El comienzo de un nuevo mes siempre invita a renovar energías, ordenar deseos y soltar lo que ya no va. En ese contexto, el ritual de la sal para el primer domingo del mes se volvió uno de los más elegidos por su simpleza y su fuerte carga simbólica.
La sal, utilizada desde tiempos ancestrales, está asociada a la purificación, la protección y la limpieza energética. Incorporarla en un pequeño ritual puede ayudar a marcar un nuevo inicio, tanto a nivel emocional como espiritual.
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¿Para qué sirve el ritual de la sal?
Este ritual se realiza con la intención de:
- Limpiar energías acumuladas del mes anterior
- Cortar cargas emocionales o pensamientos negativos
- Proteger el hogar y el propio campo energético
- Empezar el mes con mayor claridad y liviandad
No se trata de magia, sino de poner intención consciente y generar un momento de pausa y conexión personal.
Cómo hacer el ritual de la sal el primer domingo del mes
Vas a necesitar:
- Sal gruesa (preferentemente marina)
- Un recipiente pequeño
- Un vaso con agua
- Un espacio tranquilo
Paso a paso:
- Elegí un momento de calma, idealmente por la mañana.
- Colocá un puñado de sal gruesa en el recipiente.
- Tomá el vaso con agua y, antes de beber, agradecé mentalmente por el nuevo mes que comienza.
- Sumergí la punta de los dedos en la sal y frotá suavemente las manos, visualizando cómo se libera lo viejo.
- Si querés, podés decir una frase simple como:
“Suelto lo que pesa y doy la bienvenida a lo nuevo.” - Lavate las manos con agua y dejá que la sal actúe como símbolo de limpieza.
Al finalizar, tirá la sal usada por el desagüe o en la tierra.
Un ritual simple, pero poderoso
No hace falta creer en grandes ceremonias para que un ritual funcione. Lo importante es el gesto, la intención y el momento de conexión con uno mismo. El ritual de la sal propone justamente eso: un pequeño acto consciente para empezar el mes más liviano, enfocado y en calma.

