En diciembre casi nadie está decorando como en Pinterest. Lo que sí se siente, y mucho, es el cansancio...
Lo advierte Constanza Delgado, arquitecta dedicada al diseño y bienestar, y sabe qué hacer y cómo ir contra la corriente de corridas, regalos a último momento, reuniones que se superponen, calor, y esa sensación de “no llego” que se mete en todos los rincones de la vida… y también en la casa.
Armar espacios de Navidad y cerrar el año en paz

"La Navidad no se trata solo de armar espacios estéticos sino de cerrar un año emocionalmente intenso. Y el hogar puede acompañar esa transición, o puede hacerla peor”, afirma Coty (@arq.constanzadel),autora del libro “Diseño para el bienestar. Espacios que activan el cerebro, reducen el estrés y mejoran la salud”.
Y propone pensar la Navidad “desde otro lugar”. ¿Cómo hacerlo? En lugar de sumar decoración y estímulos, usar el diseño para aliviar. Ordenar un poco, bajar la luz, elegir un gesto navideño simple y hacer que la casa sea un espacio donde la tensión se disuelva en lugar de acumularse.
Se trata de saber que una Navidad más amable no depende de cuánto decorás, sino de cómo se siente la casa en un mes lleno de estímulos.

“A veces, lo más navideño no es sumar cosas, sino generar calma. Un gesto, una luz cálida. Crear un espacio pensado para acompañar el cierre de año puede transformar por completo la forma en que vivís diciembre”.
Consejo de experta en “interiorismo para el interior”, y hay más.
5 ideas para decorar la casa... ¡Y feliz y amable Navidad!

1. Bajar el estímulo para bajar el ritmo. El fin de año está lleno de estímulos: luces intensas, ambientes llenos de decoracion, compras, ruidos, calor y actividades. Por eso, lo que más ayuda dentro de la casa es hacer lo contrario: crear una atmósfera que baje un cambio.
La luz cálida baja por ejemplo con una lámpara de mesa, velas, o guirnaldas, hace que el cuerpo salga del modo alerta. No hace falta nada temático: solo elegir una iluminación más amable, que acompañe el descanso cuando llegás a casa.
Lo mismo pasa con el color: tonos neutros o materiales naturales equilibran el exceso visual que traemos de afuera.

Son pequeños gestos, pero cambian completamente cómo se siente el hogar en diciembre.
2. Un solo gesto navideño. La auténtica Navidad no necesita una casa llena de objetos navidenos. Con un solo gesto bien elegido alcanza para que el ambiente se sienta “de temporada”.
Puede ser una rama en un florero, una vela aromática, una guirnalda en un rincón, un arbolito chico o incluso una pieza hecha a mano. Lo importante no es la cantidad, sino la coherencia: concentrar todo en un solo lugar para que el clima navideño esté presente sin invadir.
Este enfoque también evita el típico estrés post navidad de desarmar y guardar decoración excesiva.
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3. Crear orden donde diciembre más desordena. Diciembre tiene una particularidad: desordena. Hay bolsas, sobres, regalos, boletas y objetos que entran y salen. Eso se acumula sin que lo notemos y genera ruido visual, que el cuerpo registra como más carga.
Un rincón pequeño por medio de una bandeja, un canasto, una repisa, funciona como contención para todo lo que traes durante el día. Concentrar lo inevitable en un solo lugar permite que el resto de la casa respire. Cuando hay menos dispersión, la sensación de saturación baja.

4. Una mesa pensada para disfrutar. Las reuniones de fin de año ya traen su propia intensidad. Una mesa cargada, llena de elementos no ayuda. Lo que sí ayuda es una mesa práctica, cómoda y con circulación fluida.
Elegir un centro de mesa bajo permite que la charla fluya y que nadie tenga que estar moviendo cosas todo el tiempo. El diseño no está en el despliegue, sino en el bienestar de quienes se sientan alrededor.
La mesa define gran parte del clima del encuentro: si es cómoda, la reunión se vive mejor.

5. Un pequeño ritual para cerrar el día. Diciembre es un mes donde los días terminan pesados. Por eso, pensar un mini ritual hogareño puede ser un anclaje emocional. Algo muy simple: bajar la luz, abrir una ventana, poner un aroma suave, ordenar un metro cuadrado o simplemente cambiar la energía del dormitorio antes de dormir.
No es decoración: es bienestar. Y es diseño emocional aplicado al momento del día en el que más lo necesitás.





