Bajo los cielos del mundo: Amsterdam, la ciudad de las bicicletas, molinos y casas flotantes – Para Ti
 

Bajo los cielos del mundo: Amsterdam, la ciudad de las bicicletas, molinos y casas flotantes

Cada vez que planifico un viaje estoy llena de ilusiones y expectativas sobre lo que voy a encontrar en ese nuevo sendero elegido. No soy viajera de shopping y si hay algo que disfruto de los caminos, es interactuar y dejarme sorprender por la gente del lugar, conocer su idiosincrasia, sus costumbres, leyendas, todos esos pequeños detalles que enriquecen y siempre encuentro fuera de lo planificado. Y como las emociones son las que quedan grabadas en nuestra mente, concluyo cada uno de mis viajes mirando al cielo y agradeciendo la oportunidad de haber conocido otro destino que formará parte de una nueva historia 'Bajo los Cielos del Mundo'.
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Alguien dijo por ahí que viajar “es cambiarle la ropa al alma”, por lo que decidimos dejar la rutina y el calor de Buenos Aires y acercarnos a conocer el invierno de Países Bajos, y más puntualmente de la ciudad de Amsterdam. Si bien fue fundada como un pueblo pesquero, hoy es la metrópoli mas grande del país, con su centro financiero y cultural.

En Amsterdam las bicicletas son un modo de vida. Y es conocida por ser la ciudad de los canales, de Anna Frank, Van Gogh y Rembrandt, de los tulipanes y los zuecos.

Las bicicletas son una forma de vida para los holandeses.

Ese día, el invierno nos regaló un día de sol, por lo que no dudamos en alquilar bicicletas para recorrer la red de canales del siglo XVII, pues como afirma Edward Abbey, escritor estadounidense: "Un hombre a pie, a caballo o en bicicleta ve más, siente más y disfruta más en una milla que los turistas motorizados en cien millas".

Recorriendo la red de canales  y las calles de Amsterdam en bicicleta.

Estos canales, cuyo origen fue favorecer el comercio y administrar las aguas de la ciudad, brindan en la actualidad una nueva manera de vivir en pleno centro de Amsterdam, en una de las más de 2500 casas flotantes ancladas en sus aguas, generalmente sobre las orillas de las principales calles.

Una nueva manera de vivir en el centro de Amsterdam sobre las casas flotantes.

Para conocer en detalle esta maravillosa ciudad, resulta recomendable hacer uno de los tantos tours turísticos que recorren sus calles. De la mano de nuestro guía, tuvimos la ocasión de conocer el motivo por el cual había sido creado el tradicional "Barrio Rojo". Amsterdam era un puerto muy importante y los holandeses no querían que los marineros que llegaban a la ciudad molestaran a sus mujeres. Con la practicidad característica del pueblo holandés, los vecinos habilitaron algunas de sus calles céntricas para que se ejerza la prostitución libremente. La Iglesia holandesa se los permitía, ofreciendo luego al “pecador” la compra de un documento con el perdón de la Iglesia para que luego pudiese embarcar con el alma limpia.

Actualmente, se ha cambiado la identidad del barrio, abriendo en los viejos locales tiendas de diseño y modernos hoteles. Y el gobierno local mantiene un programa para reducir la prostitución y poner en valor los edificios historicos. Este famoso barrio se llena de turistas y curiosos, que tienen terminantemente prohibido sacar fotos a las prostitutas que se exhiben. A quien violare esta norma, las mismas prostitutas se encargarán de ajusticiarlo, pues llevan consigo botellas de orina para mojar a quienes las fotografíen.

 Barrio Rojo de Amsterdam.

En nuestro primer recorrido por Amsterdam, no demoramos mucho en encontrarnos con un "coffee shop", que si bien podría parecer simplemente una cafetería o un bar, su particularidad es que en estos locales está legalizada la venta y el consumo de marihuana. Para limitar el turismo de la droga, la nueva normativa aplicable hace algunos años, permite el ingreso y el consumo en estos locales a los holandeses que vivan en la ciudad.

Los "Coffee Shop".

Los turistas adquieren distintos tipos de souvenirs para recordar la ciudad, pero los más característicos son los zuecos (klompen), ya que son patrimonio holandés. Actualmente, en algunas zonas rurales de Holanda, los agricultores continúan usándolos por la facilidad de caminar con ellos sobre el barro. Existen diferentes modelos según la utilidad que se les dé. Por ejemplo, los pescadores utilizan los que terminan en punta, para poder enganchar las redes con el pie. No se sabe a ciencia cierta la fecha de origen de estos zapatos, pues cuando estaban muy gastados se quemaban y al no quedar rastros de ellos, les ha resultado difícil a los historiadores establecer una fecha precisa. Pero se supone que su origen se remonta a hace más de 800 años.

El Mercado de Flores.

Una visita obligada es conocer el Mercado de Flores en Haarlemmerbuurt, que se instala por la mañana a orillas del Canal Singel. En un ambiente muy distendido, las personas se sientan y leen sus periódicos tomando un café, mientras escuchan la música y la voz de algún parroquiano que haga sonar su organillo.

Tomando un café a orillas del Canal Singel escuchando la melodía de un organillo.

La ciudad nos invitó a recorrer sus distintos anillos concéntricos, conocimos sus diferentes barrios, la Estacion Central, la Casa de Anna Frank, paseamos en barco por los canales, recorrimos el Mercado de Flores, el pintoresco Barrio de Jordaan con tiendas distinguidas y cafés tradicionales, el Museo de Rembrandt y el Palacio de Dam, uno de los tres palacios que aún utiliza la familia real junto a la Plaza Dam, la mas popular de la ciudad.

Un pato nada en las tranquilas aguas de los canales.

Fueron dos días extraordinarios conociendo esta encantadora ciudad donde nuestra piel disfrutó de la tibieza del sol, tan poco habitual en el invierno holandés. El paseo en bicicleta resultó ser una experiencia divertida y enriquecedora. Aún así, nos fuimos de Amsterdam con la certeza de que los ciclistas dominan la ciudad, sin importar el clima. Sabiendo que su carril de bicicletas, con semáforos propios y señales de tránsito exclusivas, les brinda la seguridad adecuada para que miles circulen a la vez. El ciclismo es el principal medio de transporte para sus residentes, o para aquellos turistas que, como nosotros, quieren recorrer la ciudad viendo más, sintiendo más y disfrutando más.

Recorriendo molinos en Amstelveen, un barrio alejado del centro de la ciudad.

Más información en parati.com.ar

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