#Protagonistas, Pamela David: «A los 40 pasé por una crisis existencial, decidiendo qué me hacía feliz y qué no; ahora a los 43, me siento plena» – Revista Para Ti
 

#Protagonistas, Pamela David: "A los 40 pasé por una crisis existencial, decidiendo qué me hacía feliz y qué no; ahora a los 43, me siento plena"

Lejos de la televisión pero muy cerca de sus sueños. Así está Pamela hoy, dedicada a pleno a su emprendimiento de vinos y a la crianza de sus hijos, Felipe y Lola. Muy enamorada, admite que junto a Daniel Vila, su marido, a quien dice admirar, aprendió a ponerle límites a sus hijos y a dejar de ser una mamá culposa. 
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Feliz por la nominación al Martín Fierro al mejor programa de entretenimientos de "La ruleta de tus sueños", el programa de América TV que condujo hasta hace pocos meses, Pamela David afirma sentirse plena y no sólo por sus logros profesionales. Mamá de Felipe y de Lola, esta mujer nacida en Santiago del Estero y que supo hacer carrera en los medios de comunicación viviendo en Buenos Aires, hoy está "echando raíces" -como ella misma dirá-, en Mendoza, la tierra donde junto a su esposo, el empresario Daniel Vila, pasan sus fines de semana.

Y es allí donde Pamela hizo realidad el sueño de su emprendimiento de vinos, lo que espera que sea el día de mañana su medio de vida. Sobre este tema, el crecimiento de sus hijos, sus sueños y su historia de amor, es lo que hablamos en esta nota.

- ¿Cómo estas en esta etapa, después de que finalizó el ciclo de entretenimientos que conducías, "La ruleta de tus sueños"? ¿Estás dedicada a tu emprendimiento de vinos?

-Sí, terminé con "La ruleta de tus sueños", que está nominado a los Martín Fierro como programa de entretenimientos, así que estamos con muchas expectativas. Estoy sí, muy metida con los vinos y lo estaba desde antes que empezara el programa. Hoy esperando la segunda cosecha. El nombre es MEL, Mi Espíritu Libre. Fue un trabajo enorme que hicimos en Mendoza para la búsqueda de la identidad. Yo sabía que quería hacer un vino rosé, después hablando con el enólogo y degustando, fuí eligiendo las bases. El enólogo me decía "puede ser un vino rosé o un espumante". Dije voy a empezar por dos vinos, uno y uno, que son bien diferentes. Son exquisitos los dos, de alta gama.

No me gusta decir que es un emprendimiento porque es más que eso. Yo quiero que el día de mañana sea mi ingreso. Así que lo veo a futuro como mi empresa y quiero dedicarme a eso. Bien, el nombre está dentro de mi nombre, ya que Pamela significa llena de miel. La miel se utilizaba en las distintas culturas como un elixir, si bien los vinos no son dulces porque son un espumante y un rosé seco, yo me identifico con esto de polinizar, de venirme de un lugar a otro. Yo soy de Santiago del Estero, viví gran parte de mi vida en Buenos Aires y hoy estoy en Mendoza. Y siento que es como echar raíces. Esto de irme de un lugar a otro y dar un fruto, porque hoy está MEL naciendo en Mendoza, lo que me hace arraigarme, tener un motivo para volver.

El backstage de la producción

Y MEL significa espíritu libre, que también tiene que ver con salir de la pandemia. A mí me parece que no teníamos conciencia de la libertad que teníamos hasta que no la tuvimos más. Y creo que tener conciencia de lo que tenemos es la clave de la vida, para disfrutarla, para elegir, para decidir, para hacer lo que podamos mientras podamos, pero tratar de no hacer lo que no queremos.

La crisis de los 40

- En una nota reciente de revista Gente dijiste "a mis 40 no estaba en ninguna plenitud, estaba con una crisis existencial tremenda". ¿Cómo estás ahora con ese tema en particular?

-Totalmente. Así es. Yo me había quedado con la idea de lo que transmitían otras famosas en las tapas de las revistas, que a los 40 estaban espléndidas y a mi no me pasaba. A los 40 yo estaba decidiendo qué me hacía feliz, investigando, mirando a mi interior a ver si realmente estaba haciendo lo que quería hacer y dejar todo aquello que no me sumaba. Hoy, a mis 43 sí, te digo que me siento plena, hoy tengo el "no" fácil. Cuando no quiero algo, no lo hago. Hoy elijo con conciencia, decido lo que quiero, disfruto de los momentos. Sí, hoy sí te diría que a mis 43 estoy en un momento pleno de mi vida.

- Hablemos de tus hijos. Lola hizo un curso de modelo con Anamá Ferreyra y que ya tuvo su debut en la pasarela. ¿Cómo vivís su crecimiento?

