Después de casi ocho años en la cárcel de Bouwer, Brenda Micaela Barattini –la arquitecta condenada en Córdoba por mutilar los genitales de su amante en 2017– obtuvo la libertad condicional un año antes de lo previsto.
El beneficio fue otorgado por el juez de Ejecución Facundo Moyano Centeno, quien consideró el tiempo efectivamente cumplido y el descuento de meses que logró gracias a los numerosos cursos y estudios que realizó dentro del penal. Si bien estaba en condiciones de solicitar la libertad recién en noviembre de 2026, la acumulación de capacitaciones le permitió adelantar la salida.
Hoy, Barattini vive en Comodoro Rivadavia, su ciudad natal, donde fijó domicilio para continuar el proceso de reinserción fuera de la prisión. La resolución judicial dispuso que debe cumplir una serie de obligaciones estrictas: presentar un domicilio estable, reportarse cada mes ante la agencia de supervisión correspondiente y realizar un tratamiento psicológico ambulatorio.
Además, sigue vigente la prohibición absoluta de contacto con la víctima y una restricción de acercamiento de mil metros a cualquier lugar donde el hombre pueda estar. La Justicia advirtió que cualquier incumplimiento implicará la inmediata revocación del beneficio.
Durante su estadía en prisión, Barattini se dedicó intensamente a estudiar. Ya era arquitecta al momento de su detención, pero en Bouwer aprobó diez materias de la carrera de Derecho y ocho de la Licenciatura en Letras Modernas. También participó de talleres de peluquería, panadería, pastelería, informática, folklore, bibliotecología y cursos vinculados a Derechos Humanos y reinserción social.

A esto se sumaron formaciones en corretaje inmobiliario, gestión de subastas y el curso de Auxiliar de Jardinería, Viverismo y Horticultura, uno de los últimos que completó. Todas estas actividades fueron certificadas y sumaron meses de reducción sobre el cómputo de la pena.
Cómo se encuentra la víctima hoy y cómo reaccionó ante la noticia de la libertad condicionada anticipada
La víctima, que continúa con reserva de identidad para preservar su intimidad, fue informada de la liberación anticipada. En ocasiones anteriores había manifestado su preocupación por la posibilidad de que Barattini recuperara la libertad, y aseguró que su vida cambió por completo desde el ataque.
Su entorno confirmó que todavía mantiene asistencia psicológica y controles médicos. La restricción de acercamiento y la prohibición de contacto buscan garantizar su seguridad ante esta nueva etapa procesal.

El caso, ocurrido en noviembre de 2017, conmocionó a Córdoba y al país. Según la investigación, Barattini atacó a su amante mientras él tenía los ojos vendados y le provocó lesiones gravísimas con una tijera de podar.
En 2019, un jurado popular la declaró culpable de tentativa de homicidio agravado por alevosía y fijó una condena de 13 años de prisión, que tenía como fecha final noviembre de 2030. Sin embargo, el cumplimiento efectivo de casi ocho años, junto con las reducciones obtenidas por educación y capacitación, hicieron posible su acceso a la libertad condicional en 2025.
Ahora, la vida de Brenda Barattini transcurre bajo supervisión judicial y con controles mensuales, mientras continúa un tratamiento psicológico exigido por la Justicia. Su reinserción dependerá del cumplimiento sostenido de estas obligaciones y de su evolución fuera del régimen penitenciario.
Aunque la causa ya está cerrada, las restricciones, los seguimientos y la vigilancia judicial seguirán acompañando esta nueva etapa.
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:

