A más de medio año del accidente náutico que conmocionó a la Argentina y a Estados Unidos, la causa por la muerte de Mila Yankelevich, nieta de Cris Morena, comienza a mostrar avances concretos en el plano judicial.
El hecho ocurrió el 28 de julio de 2025, cerca del mediodía, en la Bahía de Biscayne, frente a Miami Beach. Un pequeño velero del Miami Yacht Club, en el que viajaban cinco niñas que participaban de un campamento de verano y un monitor, fue embestido por una barcaza de gran porte empujada por un remolcador. El impacto fue devastador: el velero volcó y tres niñas perdieron la vida. Además de Mila, murieron Erin Victoria Ko Han, de 13 años, y Arielle “Ari” Buchman, de 10.
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El avance clave de la investigación
Tras una investigación exhaustiva, la Guardia Costera de Estados Unidos anunció que recomendó al Departamento de Justicia presentar cargos por homicidio involuntario contra los operadores del remolcador involucrado en el choque. La decisión marca un punto de inflexión en el caso y abre la puerta a una investigación penal.
“El objetivo es garantizar la rendición de cuentas y ayudar a prevenir tragedias similares en el futuro”, expresó el capitán Frank J. Florio, comandante del Sector Miami de la Guardia Costera, en un comunicado oficial.
Qué se investiga y por qué podría haber responsabilidad penal
Según el informe preliminar, la barcaza que impactó contra el velero no estaba debidamente inspeccionada y era empujada por el remolcador Wood Chuck, una embarcación de menor eslora que, por su tamaño, está sujeta a menos regulaciones marítimas.
Uno de los puntos más sensibles del caso es que, de acuerdo con la normativa federal, los remolcadores de menos de 26 pies no requieren un capitán con licencia, aunque sí deben cumplir con reglas básicas de navegación, como contar con un vigía y emitir señales sonoras ante situaciones de riesgo.
Testigos presenciales declararon que no se escucharon bocinas de advertencia antes del impacto y que el aviso al operador del remolcador habría llegado apenas segundos antes de la colisión. Para los abogados de las familias, el accidente era evitable.
Las distintas posturas
Mientras los representantes legales de las víctimas celebraron la recomendación de cargos como “un paso significativo hacia la justicia”, la defensa del propietario del remolcador sostuvo que no hubo consumo de alcohol ni drogas y que el capitán tenía experiencia en esas aguas.
Sin embargo, desde la querella insisten en que hubo imprudencia y falta de atención, especialmente en una zona con alta circulación de embarcaciones recreativas y campamentos infantiles.
Qué sigue ahora
La recomendación de la Guardia Costera no implica una condena automática, pero sí habilita al Departamento de Justicia a avanzar con una investigación penal formal y a definir si se presentan cargos concretos.
Mientras tanto, las familias continúan transitando el duelo y reclamando que la tragedia no quede impune. El caso de Mila Yankelevich volvió a poner en debate la seguridad en las aguas de Miami, las lagunas regulatorias y la necesidad de controles más estrictos para evitar que una tragedia así vuelva a repetirse.
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