Mientras continúa la búsqueda de Sofía Devries en Puerto Madryn, un video que la joven había compartido hace un par de meses atrás volvió a viralizarse en redes sociales.
El 9 de diciembre, Sofía publicó un clip en el que se la veía caminando y filmándose en medio de un trigal. Con tono relajado y en clave de humor, escribió: “Grabando un video para mi funeral porque mi novio nunca me graba”.
En aquel momento, la frase pasó como una broma espontánea. Hoy, en el contexto de su desaparición durante una práctica de buceo en el Golfo Nuevo, muchos usuarios volvieron a ese contenido con otra sensibilidad.
Un video en tono de humor que hoy se resignifica
Quienes siguen su cuenta recuerdan que Sofía solía compartir escenas cotidianas, viajes y momentos personales con naturalidad. El video formaba parte de ese estilo descontracturado que caracterizaba su contenido.

No había allí un mensaje oscuro ni una intención profunda: era una frase irónica, típica del lenguaje de redes sociales. Sin embargo, tras lo ocurrido esta semana, el clip tomó una dimensión emocional diferente para quienes la conocen y la siguen.
El impacto en redes
Desde que comenzó la búsqueda, varios seguidores comenzaron a comentar esa publicación, dejando mensajes de apoyo, esperanza y pedido de aparición.
Especialistas en comunicación digital suelen explicar que, en situaciones traumáticas, los contenidos antiguos adquieren nuevas lecturas. Frases que en su momento fueron humorísticas pueden sentirse hoy cargadas de simbolismo.
Qué pasó bajo el agua con la buzo buscada en Puerto Madryn
Según este testimonio, el grupo estaba integrado por cuatro jóvenes de Buenos Aires que habían contratado una embarcación de una operadora habilitada y registrada ante Prefectura y Turismo. La empresa realizó el traslado hasta el conocido “barco chino”, un punto habitual para inmersiones en la zona.
Cómo era el grupo que bajó al agua
De acuerdo con la fuente local, los cuatro buzos se dividieron en dos parejas: por un lado, Sofía y su novio, que practicaban juntos; por otro, el instructor y otro alumno. Todo estaba organizado previamente y dentro de un circuito habilitado.
La inmersión se desarrollaba con normalidad hasta que, según esta reconstrucción, Sofía habría entrado en pánico mientras se encontraba bajo el agua.
El momento crítico bajo el agua
“Entró en pánico y se sacó la máscara”, relató la fuente consultada.
Siempre según esta versión, la joven habría hecho señas de auxilio. Su pareja la vio en una situación complicada y ella se habría agarrado de él. El joven logró ascender hasta la superficie para dar aviso, aparentemente también afectado por el miedo y el shock del momento.

Cuando se organizó el descenso para buscarla nuevamente, ya no lograron encontrarla.
La hipótesis que investigan las autoridades
Esta reconstrucción coincide con la hipótesis que manejan desde el área de salvamento: que Sofía podría haber sufrido un episodio de pánico durante la inmersión, lo que la habría llevado a quitarse el regulador o la máscara, una maniobra que en profundidad puede resultar extremadamente peligrosa.
El operativo continúa siendo considerado crítico y prioritario, con participación de buzos especializados y embarcaciones en la zona.
Una búsqueda que continúa
Mientras tanto, el operativo en el Golfo Nuevo sigue activo y es considerado prioritario por las autoridades.
La familia y amigos de Sofía continúan esperando noticias, mientras en redes sociales se multiplican los mensajes de apoyo.


