Lara Bernasconi revivió uno de los episodios más impactantes de su vida: la caída al vacío de su hijo Iñaki cuando tenía apenas un año y medio. El accidente ocurrió en su casa y, según relató, el niño sobrevivió sin lesiones. Para ella, lo sucedido fue un milagro.
La modelo y empresaria tucumana habló del tema en el podcast Ángeles y Demonios, conducido por Angie Landaburu. Allí atribuyó la salvación de su hijo a su fe y a la protección de su padre fallecido.
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“Para mí lo salvaron la Virgen, los ángeles y mi papá, por sobre todo mi papá”, expresó. La referencia fue directa a una imagen de la Virgen de Luján que había colocado semanas antes en el jardín de su casa, heredada de su abuela. Según contó, la figura estaba orientada hacia el balcón del primer piso desde donde ocurrió la caída.

Bernasconi recordó que ese día todo sucedió en cuestión de segundos. “Me di vuelta a acomodar una silla e Iñaki se trepó. Los chicos en dos segundos hacen así, son rapidísimos. Se cayó y no lo pude agarrar”, relató, todavía conmovida. “No quiero profundizar mucho en el tema, porque no me hace bien en un punto”, admitió.
Sin embargo, el desenlace fue inesperado: cuando bajó a la planta baja, encontró a Iñaki de pie y sin heridas. “Fue un milagro. Un milagro. Yo creo en los milagros. Mi hijo se cayó del balcón y estaba parado”, afirmó.

En la conversación también recordó a su padre, a quien apodaban “El Loco”, y el difícil momento que atravesó cuando fue diagnosticado con cáncer de pulmón. Según contó en una entrevista previa con Infobae, los médicos le habían dado un mes de vida, pero finalmente vivió dos años más. “Highlander le decíamos. No lo podíamos creer”, evocó. Antes de su muerte, pudo despedirse y decirle todo lo que necesitaba: “Quedé muy en paz con mi papá”.
La experiencia de la caída marcó un antes y un después en su vida. “Imagino que todas esas cosas te hacen valorar la vida mucho más”, reflexionó. Para Bernasconi, aquel episodio no solo reforzó su fe, sino que transformó su manera de mirar el destino y la maternidad. “Mi hijo me cambió la vida a mí”, concluyó.



