La vida de Katya Komleva se dividió en dos una noche de hace 14 años. Tenía solo 20 años cuando un accidente brutal con agua hirviendo le provocó quemaduras severas en el 30% de su cuerpo, afectando principalmente sus piernas. El dolor físico fue, según sus propias palabras, "infernal", y el proceso de rehabilitación se extendió por más de dos años. En ese camino, Katya no solo perdió gran parte de su piel, sino también nueve dedos de sus pies.
Sin embargo, lo que para muchos podría haber sido el final de una vida activa, para ella fue el punto de partida de una versión mucho más poderosa. Hoy, Katya es psicóloga espiritual, instructora de yoga y una referente de resiliencia en redes sociales, donde comparte su cuerpo herido con una honestidad que desarma cualquier estándar de belleza irreal.
Aunque nació en Rusia, vive en México: aprendió español y es así como se comunica mediante las redes sociales.
El proceso de habitar un nuevo cuerpo
Aceptarse no fue un camino lineal. La influencer confiesa que el proceso de volcar su historia en un libro y compartirla con miles de seguidores fue tan difícil como la rehabilitación misma. "Esto es solo el comienzo de la historia, el punto de partida de mi nueva vida y de una nueva versión de mí", escribió recientemente en sus redes sociales, reflexionando sobre aquel milagro que la mantuvo con vida.
Para Katya, mostrar sus cicatrices no es un acto de exhibicionismo, sino de empatía. En un mundo digital saturado de filtros, ella elige mostrar la realidad de una piel que, a pesar del paso del tiempo, le sigue generando heridas todos los días. Esa convivencia cotidiana con el dolor es lo que le da autoridad para hablar de inteligencia emocional y autoestima desde un lugar de verdad absoluta.
Una noche que cambió todo: el accidente en un boliche
Lo que debía ser una noche de diversión se transformó en una pesadilla cuando Katya tenía 20 años. Mientras se encontraba en un boliche, la explosión de una caldera liberó una catarata de agua hirviendo que la alcanzó de lleno. El impacto fue devastador: "Mi piel se desprendía de mis piernas", recordó Katya sobre ese momento traumático.
El accidente no solo le provocó quemaduras de tercer grado en el 30% de su cuerpo, sino que la obligó a enfrentarse a una realidad brutal. Tras ser trasladada de urgencia, los médicos tuvieron que amputar nueve de sus dedos de los pies debido a la gravedad de las lesiones. "Pasé dos años en rehabilitación, aprendiendo a caminar de nuevo y a aceptar una imagen que ya no reconocía frente al espejo", explica sobre aquel proceso que hoy, a la distancia, ve como su "punto de partida".
De sobreviviente a líder de una fundación
Katya no se define solo por lo que le pasó, sino por lo que decidió hacer con eso. Se describe como una atleta con discapacidad y una profesional que pasó de cargos de alta dirección a crear una fundación benéfica para apoyar a otras personas que sobrevivieron a quemaduras. Se comunica mediante el perfil de Instagram @scarpositivemx

"Si aquella Katya que milagrosamente sobrevivió esa noche hubiera sabido que 14 años después estaría creando una fundación benéfica para apoyar a otras personas, sin duda habría sabido que el hecho de haber sobrevivido no fue una casualidad", reflexionó emocionada. Su misión es clara: acompañar a quienes conviven con marcas físicas para que entiendan que su valor personal no está en la integridad de su piel, sino en la fuerza de su espíritu.
Un mensaje de amorosidad hacia las marcas
Desde su rol como instructora de yoga (actividad que realiza con maestría a pesar de no tener casi dedos en sus pies), Katya promueve una conexión profunda con el cuerpo. Su enfoque no es el de la superación constante y agotadora, sino el de la aceptación consciente y la amorosidad.
Sus redes sociales, donde acumula miles de seguidores en Instagram y TikTok, se convirtieron en un refugio para quienes se sienten "fuera de norma". Katya enseña que las cicatrices son parte de nuestra narrativa y que, aunque el proceso sea doloroso, es posible encontrar el amor propio entre las marcas del pasado. "No vamos a descansar hasta que estemos juntos otra vez", parece ser el lema implícito en su comunidad, donde el apoyo mutuo es el motor principal para seguir adelante.
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:

