A los 63 años, Sarah Mullally pasó a la historia al asumir como Arzobispa de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual de los anglicanos a nivel mundial. Este miércoles asumió de manera formal a través de una ceremonia realizada en la catedral de Canterbury. Así, la ex enfermera oncológica y madre de dos hijos es la primera en ocupar el cargo en 500 años.
La nueva líder tiene una gran responsabilidad frente a sus fieles ya que sucede a Justin Welby, quien en 2024 se vio implicado en un escándalo de agresiones físicas y sexuales. Por lo que la misión de Sarah no sólo será la de pregonar la fe sino la de recuperar la confianza en las instituciones sagradas.
"Me comprometo solemnemente ante ustedes al servicio de la Iglesia de Inglaterra, de la comunión anglicana y de toda la Iglesia de Cristo en el mundo entero, para que juntos proclamemos el Evangelio de Cristo que nos reconcilia con Dios y derriba los muros que nos dividen", expresó la Arzobispa frente a unas dos mil personas.
Nacida en 1962 en el Reino Unido, Mullally no tuvo un recorrido tradicional dentro de la religión. Antes de ordenarse como sacerdotisa, había desarrollado una destacada carrera como enfermera, llegando incluso a ser jefa de Enfermería del sistema de salud británico.
Su camino dentro de la Iglesia comenzó más tarde: fue ordenada a comienzos de los 2000 y, con el paso del tiempo, ocupó distintos cargos de relevancia hasta convertirse en obispa de Londres en 2018, uno de los puestos más importantes dentro de la estructura anglicana.

El salto definitivo llegó cuando fue elegida como la 106ª arzobispa de Canterbury, sucediendo a Justin Welby. Este nombramiento no solo fue histórico por tratarse de la primera mujer en el cargo, sino también porque simboliza un cambio dentro de una institución con más de 500 años de tradición dominada por hombres.
Como arzobispa, Mullally no solo lidera la Iglesia de Inglaterra, sino que también cumple un rol clave como referente espiritual dentro de la Comunión Anglicana a nivel global, que reúne a millones de fieles en todo el mundo.



