Con materiales nobles, terrazas verdes y una fuerte conexión interior–exterior, la casa de la arquitecta María Strada proyectó su propio refugio buscando un equilibrio entre estética urbana, paisaje y una contundente conciencia sustentable.
Cuando el interior dialoga con el exterior: tendencia 2026

La casa de María Strada despliega una fachada cálida y sólida. El hormigón visto convive con la madera verticalizada que aporta textura mientras que las grandes aberturas invitan a que la luz natural sea protagonista a lo largo del día.
El proyecto propone un dialogo fluido entre el interior y exterior: la galería se integra al jardín y las terrazas verde del nivel superior multiplican la presencia de vegetación.
El paisajismo realizado por Vanesa Lauria complementa la esencia de la casa: especies nativas, lavandas, gramíneas y arbustos generan un recorrido que acompaña los distintos volúmenes de la casa.
En la planta alta las terrazas verdes son una continuidad del jardín a otro nivel. Las jardineras colgantes y la variedad de plantas crean un borde vivo que suaviza la contundencia del hormigón.
Diseño contemporáneo por naturaleza

La casa de la arquitecta María Strada (@mariastradaarq) respira diseño contemporáneo con calidez del hogar.
Cada decisión —desde la elección de materiales y aberturas hasta la orientación y los paneles solares— acompaña la filosofía de habitar de forma responsable, rodeados de luz y naturaleza.
“Suelo buscar en cada proyecto una arquitectura contemporánea, pero priorizando materiales que aporten calidez -nos cuenta la arquitecta María Strada- En mi casa intenté lograr un equilibrio de sensación urbana pero rodeada de verde”.

La pileta -rodeada de vegetación- invita al descanso con un solárium cálido y minimalista, y el fogonero es un espacio circular que se convierte en punto de encuentro.
Inmersión deco: una galería integrada al paisaje

La galería se presenta como un verdadero living al aire libre donde la arquitectura y el paisaje se fusionan. El sector de estar combina muebles de líneas simples y materiales nobles con una paleta neutra que realza la serenidad del entorno.
Las mesas bajas hechas con cortes de tronco aportan el toque orgánico. En paralelo, el comedor exterior se integra a través de paneles vidriados que se abren por completo. La mesa de madera maciza y las sillas tejidas recuperan el espíritu artesanal mientras que las lámparas colgantes de fibras naturales aportan calidez.
Las banquetas se destacan por su diseño orgánico y artesanal, talladas en madera maciza con terminación natural que deja ver la veta y las imperfecciones nobles del material.


La barra de la parrilla es Neolith negro marquina, revestida con madera kiri; la mesa de comedor exterior es del estudio @mariastradaarq, las banquetas y lámparas colgantes de Surabaya, y el juego de living también fue realizado por el estudio @mariastradaarq.
Un living comedor con vista

El living comedor se presenta como un espacio luminoso donde el diseño convive con la fuerza estética del arte que aporta color y movimiento, equilibrando la paleta neutra del entorno.
La gran mesa de líneas puras se convierte en el eje del ambiente, acompañada por un juego de sillas tapizadas en un vibrante color verde lima que aporta energía sin perder sofisticación. Sobre la mesa, las lámparas colgantes de @lafelizestudio suman textura y un guiño artesanal que suaviza el ambiente.
La escalera de hormigón visto funciona como pieza escultórica y con su presencia contundente genera una atractiva conversación entre lo moderno y lo cálido.

Los ventanales de piso a techo enmarcan el jardín exterior permitiendo que la naturaleza se integre visualmente.
Sus protagonistas: la mesa de comedor realizada por el estudio @mariastradaarq (de base de madera laqueada y tapa cuarcita Taj Mahal), las sillas modelo Saarinen de Manifesto, y una alfombra de herencia familiar.
Entre varias obras en el ambiente se destaca la obra pop de Dino Bruzzone.
“Disfruto mucho del arte y de convivir a diario con piezas que siento que le dan riqueza al espacio. Me acompañan y hacen más viva la casa”, asegura la anfitriona.
Espacios de circulación e iluminación

La circulación principal de la casa se organiza en torno a la escalera de hormigón visto, que asciende como pieza protagonista entre planos de vidrio y estructura metálica. Su diseño flotante potencia la sensación de liviandad.
El pasillo vidriado funciona como un conector cálido y contemplativo: un corredor enmarcado por grandes ventanales que exhiben la vegetación exterior como si fuera un jardín interno permanente.
La alfombra color tierra y la presencia de piezas artesanales aportan textura.
El gran ventanal perimetral envuelve al árbol central, convirtiéndose en la verdadera pieza de arte del proyecto. Este espacio no solo aporta luz sino que crea un eje de serenidad que se percibe desde todos los sectores sociales.
Del exterior al living: la integración es tendencia

El living se concibe como el corazón social de la casa: un espacio amplio bañado por la luz natural que ingresa a través de los ventanales y se refleja en los tonos cálidos de la madera.
El gran sillón en L de líneas puras y paleta neutra invita al descanso y organiza la mirada hacia el exterior.


La biblioteca enchapada en madera lenga -diseño del estudio de Maria Strada- ocupa un rol central funcionando no solo como contenedor sino como pieza de carácter. Sus estantes abiertos exhiben libros, arte, fotografías y objetos personales que imprimen identidad, mientras que las puertas corredizas en celosía ocultan con sutileza el sector de TV permitiendo alternar entre espacio de relax y de entretenimiento.

