El verano en las sierras cordobesas volvió a latir al ritmo de la música en una nueva edición de Cosquín Rock. Entre guitarras, saltos y emociones compartidas, encontró la manera de decir presente con una propuesta alineada al espíritu del festival, libre, auténtica y en constante movimiento.
Lejos del formato tradicional de stand, la marca desplegó una experiencia pensada como un verdadero viaje. Inspirado en el universo del bus, Dove diseñó un recorrido de paradas interactivas que invitaban al público a avanzar, jugar y descubrir el nuevo desodorante creado para controlar el olor en todo el cuerpo.

Música, juegos y control del olor para todo el cuerpo: en el corazón del Cosquín Rock, Dove All Body Deo acompañó el rock con su Party Bus.
La primera parada recibía a los asistentes con un espejo infinito en forma de parlante gigante. El cual se encontraba un photo opportunity que rápidamente se volvió protagonista en redes.

El viaje continuaba al ritmo del cuerpo con una plataforma de baile que desafiaba a moverse sin pausa. Más adelante, la energía se transformaba con un enfrentamiento divertido entre dos personas que con dados gigantes debían hacerlos girar y obtener premios.


El recorrido sigue con una cabina del control del olor para todas tus curvas. Un espacio pensado para entrar, probas el producto y llevarse una foto del momento. El destino final era el corazón del Party Bus de Dove All Body Deo. Un punto de encuentro donde música, baile y comunidad se fusionaban. Fue una invitación a vivir el festival con libertad, confianza y cuidado real.

Dove te acompaña en cada movimiento y es parte del disfrute, la música y la expresión individual. En el Cosquín Rock, el cuerpo se mueve, vibra y se celebra, y Dove All Body Deo está ahí para acompañarlo.