Un postre en fuente es la solución perfecta cuando tenés invitados y poco tiempo. Este clásico reversionado, con una suave crema de limón, chantilly casera y la base de vainillas bañadas en almíbar de naranja, es el final feliz para cualquier comida. No necesita horno y podés hacerlo con anticipación.
Si te animás a prepararlo, te garantizo que vas a quedar como una estrella sin complicarte. Es un postre superpráctico, económico y con la acidez justa del limón para coronar un almuerzo o cena abundante. Además, es tan simple que lo podés dejar listo el día anterior: de hecho, es mejor si lo hacés así, porque el sabor se asienta y queda aún más delicioso. ¡Ponete el delantal!
Ingredientes
(Para una fuente de 20 x 15 cm)
- 12 vainillas
- 300 ml de crema de leche bien fría
- 1 cda. de azúcar (para la chantilly)
Para el almíbar de naranja
- 100 g de azúcar
- 1 cáscara de naranja
- 100 ml de agua
Para la crema de limón
- 300 ml de jugo de limón
- 6 huevos
- 300 g de azúcar
- 20 g de manteca fría
- 3 cdas. de fécula de maíz
Preparación paso a paso
Paso 1: Armá la base de vainillas y el almíbar Colocá los ingredientes del almíbar (azúcar, cáscara de naranja y agua) en una ollita y llevalos a hervor por cinco minutos. Retirá del fuego y dejalos entibiar. Mientras tanto, cubrí el fondo de la fuente con las vainillas, formando una capa uniforme.
Paso 2: Bañá las vainillas con el almíbar Usá la mitad del almíbar tibio para mojar las vainillas que están en la base. Podés hacerlo con una cuchara o pincel. Es importante que las vainillas absorban bien el líquido, pero sin que se deshagan. Reservá la otra mitad del almíbar.
Paso 3: Prepará la crema de limón En un bol apto para baño María, poné todos los ingredientes de la crema de limón (jugo, huevos, azúcar, manteca y fécula de maíz). Llevá a baño María a fuego medio, revolviendo constantemente durante unos 20 minutos. La clave es que la temperatura no pase de 75°C y no hierva. Cuando espese lo suficiente, retirá del fuego y dejá enfriar por completo, revolviendo de vez en cuando para evitar que se forme una costra.
Paso 4: Hacé la chantilly y la primera capa Batí la crema de leche bien fría con la cucharada de azúcar hasta que se forme la chantilly. Una vez que esté lista, distribuila sobre las vainillas ya bañadas en almíbar.
P5: Armá la segunda capa del postre Poné otra capa de vainillas por encima de la crema chantilly y usá el resto del almíbar para mojarlas.
Paso 6: Terminá y enfriá Distribuí la crema de limón ya fría sobre la última capa de vainillas. Llevá la fuente a la heladera y enfrialo por lo menos cuatro horas. Este postre queda muchísimo mejor si lo hacés de un día para otro, así que planificá con tiempo.
Tips y variaciones
Para que la chantilly quede firme, asegurate de que la crema de leche esté muy fría antes de batirla. Podés poner el bol y las varillas en el freezer unos minutos antes de empezar. Si no tenés naranja, podés hacer el almíbar solo con agua y azúcar y agregar unas gotitas de esencia de vainilla para saborizar. Si te gusta un sabor más intenso, rallá la cáscara de dos limones y agregala a la crema mientras la cocinás. Para la base, podés reemplazar las vainillas por galletitas de agua o de vainilla molidas, mezcladas con un poco de manteca derretida, como se hace para una cheesecake.
Receta y video: IG (nataliapenchas)
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