En un rincón la icónica butaca Eames Lounge + Ottoman tapizado en cuero de Manifiesto sobre una alfombra vintage, define un área de lectura. La lámpara de pie de arco suma un gesto curvo y escultórico que equilibra la geometría de los muebles.
Cocina cálida y moderna

La cocina se presenta como un espacio cálido, moderno y funcional. El diseño se articula a partir de una paleta de maderas claras y superficies en tonos neutros, que aportan serenidad y armonía visual en todo el ambiente.
La isla central amplia y de líneas puras funciona es un área versátil para desayunar, cocinar o trabajar, coronada con una mesada continua que suma practicidad y elegancia.
El mobiliario integra almacenamiento oculto y módulos abiertos permitiendo exhibir vajilla y objetos cotidianos de manera ordenada y estética. Las banquetas altas en tono verde oliva introducen un acento moderno reforzando la conexión con la naturaleza visible a través de los ventanales que rodean el espacio. La iluminación combina luz natural y artefactos que acompañan la longitud del espacio.

Se destacan la mesada (Marmoleria Dodera e Hijos), modelo Statuario de SPL el mueble de cocina melamina modelo Camelia de Faplac y las banquetas de Cumulo, más una lámpara isla (D&A Iluminación).


El pasillo que conecta los cuartos en la planta alta funciona como una galería interna donde la arquitectura juega un rol importante. La gran ventana circular, convertida en sello distintivo, filtra la luz natural y enmarca el exterior.
El piso con alfombra geométrica de Bull agrega un guiño gráfico que dinamiza el recorrido, mientras que los materiales nobles –madera, hormigón y vidrio- mantienen la coherencia cálida y moderna del resto de la casa.
El baño principal combina amplitud, calma y materiales que transmiten bienestar. Revestido en piedra natural tono arena, genera una atmósfera cálida y elegante.

Más datos: el revestimiento de piso y paredes de mármol travertino pulido de Marmoleria Dodera e Hijos, mesada Blanco puro Stone Quartz de Marmoleria Dodera e hijos, y mueble bachas de melamina Camelia de Faplac.
La gran ventana circular (Forti Aberturas) aporta luz suave y una vista recortada hacia el exterior. La bañera se ubica estratégicamente frente a la ventana creando un rincón de descanso perfecto. El mueble con doble bacha y madera clara suma funcionalidad y elegancia.


El baño del hijo incorpora una estética juvenil y moderna. El mueble de madera clara aporta calidez, mientras que el piso con calcáreos estudio Noi introduce un toque lúdico.
La combinación del blanco, madera y azul genera un contraste equilibrado fresco y luminoso. El espejo con formas curvas aporta un aire más descontracturado; la mesada Blanco puro Stone Quartz es de Marmoleria Dodera e hijos y el mueble con bachas (melamina Camelia de Faplac).
Un dormitorio cálido y elegante

En el dormitorio principal el gran revestimiento de pared con listones de madera aporta textura y calidez. La paleta en tonos mostaza, blanco y gris de la cama envuelve el espacio. Las alfombras persas suman carácter y un guiño clásico que equilibra el estilo moderno del conjunto.
La luz natural filtra desde las cortinas translúcidas generando un clima para el descanso. La luminaria central de estética artesanal refuerza el lenguaje natural y orgánico del ambiente.
Los textiles de cama de Teodelina Deco y los almohadones amarillos y negros de Ikea, el revestimiento de la pared se hizo con sobrantes de madera kiri que se utilizó para el exterior de la casa, el respaldo de cama realizado a medida por el estudio @mariastradaarq, y la alfombra en el lateral de la cama es de Aubusson.

Antes de ingresar al dormitorio una sala de estar funciona como espacio de transición y refugio personal. Un living chico pensado para leer, trabajar o relajarse. El sillón en tonos de grises y beige acompañado por mesas bajas negras aportan un contraste moderno. Sobre las mesas bandeja con velas y florero de cerámica irregular con flores @mipaz.ok
En el estudio de María Strada, el escritorio y la silla son de Bull, la lámpara es de Estudio Te, el cuadro es de Marcela Espigares, más alfombra Aubusson.

El dormitorio del hijo se organizó con una estética práctica y moderna. La paleta neutra, blancos, grises y tonos tierra suave generan un entorno sereno mientras que los detalles ligados a sus pasiones aportan identidad: la camiseta enmarcada, el mapa y los objetos deportivos convierten el espacio en un reflejo de su mundo.


La cama de líneas simples y la mesa de luz en tono verde grisáceo (Alto Rancho) acompañan sin imponerse permitiendo que sean los objetos personales los que cuenten la historia del ambiente.
El cuarto de niñas se plantea desde la simetría y la armonía. Las dos camas gemelas, vestidas con ropa de cama en tonos pastel generan una atmosfera y dulce y armónica. Los estantes flotantes sobre cada cama le dan un toque lúdico sin perder orden visual, y la mesa de noche central en rosa suave introduce un detalle de color que suma encanto y delimita el espacio común.
Retrato de una casa con belleza natural

La fachada combina materiales nobles y una geometría moderna que se integra de forma natural al entorno.
La madera kiri vertical, presente en grandes planos y celosías, aportan calidez y textura creando un equilibrio perfecto con el hormigón visto y voladizos que enmarcan la entrada. La paleta neutra en tonos tierras grises y ocres acompaña el verde del jardín y refuerza la sensación de casa viva.


Las líneas puras y los techos bajos enfatizan la horizontalidad del proyecto permitiendo una lectura pausada y elegante del frente. La vegetación perimetral envuelve la arquitectura integrando el recorrido desde la vereda hasta la puerta principal.
El gran árbol ubicado en el ingreso a la casa es protagonista absoluto del ingreso. Plantado bajo un recorte del techo filtra la luz y proyecta sombras cambiantes que dinamizan el espacio a lo largo del día.
Producción: Malu Satzger. Fotos: Diego Garcia.









