Hay recetas simples que se transforman en favoritas para siempre. Las papas aplastadas —también conocidas como “smash potatoes”— son una de ellas. Crujientes por fuera, suaves por dentro y con ese contraste perfecto entre el queso fundido y el limón fresco, son ideales para acompañar carnes, ensaladas o incluso para servir como plato principal con un dip.
Lo mejor: se hacen con ingredientes básicos y en pocos pasos. Si querés una opción distinta para salir del puré o las papas fritas clásicas, esta versión te va a encantar.

Ingredientes para las papas smash:
- 1 kg de papas chicas (tipo baby o medianas cortadas a la mitad)
- 3 cdas de aceite de oliva
- Ralladura de 1 limón
- 1–2 cdas de jugo de limón
- 100–150 g de queso rallado o mozzarella rallada
- Sal y pimienta
- Orégano o romero (opcional)
Preparación paso a paso
- Paso 1: Lavá bien las papas y, si querés, dejales la piel para sumar textura. Hervilas en abundante agua con sal durante 15 a 20 minutos, hasta que estén tiernas pero firmes. Escurrilas y dejalas entibiar unos minutos.
- Paso 2: Colocá las papas sobre una placa apenas aceitada o con papel manteca. Con la base de un vaso, aplastalas suavemente hasta que se abran. No las rompas del todo: tienen que quedar enteras pero achatadas.
- Paso 3: Rociá con aceite de oliva, salpimentá y agregá la ralladura de limón. Si te gusta, sumá romero u orégano para potenciar el aroma.
- Paso 4: Llevá a horno fuerte (200–220 °C) durante 20 a 25 minutos, hasta que los bordes estén bien dorados y crocantes.
- Paso 5: Retirá la placa, espolvoreá el queso rallado por arriba y devolvé al horno unos 5 minutos más, hasta que se funda. Al sacarlas, agregá un chorrito de jugo de limón fresco para levantar todos los sabores.

Tips y variaciones para potenciar la receta
- Cuanto más caliente esté el horno, más crocante va a quedar la superficie.
- Agregá el jugo de limón al final para que conserve su frescura.
- Si usás parmesano o reggianito, el sabor será más intenso y salado.
- Terminá con perejil fresco, verdeo o incluso un poco de ralladura extra.
- Si te gusta el picante, podés sumar ají molido o pimienta recién molida.




