El pulso de la música argentina volvió a latir en Cosquín Rock 2026 con dos jornadas inolvidables en el Aeródromo de Santa María de Punilla. Las sierras cordobesas fueron el escenario de una nueva edición histórica de Cosquín Rock. Más de 90.000 personas llegaron desde distintos puntos del país y de la región para vivir un fin de semana donde la música, la naturaleza y el encuentro fueron protagonistas absolutos.

En su edición número 26, el festival reafirmó su lugar como epicentro cultural de Latinoamérica. Una propuesta artística que combinó grandes regresos, leyendas vivas y nuevas generaciones que marcan el pulso actual de la escena.
Shows que hicieron historia y una grilla que atravesó generaciones
Fito Páez, Divididos, Airbag, YSY A y Trueno fueron algunos de los grandes protagonistas de esta edición. A ellos se sumaron bandas y artistas como Guasones, Louta, Peces Raros, Agarrate Catalina, Juanse, Abel Pintos, Lali, Coti, Dillom y Babasónicos, Ciro y los Persas, entre muchos otros, que dijeron presente a lo largo de las dos jornadas del festival.


El Cosquín Rock es un punto de encuentro donde conviven clásicos eternos, nuevos lanzamientos y la emoción intacta del vivo. La identidad musical nacional podría escribirse a través de los nombres que pasaron por el Valle de Punilla. Por los siete escenarios estuvieron artistas que marcaron época, sonidos latinoamericanos que emocionan desde el primer acorde y nuevas voces, estilos y sonidos que empujan la escena hacia adelante.

Una experiencia para todos los sentidos
Cosquín Rock no es solo música. A lo largo del predio, los siete escenarios convivieron con espacios de descanso, activaciones, intervenciones artísticas, juegos, merchandising y una propuesta gastronómica que elevó la experiencia.

Uno de los grandes destacados fue NonBarro, el restaurante de montaña que volvió a encender sus fuegos al ritmo del rock. En esta edición, la cocina estuvo en manos de referentes como Paula Massuh, Dante Liporace y Julio Figueroa. El resultado fue una experiencia que combinó alta gastronomía, productos locales y el paisaje serrano como el marco perfecto.
Cultura, producción nacional y compromiso sustentable
Año tras año, Cosquín Rock es un espacio para producciones artísticas y culturales nacionales. Su apuesta por el crecimiento de las industrias creativas impacta de forma directa en el desarrollo económico y turístico.

En ese camino, el festival también profundizó su compromiso ambiental a través de Ecosquín. Un área dedicada a promover un modelo de evento ambientalmente responsable. El trabajo se sostiene sobre cinco pilares clave: estudio de impacto ambiental, gestión de la huella de carbono, manejo integral de residuos, alianzas estratégicas y sensibilización ambiental, con acciones concretas que se fortalecen edición tras edición.
26 años de historia y un ritual que se renueva
Desde sus inicios en la mítica Plaza Próspero Molina hasta su actual casa en Santa María de Punilla, Cosquín Rock supo crecer sin perder identidad. Hoy es el festival con más historia del país y uno de los más convocantes de Latinoamérica, con ediciones internacionales que refuerzan su carácter federal y cultural.

Cosquín Rock no es solo un lineup: es amistad, viaje, naturaleza, emoción compartida y miles de historias ocurriendo al mismo tiempo. Un verdadero encuentro generacional que, edición tras edición, confirma que la música sigue siendo un lugar para volver a encontrarnos.