Si estás buscando una opción dulce que sea amiga de tus objetivos de bienestar, esta mousse es para vos. Con muy pocos ingredientes y sin necesidad de prender el horno, podés resolver un postre elegante que además te aporta una buena dosis de proteínas. Es práctica, colorida y tan rica que nadie va a notar que no tiene azúcar agregada.
Mirá También

Gelatina de hibiscus: por qué es la receta viral que ayuda a desinflamar y cómo prepararla en casa
Ingredientes
Para esta receta (que rinde aproximadamente 4 porciones) vas a necesitar:
- 300 gramos de frutos rojos congelados (frutillas, moras, arándanos o frambuesas).
- 200 ml de leche (podés usar la que prefieras, vacuna o vegetal).
- 7 gramos de gelatina sin sabor.
- 250 gramos de ricota magra (también podés usar queso cottage o yogur griego).
- Opcionales: stevia y esencia de vainilla a gusto.
Preparación paso a paso
Paso 1: Preparar la base frutal Colocá los frutos rojos congelados en un recipiente apto para microondas. Calentalos por un par de minutos hasta que notes que están blandos y que largaron todo su jugo natural. Este almíbar espontáneo será la clave del sabor.
Paso 2: Disolver la gelatina Calentá la leche sin que llegue a hervir y disolvé la gelatina sin sabor en ella. Mezclá muy bien para que no queden grumos y dejá que baje un poco la temperatura mientras preparás el resto.
Paso 3: Procesar los ingredientes En una procesadora o licuadora, poné la ricota junto con los frutos rojos y su jugo. Si elegiste usar stevia o esencia de vainilla, este es el momento de sumarlos. Procesá todo hasta obtener una crema suave y homogénea de color vibrante.
Paso 4: El toque final Añadí la leche con la gelatina a la mezcla de ricota y frutas. Mezclá bien para que todo se integre. Ahora, distribuí la preparación en potes individuales. Si querés un detalle extra, podés sumarle algunos trozos de fruta fresca cortada por encima.
Paso 5: Frío y consistencia Llevá los potes a la heladera por un mínimo de 3 horas. Este tiempo es fundamental para que la gelatina actúe y logres esa consistencia de mousse aireada y firme que buscamos.
Tips y variaciones
Si preferís una textura todavía más aireada, podés batir un poco la ricota antes de mezclarla con el resto de los ingredientes. Para quienes aman los sabores intensos, un chorrito de jugo de limón realza muchísimo el sabor de los arándanos y las frambuesas.

