carácter atemporal del proyecto: piedra natural; aberturas de PVC símil madera; maderas recuperadas para uso exterior —lapacho y anchico en portón, puerta principal y columnas de galería—; cubiertas de hormigón; faroles colgantes de hierro con efecto óxido; acceso peatonal de travertino; microcemento con franjas de travertino tipo canto rodado; manijones en óxido antiguo; mueble de teca; bachas de concreto; alfombra artesanal y espejo retroiluminado.
Cada elemento fue elegido para envejecer con nobleza y dialogar con el entorno.
El contrafrente: piedra, agua y paisaje

En el contrafrente, la piedra vuelve a ser protagonista, esta vez enmarcando la vista hacia la piscina. La pileta se integra al jardín como una pieza de contemplación y disfrute, con líneas puras que acompañan el desnivel natural del terreno.


El solárium, resuelto en tonos claros, refuerza la sensación de amplitud y orden. La vegetación baja y las gramíneas aportan movimiento y textura, suavizando el conjunto construido.
La galería cubierta funciona como una continuidad natural del interior: un espacio intermedio que conecta casa, agua y paisaje. Todo el conjunto propone una forma de habitar relajada, con espíritu de casa de vacaciones, pensada para vivir al aire libre y en permanente contacto con la naturaleza.
Una casa que demuestra que, a veces, lo más sorprendente no es lo que se ve… sino la intención que lo sostiene.
Producción: Malu Satzger. Fotos: Diego García.

