La moda nunca avanza en línea recta: siempre dialoga con el pasado. Y si hay una década que se resiste a desaparecer, esa es la de los 80. Después de insinuarse tímidamente en 2025, este año el regreso es oficial: las hombreras vuelven a escena y se convierten en una de las grandes tendencias del invierno 2026.
Pero no se trata de una vuelta exagerada ni teatral. Lejos del exceso que caracterizó a aquella época, la versión actual propone una reinterpretación sofisticada, funcional y mucho más fácil de incorporar al día a día.
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El nuevo significado de las hombreras
En los años 80, las hombreras eran sinónimo de poder, presencia y dramatismo. Hoy mantienen esa idea de estructura y seguridad, pero desde un lugar más sutil.

En 2026 no buscan imponer, sino equilibrar la silueta. Definen los hombros para estilizar la figura, afinan visualmente la cintura y aportan carácter sin endurecer el look.
La clave está en la moderación: volumen sí, pero bien medido.
Cómo se llevan las hombreras este invierno 2026
Las hombreras aparecen integradas de forma orgánica en distintas prendas:

- Blazers de líneas relajadas, con hombros definidos y caída fluida.
- Vestidos estructurados, que marcan contraste entre hombro y cintura.
- Abrigos minimalistas, donde la forma es protagonista.
- Tops básicos, que elevan un outfit simple con un detalle arquitectónico.
En cuanto a materiales, predominan los tejidos suaves —crepé, lana liviana, algodón estructurado— que evitan la rigidez y mantienen movimiento.

La paleta acompaña esta nueva estética: neutros, grises, negros y tonos tierra donde la silueta habla más fuerte que el estampado.
Cómo sumarlas sin caer en el exceso
El secreto para llevar esta tendencia está en la proporción. Una sola prenda con hombros marcados es suficiente para construir un look con intención.

Combinarlas con pantalones rectos, jeans clásicos o faldas midi ayuda a equilibrar el conjunto. Si el hombro es protagonista, el resto debe mantenerse limpio.

Un clásico que evoluciona
Las hombreras nunca desaparecen del todo: se transforman. Se suavizan. Se adaptan al espíritu de cada época.

En este invierno 2026 regresan con una versión más refinada y consciente, demostrando que cuando una tendencia está bien reinterpretada, no envejece: evoluciona.