-Sí, ella manifiesta desde muy chiquita que quiere ser modelo. La verdad es que me parecía muy chiquita y viajamos todos los fines de semana a Mendoza y el curso de Anamá es los sábados... se nos complicaba mucho hasta que me di cuenta que realmente le gustaba. Así que la acompañé, la apoyé, y ahora ella no falta a ninguna clase y es feliz. Así que mientras le guste, le acompañaré en su decisión. Lo vivo con mucho orgullo porque es una chica muy respetuosa, muy ubicada, responsable y eso me enorgullece. Ella está dando sus primeros pasos por ella misma, haciéndose un lugar. Y sobre todo ella es muy respetuosa, y es muy lindo cuando son tus hijos así.

- Y sobre Felipe, ¿qué me podés contar? ¿Ya sabe qué va a hacer cuando termine el secundario?

-En Feli es el que más noto el crecimiento. Ya tiene 15 años y en este año lo notó más maduro. Ya empezó a volar, a despegar, a hacer todo con autonomía, es al que menos veo durante el día. Me enorgullece y es al que más le molesta que hable de él en las notas... Pero es el que más me shockea en cuanto al crecimiento de mis hijos, lo grandes que están, lo grande que estoy... y que lindo que es el crecimiento. No sabe todavía qué va a seguir, no lo tiene decidido.

El trabajo de su vida

- ¿Y cómo sos como mamá?

-Como mamá trató de ser compañera, que ellos puedan poner en palabras lo que les pasa. Les preguntó, me gusta mucho hablar con ellos, les pregunto cómo les fue en el día. Nosotros en casa tenemos una rutina, que a la noche es el momento donde nos encontramos los cinco, Daniel, Feli, Lola y María Luisa -"Luchi"-, la hija de Daniel que va a cumplir 19 años y vino a estudiar a Buenos Aires. En la cena les preguntábamos cómo les fue, cómo están, cómo se sienten, qué hacen mañana... como familia tenemos eso, de estar informados del día a día de los chicos y que ellos sientan que tienen en casa con quién hablar...

Siempre vamos a pensar que nos podemos equivocar, siempre vamos a pensar que podemos ser mejores. No tengo quejas o críticas para conmigo como mamá. Lo doy todo. Puedo tener errores también como todas las personas, por supuesto, pero creo que el trabajo de mi vida es ese, el de la maternidad.

Locuras por amor

- Hablemos de tu historia de amor con Daniel. Ya contaste que primero pensabas que sólo sería un touch and go. Pero también dijiste a revista Gente: “Hacía locuras, muchas locuras todo el tiempo. Fue perseverante y acá estamos. Doce años, un montón”. ¿Qué locuras hizo para conquistarte?

-Sí, también la conté. Yo trabajaba en Uruguay, hacía la conducción de un programa que era "Jugá y cantá 2010", era enero y y la verdad es que él iba y se ponía en la fila... Hizo muchas, pero ésta fue fuerte o contundente... Se ponía en la fila de los participantes, era toda una tribuna donde tenían que apretar un pulsador para participar y él se ponía en la fila. Yo decía ¡qué está haciendo este señor!

Salí a decirle que no haga esa locura, pero bueno, que se yo, no estuvo mal... Hizo muy bien en jugársela y en perseverar, porque hoy seguimos juntos y nos elegimos cada día. Estoy pensando en otra locura, pero qué sé yo, son muchas... Por ejemplo, yo tenía eventos y pensé que me lo encontraba de casualidad y no, ya no creo en las casualidades. Siempre me lo encontraba y me quedaba charlando horas con él. Al día de hoy tenemos muchas charlas y para mí es un placer escucharlo. Aprendo muchísimo y me pasaba lo mismo antes de ser pareja, sin haberle echado el ojo como se dice, y eso sigue sucediendo. Él creo que que trataba de coincidir en los eventos que yo tenía que que ir.

- En una nota muy reciente revelaste que él no quiere tener mascotas en la casa y que es una de las condiciones que te impuso al empezar a vivir juntos. ¿Es así?

-Sí, que fuerte suena "que te impuso", que genial eso, porque cuando nos conocimos me dijo que tampoco quería tener más hijos y tenemos a Lola. Pero bueno, es real que no quiere tener mascotas adentro de la casa. Tenemos mascotas en Mendoza, de hecho Feli tiene a Flash, Lola tiene a Tortita, y Luchi tiene a Ciro, que son tres border collie hermosos que hacen una vida maravillosa y libre en la montaña. A mí me gustaría tener un perrito y subirlo a la cama, abrazarlo, besarlo... O un gatito. Pero bueno, eso me lo dijo en un comienzo y todavía no logré convencerlo. Como con Lola que se convenció solo.

Agradecer por la salud

- Pasaron varios momentos bravos por la salud de Daniel en los últimos años, ¿no es verdad?

