Con la primavera llegan los días lindos, las plazas llenas y una sensación de vitalidad que se siente en el aire. No es solo una percepción: el clima tiene un impacto real en nuestro cerebro.
“La luz solar activa el reloj biológico del cerebro y estimula la producción de serotonina”, explica la doctora Gabriela González Alemán, experta en Genética del Comportamiento, neurocientífica y fundadora de Brainpoints. Esta hormona está detrás del bienestar sostenido, la sensación de equilibrio y la estabilidad emocional. También actúa como un amortiguador natural del estrés cotidiano.
Por eso, cuando los días se alargan, nos sentimos más estables, con mejor humor y mayor capacidad para afrontar situaciones difíciles.
La ciencia lo confirma: la luz del sol mejora el ánimo
Con la primavera llegan los días lindos, las plazas llenas y una sensación de vitalidad que se siente en el aire. No es solo una percepción: el clima tiene un impacto real en nuestro cerebro.
“La luz solar activa el reloj biológico del cerebro y estimula la producción de serotonina”, explica González Alemán. Esta hormona está detrás del bienestar sostenido, la sensación de equilibrio y la estabilidad emocional. También actúa como un amortiguador natural del estrés cotidiano.
Por eso, cuando los días se alargan, nos sentimos más estables, con mejor humor y mayor capacidad para afrontar situaciones difíciles.
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Más luz, más conexión y más energía
El cambio de estación también trae un aumento del tiempo al aire libre y de los encuentros sociales. Ambas cosas potencian la serotonina y generan sensaciones de calma, bienestar y pertenencia.
Incluso el contacto con la naturaleza tiene un efecto restaurador sobre la atención: mejora la claridad mental y nos ayuda a enfocarnos en lo importante.
“El sol dispara serotonina y endorfinas en pocos minutos”, agrega González Alemán. Esa combinación nos da energía, entusiasmo y buen humor.
Dopamina y placer: el combo que eleva la motivación
Los días soleados también aumentan los niveles de dopamina, la hormona del placer y la motivación. Esta sustancia nos impulsa a disfrutar más de los pequeños momentos y a repetir las experiencias que nos hacen bien.
En conjunto, serotonina, endorfinas y dopamina crean un cóctel de bienestar que explica por qué en primavera nos sentimos más alegres, sociables y con ganas de hacer cosas nuevas.
Mejor descanso: cómo el sol ayuda a dormir mejor
La luz solar no solo mejora el ánimo: también ordena el sueño.
“La melatonina, hormona que regula el descanso nocturno, se produce a partir de la serotonina”, detalla la especialista. Si durante el día hay una buena exposición solar, a la noche el cuerpo genera más melatonina y el sueño se vuelve más profundo y reparador.
Eso sí, hay que acompañar el proceso. El exceso de pantallas o las luces brillantes por la noche pueden desajustar el reloj biológico y dificultar el descanso.
Claves para aprovechar la energía solar
- Tomar sol todos los días, al menos 15 a 20 minutos, preferentemente por la mañana.
- Evitar pantallas y luces intensas durante la noche para no interferir con la producción de melatonina.
- Salir al aire libre y aprovechar actividades en la naturaleza.
- Disfrutar con todos los sentidos: los aromas, los colores y el movimiento también estimulan la serotonina.
La doctora González Alemán lo resume así: “Cuantos más sentidos involucremos en el disfrute de los días de sol, más serotonina circulará en nuestro sistema.” La primavera nos invita a unirnos al ritmo de la estación: claridad mental, energía, paz y placer a la vista. La biología hace su parte; lo demás, depende de nosotros.
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