Muchas veces nos lanzamos al mundo del maquillaje sin conocer qué técnicas favorecen realmente a nuestro tipo de rostro. Probamos bases, contornos y rubores con la ilusión de vernos más luminosas o definidas, pero no siempre entendemos cómo aplicarlos estratégicamente.
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Si tenés cara redonda, este hack puede convertirse en tu aliado. Es simple, rápido y no requiere ser experta. Solo necesitás entender dónde colocar cada producto para generar un efecto visual que estilice y afine las facciones.
Antes de empezar, prepará la piel: limpiá el rostro con un gel de limpieza, secá suavemente y aplicá tu hidratante habitual. Una piel cuidada va a hacer toda la diferencia.
1. Aplicá el corrector para crear estructura
Con una brocha fina o mediana, trazá una línea horizontal desde el final de la fosa nasal hacia el pómulo, casi llegando al inicio de la oreja.
Después, dibujá una línea vertical desde el extremo externo del ojo hasta que toque la línea horizontal. Por último, uní ambas con una línea diagonal hacia la sien, vas a ver que se forman dos triángulos.

Este esquema crea una guía visual que va a ayudarte a distribuir correctamente los productos y generar un efecto lifting. Repetí el procedimiento del otro lado del rostro.
2. Sumá bronzer para dar profundidad
Con una brocha más gruesa, aplicá bronzer líquido (o una base uno o dos tonos más oscura que tu piel) en diagonal sobre el triángulo más al extremo que marcaste previamente.
El objetivo es generar sombra en los laterales para afinar ópticamente el rostro.
3. Incorporá rubor en el punto justo
Ahora aplicá el rubor en diagonal en la parte más interna del triángulo que formaste con el corrector. Elegí tonos rosados, durazno o coral según tu subtono de piel.
Colocar el rubor más arriba y no en el centro de la mejilla ayuda a estilizar y evitar que el rostro se vea más ancho.
4. Difuminá y sellá
Difuminá todos los productos con movimientos suaves hacia arriba. La clave está en integrar sin borrar la dirección diagonal.
Para potenciar aún más el efecto alargado, podés sumar un delineado tipo foxy eye, que levanta la mirada estratégicamente. Finalizá con spray fijador y listo: un maquillaje que estiliza, afina y mantiene la frescura.