-Sí, en 2017 tuvo su primera operación de columna, y en abril de 2018 tuvieron que operarlo de nuevo porque no había quedado bien. Y hubo una tercera en agosto de 2018. Y esa sí me preocupó muchísimo. Ese año fue bravo porque en mi casa se respiraba dolor. Yo hacía "Pamela a la tarde" con mi mejor sonrisa, bailaba al ingresar al estudio, pero por dentro estaba hecha bolsa. Fue un año tan duro que nos enseñó a agradecer que hoy todos tenemos salud, que hoy todos estamos bien y lo hacemos. A diario agradecemos la salud de todos y que ese dolor desapareció.

-¿Cómo es Daniel como padre? ¿Lo admirás?

-Sí, lo admiro y aprendí mucho del lado de él. Me pasó, vos fijate que Lola es la sexta hija de Daniel, pero antes que naciera Lola, Feli era muy chiquito, cuando comenzamos nosotros como pareja. Y yo aprendí como mamá de los consejos de él. A lo mejor era una mamá muy culposa, que me había separado y le daba todo y era contraproducente. Y aprendí a ponerle límites para hacerlo fuerte, para fortalecer su autoestima. Límites desde el amor, que le hicieron mucho bien. Entonces hoy no titubeo. Hoy soy una madre que pone muchos límites, ya no me cuesta. Claro que sí, aprendí muchísimo con él. De hecho Bruno (Lávaque), el papá de Feli lo agradece siempre, lo dice y se lo dice a Daniel que agradece esta presencia paterna que tuvo Felipe con Daniel, así que sí claro que lo admiro.

Nutrición y ejercicios

- Sos una mujer muy bella. Contame cómo te cuidás: ¿llevás una alimentación en particular o hacés actividad física?

-Sí, hago todo. La verdad es que tengo 43 y recién el año pasado empecé con un profe, con un personal trainer que viene tres veces por semana y no lo dejo de hacer por nada del mundo. Siento que me estilizo, me cambió el cuerpo. No es solo eso: empecé con un cambio más interno que externo, de tener conciencia de lo que como. No soy una obsesiva fanática, para nada porque me gusta tomar mi vinito.

Pero trato de comer saludable, de incluir frutas y mucha verdura en las comidas y de entrenar. Si no puedo porque por algo no coincidimos con el profe, salgo a caminar o a andar en rollers. Pero creo que es algo integral. Comer saludable, mover el cuerpo, leer también, nutrirte con lo que lees, con los programas que ves, todo es importante, ¿no? Todo lo que nos metemos en el cuerpo, que es como nuestro templo, tiene que ser bueno.

- Con respecto a la casa, ¿te gusta la cocina? ¿Preparás platos para tu familia o preferís delivery?

-Con la cocina fui cambiando. Antes no me gustaba. Tenía hasta como un enojo... no me gustaba para nada. Cuando vivía sola a la fuerza podía hacer algo pero muy a desgano. Y después tuve la bendición que a Daniel le encanta cocinar y para él es un disfrute, le gusta, yo lo acompaño, con la charla. Picar la verdura no te digo porque no me gusta picar nada, pero lo puedo acompañar. Si tiene que hacer pastas lo ayudo estirando la masa, haciendo la formita de los ñoquis... hacemos como un buen equipo. Aunque en el último tiempo me empecé a animar, disfruto de hacer algunas cositas, le estoy encontrando la vuelta a la cocina, por el cariño que genera cocinarle a alguien. Así que fui cambiando. El delivery no es lo ideal. Sí pido, pero no me mata.

El futuro y los sueños

- ¿Cómo te ves de acá a 10 años?

-De acá a diez años... wow. Si en diez años atrás cambié, maduré un montón, me imagino dentro de diez años con mucha más experiencia adquirida, tal vez más segura a la hora de tomar decisiones, cosa que me fue pasando a lo largo de los años... así que me animo a decirte. Me veo conduciendo porque me encanta conducir, me veo en un programa con contenido que deje algo para el que lo ve, que deje enseñanza, un aprendizaje, algo positivo. Sí, pero siempre me veo conduciendo.

- ¿Un sueño que te quede por cumplir?

-Un sueño que me quede por cumplir... muchos. Y a veces uno por pudor o por por soñarlo justamente con los ojos abiertos, no lo manifiesta. Pero sí me pasó que antes yo no tenía el anhelo de viajar con amigas, pero hoy lo digo con el sentido más profundo. Me gustaría compartir tiempo con amigas, sin tener el celular y dedicarles atención y sí, es algo que nunca hice y que me gustaría concretar. Porque todas somos mamás, todas tenemos trabajo, todas tenemos familia y me encantaría hacernos ese tiempo para compartir con amigas. Creo que la pandemia nos dejó eso, cuando no nos dejaba acercar, cuando no nos dejaba abrazar y no podíamos hacerlo. Bueno, hoy que podemos, es algo que que pronto voy a concretar.

Fotos: Chris Beliera

Estilismo: Maite Irazu

Video: Manuel Adaro

Edición de video: Miranda Lucena

Make up y pelo: Nacha Gama con productos AP professional makeup

Agradecimientos: Faustina Lora, Romi Lifestyle, Milano Store, Roldan Bs As

Más información en parati.com.ar

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