Mientras viajaban a Barcelona para conocer a su nieto Dante, fruto de la relación de Chino Darín con Úrsula Corberó, Florencia Bas y Ricardo Darín aprovecharon para disfrutar de la ciudad. Y fue allí donde Florencia dio una verdadera lección de estilo con una fórmula que nunca falla: el look total black.
Minimalista, sofisticado y absolutamente atemporal, su estilismo demuestra que el monocolor no solo es elegante, sino también una de las estrategias más inteligentes para vestirse después de los 50.
El look de Florencia Bas: sobriedad con actitud
Florencia Bas apostó por un traje completamente negro de líneas limpias y silueta relajada. Blazer estructurado, top al tono y pantalón de caída recta: tres piezas clásicas que, combinadas en una misma gama cromática, generan un efecto estilizador inmediato.

El negro, lejos de endurecer, en su caso aporta profundidad y sofisticación. La clave está en las texturas: el saco aporta estructura, el top suaviza y el pantalón alarga la figura. Sin estampas, sin contrastes innecesarios. Todo fluye.
El resultado es una imagen pulida, moderna y segura. Un look que habla de experiencia y personalidad.
Por qué el monocolor es el mejor aliado +50
El secreto del monocolor —especialmente en negro— está en su capacidad para simplificar. Cuando todo pertenece a la misma paleta:
La figura se estiliza visualmente.
- Se alarga la silueta.
- Se eliminan “cortes” ópticos.
- Se reduce el margen de error al combinar prendas.
Después de los 50, muchas mujeres buscan looks que sean elegantes pero prácticos. El total black cumple con ambos requisitos. Es sofisticado sin ser excesivo y moderno sin necesidad de seguir tendencias efímeras.

Además, permite jugar con accesorios protagonistas (un collar statement, un buen bolso, unos zapatos con personalidad) sin que el conjunto pierda equilibrio.
Elegancia que simplifica
El monocolor no es solo una decisión estética: es una herramienta de estilo. Simplifica el proceso de vestirse, ordena el guardarropa y garantiza coherencia visual. Es una fórmula que transmite seguridad, algo que se vuelve aún más poderoso con el paso del tiempo.
Florencia Bas demuestra que la verdadera sofisticación no está en acumular tendencias, sino en dominar recursos clásicos con actitud contemporánea.


