El pastel de papa es uno de esos platos que siempre funcionan. Es simple, económico y perfecto para compartir. Pero si querés darle una vuelta diferente sin complicarte en la cocina, esta versión con queso azul es ideal.
El roquefort aporta cremosidad y un sabor profundo que transforma la receta tradicional en una propuesta más sofisticada, sin perder su espíritu casero. Animate a prepararlo: en pocos pasos tenés un plato delicioso.

Ingredientes para el pastel de papa
- 4 papas medianas
- 1 cebolla (opcional, pero suma dulzor)
- 4 huevos
- 80–100 g de queso azul
- Sal y pimienta
- Aceite (cantidad necesaria para la sartén)
Preparación del pastel de papa:
- Paso 1: Pelá las papas y cortalas en rodajas finas o en cubitos pequeños. Cuanto más finas, mejor será la textura final. Si decidís usar cebolla, cortala en pluma fina para que se integre suavemente y aporte dulzor.
- Paso 2: En una sartén amplia con bastante aceite, cociná las papas (junto con la cebolla, si la usás) a fuego medio. La clave es que no se frían fuerte, sino que se cocinen lentamente hasta quedar bien tiernas. Esto permite que queden suaves por dentro y no crocantes. Una vez listas, escurrí el exceso de aceite.
- Paso 3: Batí los huevos con sal y pimienta en un bowl amplio. Agregá las papas tibias y mezclá con cuidado. Incorporá el queso azul desmenuzado y uní suavemente. No lo integres demasiado: es lindo que queden vetas de queso que se fundan durante la cocción y generen contrastes de sabor.
- Paso 4: Volvé a colocar la mezcla en la sartén con un poco de aceite limpio y cociná a fuego medio-bajo. Cuando esté firme en la base, giralo con ayuda de un plato y cociná del otro lado hasta que tome color. Si te gusta más cremoso, dejá el centro apenas jugoso. Si lo preferís más firme, prolongá unos minutos la cocción.

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Tips y variaciones para potenciar la receta
- Usá fuego medio-bajo para evitar que se queme por fuera y quede crudo por dentro.
- Elegí un queso azul equilibrado, no demasiado fuerte, para que no opaque el resto de los sabores.
- Cortá la papa fina para lograr una textura más uniforme y cremosa.
- Sumá tomillo o romero para un toque aromático especial.
- También podés agregar un poco de queso rallado extra por encima y gratinar unos minutos si querés una capa más dorada.



