Retinol o retinoico: cuál necesitás y por qué tu piel puede no estar respondiendo
 

Retinol y retinoico: cuándo usar cada uno según tu piel

Retinol y retinoico: cuándo usar cada uno según tu piel
Aunque los dos vienen de la vitamina A, retinol y ácido retinoico no funcionan igual. Esa confusión es una de las razones por las que muchas personas sienten que “la piel no mejora”. Con la guía de la Dra. Florencia Paniego, explicamos qué hace cada uno, cuándo conviene usarlos y por qué el diagnóstico profesional cambia los resultados.
Belleza
Belleza

No son lo mismo: el retinol acompaña; el retinoico trata.

Cuando se habla de vitamina A, suele mezclarse todo

La vitamina A se volvió un básico del skincare y, en redes, aparece como si tuviera un solo efecto. Pero no es así. El retinol es un activo cosmético, suave y de acción progresiva. El ácido retinoico es una molécula terapéutica, más potente y con impacto directo en procesos de la piel.

El problema aparece cuando se espera de un retinol lo que solo puede lograr un tratamiento médico, o cuando se usa retinoico sin supervisión. En ambos casos, la piel se irrita o no mejora.

Qué hace cada uno y cuándo sirve usarlo

Retinol: bueno, pero limitado

El retinol ayuda a mejorar textura fina, dar luminosidad y acompañar rutinas preventivas.
Suma cuando:

  • estás empezando con vitamina A,
  • tu piel es sensible,
  • buscás suavizar detalles leves.

No alcanza cuando hay acné inflamatorio, textura marcada, poros muy reactivos o daño solar acumulado. Ahí la piel necesita otra estrategia.

Ácido retinoico: activo de tratamiento

Actúa sin conversiones y corrige procesos: inflamación, recambio, folículo pilosebáceo, daño por sol y síntesis de colágeno.
Por eso requiere diagnóstico: se ajusta la dosis, la frecuencia y cómo combinarlo. Usarlo sin supervisión suele terminar en irritación o abandono.

Por qué tu piel puede no estar cambiando

Muchas pieles “no mejoran” porque están estimuladas, pero no tratadas.
Las causas más comunes:

  • productos elegidos sin diagnóstico,
  • barrera irritada,
  • rutinas que suman estímulos pero no abordan la causa,
  • insistir con moléculas suaves cuando ya se necesita un plan clínico.

La piel es un órgano dinámico y su respuesta cambia según estrés, hormonas, sol, clima, sueño y tolerancia. Por eso dos personas con la misma crema pueden tener resultados opuestos.

La mirada profesional ordena la rutina

El diagnóstico define qué necesita la piel en este momento: si conviene empezar con retinol, pasar al retinoico, reparar la barrera o incluso pausar la vitamina A. La diferencia no está en el envase: está en la estrategia.

Retinol y retinoico son herramientas distintas dentro de la misma familia. Entender qué hace cada uno evita frustraciones y ayuda a construir una rutina que realmente funcione. Con guía profesional, la vitamina A puede transformar la piel sin irritarla.

Fuente: Dra. Florencia Paniego – Médica dermatóloga MN94.996 / IG @draflorenciapaniego

Suscribite al newsletter de Para Ti 

Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:

 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig