Sentada frente a cámara, con una calma que contrasta con lo que está por decir, Brittany Maynard sostiene dos frascos con pastillas y explica cómo será su despedida. Una decisión que causó gran controversia en 2014, cuando todo ocurrió.
Un video que se viralizó, con una dura historia que dio la vuelta al mundo y, aun hoy, continúa causando controversia.
Mirá También

Por qué Noelia Castillo Ramos quedó parapléjica: la historia que explica su decisión de pedir la eutanasia
Porque detrás de esas imágenes había una vida que recién comenzaba: la de una mujer que tenía planes pero que se vio obligada a tomar una durísima decisión con la cual se reabrió el debate sobre la muerte asistida.

Una vida que recién empezaba y un diagnóstico que lo cambió todo
Todo comenzó un 1 de enero de 2014: después de meses de fuertes dolores de cabeza, Brittany se sometió a estudios de rutina, no esperaba recibir un diagnóstico devastador: tenía un cáncer cerebral incurable.
Tenía 29 años. Hacía poco más de un año que se había casado con el amor de su vida, Dan Díaz, y estaban buscando un hijo. "En el momento en el que me diagnosticaron, mi marido y yo estábamos justo buscando ampliar la familia. Fue muy doloroso”, contó.

A partir de ese momento, su rutina cambió por completo. Internaciones, consultas médicas y tratamientos marcaron sus días. Nueve días después del diagnóstico inicial, se sometió a una cirugía en un intento por frenar el avance del tumor.
El avance de la enfermedad y una decisión difícil
Meses después, en abril, recibió una noticia aún más dura: el tumor había regresado y era más agresivo. En esas circunstancias, los médicos le dieron un pronóstico de seis meses de vida.

Las opciones de tratamiento implicaban efectos colaterales muy severos, sin posibilidades de cura. Brittany evaluó ese escenario y también lo que podía implicar el avance natural de la enfermedad, con un padecimiento prolongado para ella y, como consecuencia, para sus seres queridos.
“Después de meses de analizarlo, mi familia y yo llegamos a una conclusión desgarradora: no había tratamiento que pudiera salvar mi vida”, explicó.

Frente a esa realidad, empezó a considerar una alternativa que cambiaría el curso de su historia.
La decisión de elegir cómo y cuándo morir
Brittany sondeó la opción de solicitar la muerte asistida, permitida en algunos estados de Estados Unidos para pacientes terminales. Analizó dónde podía acudir a esta medida extrema y decidió mudarse.
Junto con su esposo, se mudaron de California a Oregón, donde la legislación lo permite bajo ciertas condiciones. Allí, tras cumplir los requisitos y demostrar que le quedaban menos de seis meses de vida, obtuvo la medicación.

“No soy suicida. Si lo fuera, ya habría tomado esa medicación. No quiero morir. Pero me estoy muriendo y quiero morir en mis propios términos”, expresó.
El video que conmovió a millones
Su testimonio se hizo público a través de un video producido por la organización Compassion & Choices.
En apenas seis días, superó las 6.300.000 visualizaciones en YouTube y generó un fuerte impacto.

En ese mensaje, Brittany explicó que planeaba tomar la medicación en su casa, en su habitación, rodeada de sus seres queridos y con música elegida por ella.
También contó que había elegido la fecha: el 1 de noviembre, dos días después del cumpleaños de su marido.
“No puedo ni contarte el alivio que siento al saber que no tengo que morir de la forma en que me han descrito”, dijo.
Una historia que reabrió el debate
El caso de Brittany Maynard volvió a poner en discusión la muerte asistida en Estados Unidos.
Oregón había sido el primer estado en legalizar el llamado “derecho a morir dignamente” en 1997, permitiendo que pacientes terminales, en pleno uso de sus facultades, soliciten medicación para poner fin a su vida.
Según datos disponibles hasta 2013, más de 750 personas habían recurrido a este derecho. La mayoría eran mayores, lo que hizo que su caso —por su edad— tuviera un impacto aún mayor.
Desde la organización Compassion & Choices señalaron que la historia de la joven generó una conexión especial con la comunidad, en parte por su juventud y por la claridad con la que compartió su experiencia.
El mensaje final y el impacto de su historia
Antes del día final, Brittany eligió cómo transitar sus últimos meses.
En sus palabras, habló del deseo de seguir disfrutando del tiempo que le quedaba, de viajar y de compartir momentos con sus seres queridos.

“Tener esta opción me dio una sensación de paz durante un momento que, de otra forma, estaría dominado por el miedo, la incertidumbre y el dolor”, expresó.
Su historia, atravesada por el amor, la enfermedad y una decisión personal profunda, sigue siendo recordada como uno de los casos que marcó un antes y un después en la discusión sobre el final de la vida.
