¿El trabajo? ¡Sobre ruedas! Imaginate trabajar en una oficina que no está fija sino que puede trasladarse como una casa rodante.
Es lo que hizo la arquitecta Alejandra Esteve de Taller Morsa: una oficina rodante de 7 metros cuadrados de superficie, compuesta por seis piezas principales, hecha para montar, desmontar y volver a armar, sin perdercalidad, diseño ni precisión.

La oficina con ruedas está compuesta por cuatro paneles laterales con sus respectivas aberturas, un techo de bordes curvos que deja deslizar el agua de lluvia, “como hacen los bondis”, y una base con ruedas.
La oficina con ruedas: el camino de la arquitectura contemporánea

Prefabricada en el taller, desarmada, trasladada y ensamblada en un día según el proceso experimental de Taller Morsa. Así es la oficina rodante creada por Alejandra Esteve, arquitecta en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires.
“La idea de concebir una oficina nómada surge a partir del requisito de un cliente de construir en el patio de la casa su oficina/estudio, que le permitiría por un lado estar en su casa, pero al mismo tiempo tener la posibilidad de aislarse de la dinámica familiar para poder concentrarse en su trabajo”, cuenta a para ti DECO la fundadora del Taller Morsa.

“Para que esto fuera posible, era necesario que dicha oficina contara con ruedas, para poder dar lugar a entrar el auto. Sumado a la complejidad del desarrollo de una oficina con ruedas, existía el requisito de optimizar los tiempos de obra en el hogar, por lo cual optamos por pensar en un sistema que pudiéramos armar en el taller, y luego sólo ensamblar en el sitio”.
Taller Morsa: investigación y oficio, experimentación y colaboración

Después de varios años de ejercer la profesión en diferentes estudios de arquitectura, Alejandra Esteve decidió aprender herrería, y a través de Taller Morsa (@morsa_taller) comenzó a llevar adelante un trabajo de investigación, combinando el oficio con diseño, más una red colaborativa de fabricación local, junto a artesanos y pequeñas industrias que siempre forman parte de sus proyectos.
Desde el diseño y fabricación de mobiliario, artefactos sanitarios y de cocina, prototipado e intervenciones en arquitecturas existentes, el denominador común de sus proyectos es “la lógica constructiva expuesta que deriva del conocimiento del oficio –resume- Así, un mueble puede evocar lógicas estructurales de la arquitectura, o una ampliación de una casa existente puede rememorar estéticas de un mueble”.

La forma de trabajo de Morsa es experimental, y no hay visualizaciones digitales ni abstracciones.
“Morsa Taller surgió orgánicamente y podría decir que casi sin una intención o expectativa clara –confiesa Alejandra- Después de doce años en relación de dependencia la pandemia me encontró desempleada y en una casa chorizo de más de cien años, con cielorrasos que se caían y mucho tiempo disponible para empezar a repensar y reconstruir todos esos elementos que iban quedando caducos”.
La oficina rodante es el nuevo home office

The Office en el patio de la casa... Difícil que esa imagen no se identifique con lo que la pandemia 2020 nos dejó. “La pandemia tuvo que ver en el cambio del hábito laboral del cliente, que pasó de trabajar en una oficina a trabajar en su casa, con todo lo que ello conlleva -reflexiona Esteve- Por un lado, el ahorro de tiempo en desplazamientos; pero también la pérdida de un espacio de reclusión”.
Y concluye: “Nos gusta pensar en esta oficina como un prototipo de un modelo a seguir desarrollando, que pueda ofrecer esta flexibilidad y velocidad en montaje que podría existir casi en cualquier lado”.

La oficina rodante de Taller Morsa fue recientemente destacada por la reconocida plataforma de diseño global designboom, en su cuenta en Instagram, con más de 4 millones de seguidores... Un lugar al que Alejandra nunca se imaginó pertenecer cuando, cinco años atrás, aprendió a soldar y empezó a construir estructuras livianas que estrenaba en fotografías en la misma red social.
“Fueron apareciendo distintas oportunidades, el deseo de asociarme con distintas personas, y siempre entendiendo cada proyecto -sin importar la escala- como una posibilidad de experimentar con las posibilidades estructurales y materiales, particularmente del metal”.
En los créditos de Taller Morsa, Alejandra apunta en lo más alto a Santiago Legnini (@son.cintas)

“A partir de la maternidad mi disponibilidad para el trabajo en el taller se vio reducida. Las jornadas de taller para que sean productivas tienen que ser largas, y mis días se volvieron más fragmentados, por lo cual en este momento él abarca principalmente la instancia del taller”.
3 hallazgos y curiosidades del diseño según Taller Morsa
1. El abordaje de los proyectos es 100 % experimental, sin renders, visuales digitales... ¡ni IA! “Todos los proyectos que abordo empiezan con esquemas a mano, dibujos en autocad 2D y luego pasan al taller. Siento que nunca podría entender de antemano cada dificultad ni posibilidad que aparezca en cada proyecto, por lo cual quiero dejar lugar y espacio para entender de qué se trata cada tema cuando lo abordo”.
“Entiendo que no es la mejor forma de optimizar tiempos de producción, pero me gusta y necesito enfrentarme con las situaciones a resolver para entender las distintas posibilidades que se presentan. Me posiciona en un lugar de cierta humildad con el proceso, para poder aprender lo máximo de cada encargo, pero también es clave poder trabajar con personas que entiendan ese proceso y estén dispuestas a trabajar así”.

2. Trabaja con una red colaborativa/comunidad de artesanos y oficios. “Respeto y valoro mucho a cada persona que es parte del proceso de producción, y siempre trato de contarles a los clientes de todas las instancias y personas involucradas en los proyectos”.
“Cada una de las partes de esta cadena implican que al momento de diseñar se hace teniendo en mente las posibilidades de los materiales y de los procesos, los costos y tiempos. Y la acumulación de experiencias van moldeando una construcción y saber grupal. Por eso, cada diseño es una sumatoria de conocimientos y oficio”.
3. Construcción móvil, desmontable y colaborativa. “La oficina con ruedas tiene una versatilidad que me permite imaginarla en ambientes urbanos o naturales. Me gustaría verla en el medio de la calle, o en una terraza, o con vista al mar o a un bosque”.
Próximo destino: el sur argentino. “Estamos desarrollando un diseño que toma la lógica de construcción modular, por paneles desmontables, para que puedan trasladarse al sur, cerca de Bariloche. Para que eso suceda deberemos repensarla para que pueda contener una pequeña cocina y baño, y paneles solares de forma que pueda ser autónoma. Nos entusiasma seguir avanzando en este sentido, desarrollando las posibilidades de este tipo de construcción en distintas escalas”.









