¿Sos de las que llegan a casa, se pasan el agua micelar y listo? Muchas lo hacen porque es súper práctico y rápido, pero una experta nos dice que estamos cometiendo un error que puede costar caro. El famoso producto desmaquillante y limpiador, tan popular por su eficacia y suavidad, no es el paso final en la rutina de cuidado facial. Te contamos por qué enjuagar la cara después de usarlo no es negociable si buscás una piel sana y juvenil.
Mirá También

Hailey Bieber dejó atrás el pelo largo y apostó por un lob noventoso que redefine el chic effortless
El diagnóstico: ¿Qué está haciendo el agua micelar en tu piel?
El agua micelar funciona gracias a unas partículas llamadas micelas, que son como pequeños imanes que atrapan la suciedad, el maquillaje y la grasitud de la piel. Es genial porque limpia sin ser agresiva. El problema, según la cosmetóloga Sara Mizrahi, es que esas micelas no desaparecen solas de tu rostro; se quedan ahí con todo lo que atraparon.
Si no enjuagás, dejás en la piel un residuo compuesto por esos tensioactivos (las micelas) y los restos de suciedad. Este combo, con el tiempo, puede ser irritante para la barrera cutánea. Es un mito pensar que si el agua micelar es "sin enjuague" es inofensiva. La experta es clara: si tenés más de 40 años o piel sensible, dejar el residuo es un error que puede acelerar el envejecimiento. ¿Por qué? Porque una piel irritada crónicamente es una piel que envejece antes.
La doble Limpieza y por qué es el camino
La propuesta de Mizrahi y otros especialistas es ir más allá del agua micelar y adoptar la doble limpieza (o double cleanse). Este método, que viene de la cosmética coreana, es la forma más aconsejable de limpiar a fondo la piel, especialmente si usás maquillaje o protector solar a diario.
¿En qué consiste el double cleanse?
- Paso 1: Limpiador oleoso. Se usa un aceite o bálsamo desmaquillante que disuelve el maquillaje, el protector solar y la suciedad con base oleosa. Esto es fundamental porque lo similar disuelve lo similar. Si solo usás agua micelar, gran parte de ese residuo graso queda.
- Paso 2: Limpiador acuoso. Después del oleoso, se aplica un gel o espuma de limpieza al agua. Este segundo paso es el que se lleva los restos del primer producto y la suciedad que el aceite no pudo barrer, dejando el rostro realmente limpio y listo para recibir los tratamientos.
El agua micelar, si te gusta, podés usarla como un paso intermedio o inicial para remover el grueso del maquillaje de ojos o labios, pero siempre debe ir seguido de un limpiador acuoso para garantizar que no quede ningún residuo en la piel. Recordá: la base de toda rutina efectiva es una piel bien limpia.
La importancia de una piel balanceada y sana
La piel que envejece más rápido es la que está inflamada, deshidratada o desbalanceada. La clave está en no comprometer tu barrera cutánea, y eso empieza por la limpieza. La cosmetóloga insiste en que las pieles maduras o con rosácea son las que más notan el daño de no enjuagar las micelas, manifestándose en irritación, rojeces e incluso una sensación de tirantez.
Tips rápidos para una limpieza perfecta:
- Siempre enjuagá: Después de cualquier desmaquillante o limpiador (incluido el agua micelar), usá agua tibia o fresca para retirar todo rastro de producto.
- Secá a toques: Evitá frotar con la toalla; presioná suavemente para no irritar.
- No te saltees el tónico: Después de la limpieza y antes del sérum, un buen tónico ayuda a restablecer el pH natural de tu piel.
- Consultá a tu dermatólogo: Si notás irritación o si no estás segura de qué productos son ideales para tu tipo de piel, siempre es bueno chequear con un profesional.
El secreto de una piel que desafía al tiempo
La limpieza es el cimiento de cualquier rutina de belleza. Si no limpiás bien, es como construir un castillo de arena sobre una base floja: por más caros que sean tus sérums y cremas, no van a penetrar ni a funcionar como deben. Empezá a incorporar el hábito de enjuagar después del agua micelar o, mejor aún, animate a la doble limpieza. Es una inversión de tiempo mínima que tu piel te va a agradecer con luminosidad, salud y, lo más importante, ayudando a que tus genes antiedad se activen.
¿Te animás a ajustar tu rutina de limpieza y darle a tu piel la base que necesita para brillar?
Suscribite al newsletter de Para Ti
Si te interesa recibir el newsletter de Para Ti cada semana en tu mail con las últimas tendencias y todo lo que te interesa, completá los siguientes datos:

