La angustia tiene un sonido particular, y esta vez se escuchó en la voz quebrada de Savannah Guthrie. La periodista, cara visible del emblemático programa The Today Show, atraviesa sus horas más oscuras. Su madre, Nancy Guthrie, de 84 años, desapareció de su casa en Tucson, Arizona, el pasado fin de semana, y lo que empezó como una ausencia inquietante se transformó rápidamente en una pesadilla policial con intervención del FBI.
Nancy fue vista por última vez el sábado por la noche. El domingo, cuando no apareció en su habitual servicio religioso, se encendieron las alarmas. Lo que los investigadores encontraron al llegar a la residencia en el exclusivo barrio de Catalina Foothills fue una escena que nadie quiere imaginar: rastros de sangre en el porche y una casa que guardaba todos los objetos personales de la mujer —sus medicamentos, su teléfono—, pero ni un rastro de ella.
El vacío y el rastro tecnológico que se cortó
Hay detalles que hielos la sangre y que marcan el pulso de esta incertidumbre. La tecnología, que suele ser un puente, acá solo marcó un abismo: trascendió que el marcapasos de Nancy dejó de sincronizarse con su iwatch, un dato que suma una capa de terror a su frágil estado de salud. Además, Nancy tenía un perro que siempre la acompañaba, pero nadie sabe qué pasó con el animal; desapareció junto con ella, dejando el silencio como única respuesta en la vivienda.
Frente a este escenario de desconcierto, Savannah, junto a sus hermanos Annie y Cameron, decidió romper el silencio con un video en Instagram. No buscaron dar una noticia, buscaron clemencia. "Queremos saber de ustedes y estamos listos para escuchar", dijo la periodista, mirando a cámara con los ojos empañados. "Necesitamos saber sin lugar a dudas que mi madre está viva y que ustedes la tienen".

Una nota de rescate y la urgencia de la salud
La investigación dio un giro dramático cuando se conoció la existencia de una nota donde se pedía dinero por el rescate, enviada a un medio de comunicación. Aunque el FBI y el alguacil del condado de Pima, Chris Nanos, trabajan para verificar su autenticidad, la familia ya tomó una postura clara: están listos para negociar, pero exigen una prueba de vida. "Vivimos en un mundo donde las voces y las imágenes son fáciles de manipular", advirtió Savannah, consciente de los riesgos de la era digital.
El tiempo es el peor enemigo. Nancy Guthrie es una mujer de 84 años que, según detalló su familia, vive con dolor constante y necesita medicación diaria. "Nuestra madre es el alma de nuestra casa. Su salud, su corazón son frágiles", explicó la periodista. La urgencia no es solo por el secuestro en sí, sino por la resistencia de un cuerpo que no tiene sus remedios a mano.
Una búsqueda nacional
Mientras el FBI ofrece una recompensa de 50.000 dólares por cualquier dato certero, el alguacil Nanos fue honesto sobre la complejidad del caso: "Se cometerán errores, pero lo más importante es que queremos que Nancy regrese". Por ahora, los análisis de ADN de la sangre encontrada en la entrada de la casa confirmaron que pertenecen a ella, pero no hay sospechosos identificados.
"Mamá, si estás escuchando esto, vos sos una mujer fuerte", cerró Savannah en su mensaje, intentando atravesar la distancia y el cautiverio. La luz, como dijo su hermana Annie, parece haberse apagado en la familia Guthrie, que hoy solo espera que el teléfono suene con una prueba de que Nancy sigue ahí, resistiendo.
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