El exfoliante de arroz es uno de esos secretos de belleza simples y efectivos que atraviesan culturas y generaciones. Usado desde hace siglos en rutinas asiáticas, hoy vuelve a ganar protagonismo en redes sociales por una razón clara: exfolia la piel sin necesidad de azúcar ni ingredientes agresivos. ¿El resultado? Una piel más limpia, suave y uniforme, sin sensación de tirantez.
A diferencia de otros exfoliantes caseros, el de arroz actúa de manera delicada, por lo que es ideal incluso para pieles sensibles o con tendencia a la irritación. Además, es fácil de preparar en casa y requiere pocos ingredientes.

Mirá También

Cómo se usan las mascarillas para el pelo
El exfoliante de arroz se prepara a partir de arroz molido o de harina de arroz, que tiene una textura fina y suave. A diferencia del azúcar, que puede generar microlesiones en la piel, el arroz exfolia de forma progresiva, eliminando células muertas sin dañar la barrera cutánea.
Además, el arroz es conocido por sus propiedades calmantes, iluminadoras y suavizantes. Contiene antioxidantes, vitaminas del grupo B y minerales que ayudan a mejorar la textura de la piel y a darle un aspecto más parejo.
Beneficios del exfoliante de arroz para la piel
Incorporar este exfoliante a la rutina de cuidado facial o corporal puede traer múltiples beneficios:
- Limpia la piel en profundidad sin irritarla.
- Ayuda a eliminar células muertas y residuos acumulados.
- Suaviza la textura de la piel y mejora su aspecto general.
- Aporta luminosidad y sensación de frescura.
- Es apto para pieles sensibles o reactivas.
Usado con constancia, contribuye a que la piel se vea más uniforme y preparada para absorber mejor cremas o sérums.
Cómo hacer un exfoliante de arroz paso a paso
Prepararlo en casa es muy simple y no requiere ingredientes difíciles de conseguir.
Ingredientes básicos:
- 2 cucharadas de arroz crudo
- Agua, leche o yogur natural (según el tipo de piel)
Preparación:
- 1: Triturá el arroz hasta obtener un polvo fino. Podés hacerlo con una procesadora, licuadora o molinillo. Cuanto más fino quede, más suave será el exfoliante.
- 2: Colocá el polvo de arroz en un recipiente y agregá el líquido elegido de a poco hasta formar una pasta cremosa.
- 3: Mezclá bien antes de usar.
Cómo usar el exfoliante de arroz correctamente
Aplicalo sobre la piel limpia y ligeramente húmeda. Masajeá con movimientos circulares suaves durante uno o dos minutos, sin presionar. Luego, enjuagá con abundante agua tibia y continuá con tu rutina habitual de hidratación.
En el rostro, se recomienda usarlo una o dos veces por semana. En el cuerpo, podés aplicarlo con mayor frecuencia, siempre observando cómo responde tu piel.
Para piel seca, la leche o el yogur ayudan a sumar hidratación. Si tu piel es grasa, el agua o el agua de arroz funcionan muy bien. Siempre evitá el contorno de ojos. Si sentís ardor o enrojecimiento, suspendé su uso.
Como todo tratamiento casero, la clave está en la constancia y en adaptar la preparación a las necesidades de tu piel.
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:




